Esta noche me emborracho (I)

Por Humberto Márquez / Ilustración Julietnys Rodríguez

Otro tango con letra y música de Discépolo es Esta noche me emborracho, estrenado por Azucena Maizani el 22 de marzo de 1928 en el Teatro Maipo, que dio a conocer a su autor e hizo popular, a pesar de su ruda letra que recrea a una mujer, ya avejentada, que conoció cuando era muy bella: “La vi esta madrugada/ salir de un cabaret/ flaca, dos cuartas de cogote/ y una percha en el escote/ bajo la nuez/ chueca, vestida de pebeta/ teñida y coqueteando/ su desnudez/ Parecía un gallo desplumao/ …al verla, así, rajé/ pa’ no llorar”.

Cuenta Francisco García Jiménez, que una noche de 1927 ya al filo del amanecer Discépolo y un amigo ven salir de un cabaret a una mujer después de terminar su trabajo como alternadora –o copera– y el poeta le pregunta asombrado: ¿Es Laura? El amigo respondió afirmativamente agregando “la que fue toda para mí… Hoy somos dos extraños”, y a partir de ello comenzó a bullir en su cabeza la primera estrofa del tango.

Hay otra versión que narró Discépolo en 1947 en un programa de Radio Belgrano llamado Así nacieron los tangos que consignan Del Priore y Amuchástegui. El poeta dijo que, “en ocasión de estar en Córdoba acompañando a un centro de tratamiento de la tuberculosis a un amigo que se sabía enfermo pero no hacía nada para curarse, vio a un matrimonio en el que ambos estaban tuberculosos y trataban de ocultarlo entre ellos, de aturdirse… recogió así, la idea del alcohol, del aturdimiento, de no pensar en lo que no tiene remedio y luego… la corporizó en esa joven que fue linda y ya no lo es”.

Pero el drama pica y se extiende: “Y pensar que hace diez años/ fue mi locura/ ¡Que llegué hasta la traición por su hermosura!/ Que esto que hoy es un cascajo/ fue la dulce metedura/ donde yo perdí el honor/ que chiflao por su belleza/ le quité el pan a la vieja/ me hice ruin y pechador”.

¡Recojan los vidrios!

ÉPALE 374