TRAS EL DISCURSO POR RODOLFO CASTILLO @MAGODEMONTREUIL

inferno-pelicula-online-mega-2016La última entrega de la saga conformada por el binomio Ron Howard-Dan Brown, Inferno (EEUU, 2016), vuelve sobre una recurrente temática: la conspiración de la jerarquía eclesiástica, sociedades secretas pseudoesotéricas y magnates multimillonarios que están resueltos a eliminar la humanidad. Grosso modo el filme, desde su inicio, va exponiendo su diégesis con excesivas escenas de acción en detrimento del suspenso. Si bien es cierto que la conspiración, en sí misma, apenas necesita de suplementos narrativos para que funcione correctamente, la pobreza en el lenguaje cinematográfico atenta contra la claridad expositiva. Así, Inferno se reduce a una única cláusula: un magnate que quiere desaparecer la humanidad arguyendo como justificación la mano destructora del hombre, es decir, la clásica retaliación del derecho burgués: pena de muerte para quienes hayan asesinado. Y para cubrir su tesis con un manto de intelectualidad utiliza a su actante principal, Robert Langdon (Tom Hanks), como descifrador de las claves del infierno dantesco.

No es la primera vez, y de seguro no ha de ser la última, que el cine de representación institucional —el estadounidense, para mayores señas— aborda, no exento de un particularísimo cinismo, la sobrepoblación mundial como un cáncer que hay que extirpar cuanto antes, bien sea porque no existen recursos para tanta gente o, como en este caso, porque se trata de una especie autodestructiva. Obviamente, el poderoso márquetin mundial que es el cine no escatima recursos en ocultar una contundente realidad: más que la ingente cantidad de habitantes que posee el orbe, es la injusta distribución de los bienes del planeta lo que amenaza a la raza humana. Lo más curioso es que el mensaje va dirigido a esa misma clase de la cual los hilos tras el poder se quiere deshacer: la inefable clase media. Lo expletivo del discurso cataliza el proceso de expiación de esta etérea clase.

Cabe aclarar que este no es el único chivo expiatorio. El magnate que pretende aniquilar la humanidad es presentado como un ser emocionalmente inestable en un vano intento de distanciar a la élite corporativa mundial de un miembro descarrilado, de su “oveja negra”. Tanto uno como el otro, “pagapeos” del sistema.

ÉPALE 205

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