Felipe Pirela: La voz del dolor y la melancolía

El Bolerista de América siempre nos sorprenderá, bien sea con datos curiosos de su vida y obra, o simplemente con redescubrirlo a través de sus canciones. A un año más de su muerte, el 2 de julio de 1972, está más vigente que nunca

Por Mercedes Sanz  ⁄  Fotografías Archivo

Tú quieres más el mar
me dijo con dolor
y el cristal de su voz se quebró
Recuerdo su mirar
con luz de anochecer
y esta frase como una obsesión
Tienes que elegir entre tu mar y mi amor
yo le dije no
y ella dijo adiós

“Tristeza marina” es un tema que se me quedó tatuado desde que lo escuché en la voz de Leo Marini, con la Sonora Matancera. Realmente, es un viejo tango (de Horacio Sanguinetti) que ha sido adaptado a bolero e interpretado por mucha gente. Pero la versión que más me movió fue en la voz de Felipe Pirela. No sé por qué, son esas cosas a las que uno no encuentra explicación. Y, aparte, el acompañamiento es con la Billo’s Caracas Boys.

Más allá de haber sido un artista exitoso, ¿qué nos dejó El Bolerista de América? “Pirela aporta un nuevo estilo y una manera diferente de interpretar el bolero. Su voz resume la tradición de la figura del crooner de orquesta, con elementos interpretativos novedosos. Es también el intérprete más importante del tango llevado a tiempo de bolero. Una fusión muy popular en la década de los 60”, nos dice Luis Armando Ugueto, el biógrafo oficial de Felipe Pirela, quien es toda una autoridad, sin duda, en la materia. Qué casualidad que ésta sea una de las contribuciones del cantante zuliano, la cual coincide con el ejemplo que ya colocamos: el tango convertido en bolero (“Tristeza marina”).

“Tristeza marina” fue interpretada, inicialmente, por Leo Marini

Además, el alto número en ventas de discos y boletería en Venezuela, América Latina, Estados Unidos y más lugares, lo convirtieron en una monstruosidad en términos comerciales. Un logro difícil de igualar en ese entonces.

No, no me dejes solo
mira que me muero
si no estoy contigo
No, no me dejes solo
hoy que necesito
mucho más de ti

“Amor ciego” es una composición del puertorriqueño Rafael Hernández. Pirela transformaba cada canción como si avivara la pasión, el desencuentro, la soledad, la decepción, la infidelidad… Cada hecho y cada emoción estaban envueltos en ambientes perfectamente construidos con su voz y la melodía. Se sienten el encierro, el anochecer, el abandono, la incomunicación, por ejemplo. Era una forma vívida de cantar. Ven, no me desampares / mira que me muero si te vas de mí, es como una súplica. Se aprecia que Pirela le está hablando, con fervor, a esa mujer.

Un montón de recuerdos ingratos
una carta que no se ha leído
un retrato tirado en el suelo
y en mi mano una copa de vino
Eso es todo lo que hay en mi vida
una vida que no vale nada
una historia de amores perdidos

Es la energía y el sentimiento que Pirela le imprime a las composiciones lo que le da un carácter personal y distintivo. En “Tu camino y el mío” podemos escuchar a un hombre solo, sumido en la nostalgia. Esas atmósferas desoladoras, que nuestro bolerista era capaz de construir y transmitir, son otro gran aporte.

Si vivo para ti
por qué lo he de negar
Si es tanto mi sufrir
por qué lo he de ocultar

El Bolerista de América nos conduce a otros parajes y hurga en el punto más oscuro del ser. “Felipe era un verdadero artista y era capaz de llevarte con premeditación al lugar que él quería. Tenía una sensibilidad especial para transmitir, con el sonido de su voz, su mundo interior”, comenta Ugueto.

Era más que una voz del despecho, las cantinas y rocolas; era y es la encarnación de la herida de la persona envuelta en sus recuerdos, en su dolor, en su soledad. Así que podemos reflejar algunas de nuestras situaciones sentimentales en cualquiera de sus boleros desgarradores. No hay otro como El Malquerido: inigualable, único, inmortal.

ÉPALE 379