Fotoreportaje Feria Internacional de Turismo de Venezuela 2017

LA FERIA DEL TURISMO CELEBRADA EN MARGARITA SIRVIÓ NO SOLO PARA RECONOCERNOS EN LA DIVERSIDAD DE LOS PAISAJES, SINO EN NUESTRO ACERVO CULTURAL, MEMORIOSO, HISTÓRICO Y SALEROSO PROMOVIENDO LAS BONDADES DEL PAÍS, DESDE LA FACHADA FÍSICA HASTA LAS PROFUNDIDADES DEL ALMA DE LA GENTE, NUESTRO MAYOR MOTOR

POR MARLON ZAMBRANO • @MARLONZAMBRANO / FOTOGRAFÍAS MICHAEL MATA

Solo hay una cosa que no se vende pero cualquiera la compra: la humanidad. Es lo que le sobra a Venezuela para ofrecer. Sí, puede sonar a oferta edulcorada pero tiene lógica. Lo que más brilló durante la XII Feria Internacional de Turismo de Venezuela, Fitven 2017, fue esa singularidad que nos hace venezolanos y venezolanas, ese festival inmenso y gratuito de identidades locales, de acervos culturales, de memoria, de idiosincrasia, de humor a flor de piel que no tiene precio pero sí miles de acentos.

Indonesia y sus 17.508 islas fue representada por una amplia delegación

Indonesia y sus 17.508 islas fue representada por una amplia delegación

Si bien la feria, celebrada del 23 al 26 de noviembre entre el hotel Venetur Margarita y el Centro de Convenciones Hugo Chávez, sirvió para reunir a 22.000 visitantes nacionales y extranjeros (35% más que el año pasado), exponer las bondades turísticas de 22 países representados por 228 prestadores de servicios nacionales e internacionales en los distintos stands expositivos, suscribir acuerdos por un orden de 9 millones de dólares en ruedas de negocios, financiar un sinnúmero de pequeñas y medianas iniciativas de emprendedores de todo el país, que se empeñan en mantener el optimismo, fue útil, también, para entrelazar las diversas lenguas de la ingobernable Babel, que encuentra un cómodo aposento en el lenguaje del encuentro y la paz.

FITVEN REUNIÓ A 22.000 VISITANTES Y EXPUSO LAS BONDADES TURÍSTICAS DE 22 PAÍSES REPRESENTADOS POR 228 PRESTADORES DE SERVICIOS NACIONALES E INTERNACIONALES

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La ministra Marleny destacó especialmente el valor de la gente

La ministra destacó especialmente el valor de la gente

Lo recordó la ministra de la cartera, Marleny Contreras: “Chávez decía que el turismo es instrumento de desarrollo humano para conocernos, complementarnos e intercambiar”. También enumeró una y otra vez lo que ya sabemos, pero hizo énfasis en ese recurso natural inagotable que somos. Venezuela tiene el teleférico más alto, largo y moderno del mundo; tiene la caída de agua más alta, tiene la nieve que le falta al resto del Caribe, tiene 3.726 kilómetros de costas paradisíacas, tiene las arenas desérticas de Falcón, tiene extensas llanuras y la compacta selva amazónica, pero tiene algo más: “Aquí van a poder ver todo nuestro potencial, nuestro paisaje, nuestra Historia, pero sobre todo, nuestra gente”.

Una gente que fuimos encontrando, no por casualidad, en las trincheras alegres de la resistencia frente al colosal castigo de la guerra económica y financiera y la acechanza de las potencias que no admiten nuestro júbilo libertario.

TURISMO EN DEFENSA PROPIA

Lo explicó en términos comunicacionales el productor audiovisual Iván Ramos, asesor en materia de medios y responsable de algunas de las piezas publicitarias de la reciente edición de la Fitven: “Estamos en la obligación de posicionar de nuevo la marca país, más allá del paisaje. ¿Dónde está la gente? Afuera están diciendo que aquí nos estamos matando, que estamos asediados en medio de una guerra interna y que la gente está metida en su casa. Hay que decir, con fuerza, que la gente está viva, trabajando, siendo feliz, luchando, viviendo”.

Siria sí que está en guerra. Un país del Oriente Próximo asediado por tres ofensivas distintas a la vez (la civil, la de las potencias extranjeras y la del extremismo islámico), cuyos milenarios e irrecuperables atractivos turísticos fueron reducidos a escombros. Pero eso no impidió que con toda la dignidad de pueblo orgulloso de sus orígenes participara, junto a las demás delegaciones internacionales, con su stand repleto de muestras de aceite de oliva y textiles. Souhel Jinad, agregado cultural de la embajada y encargado de promover su pabellón, lo dijo con un acento casi intraducible, pero categórico: “Nosotros sufrimos el mismo castigo internacional injusto de Estados Unidos y sus aliados que está sufriendo tu país. Pero hoy estamos en este evento para decirle a todo el mundo que nosotros no somos sumisos ante la fuerza extranjera”.

—¿Pero de dónde sacan fuerzas? —una pregunta que, más que una respuesta, esperaba un consejo.

—Mira, cuando un pueblo resiste nadie puede robarle su derecho de vivir bajo el sol y sobre la tierra. Nosotros sufrimos mucho, pasamos siete años de guerra y vamos a lograr la paz, de aquí al final de año vamos a terminar la guerra, y venceremos.

Como Palestina, pueblo sometido por Israel de una manera tan cruel y sistemática, que construye sus casas por encima de las viviendas ancestrales y desde sus alturas arroja la basura sobre sus techos, sus patios, sus niños jugando entre los jardines. Arrullando a su bebé de brazos, la coordinadora cultural del stand, Nur Dahabi, lo relataba desde el alma y nos recordaba que un venezolano no puede visitar su patria por prohibición expresa del sionismo, luego de que Venezuela rompiera relaciones con el Estado israelí.

Por segunda vez la Perla del Caribe fue sede de la Fitven

Por segunda vez la Perla del Caribe fue sede de la Fitven

TURISMO DE ANDAR POR CASA

A la distancia, aquí la resistencia también tiene pasión. Gleixis, la gerente del restaurante Guacuco Surf, uno de los integrantes del pabellón gastronómico que se apostó en un idílico costado con piscina y vista a la playa del hotel Venetur, no cree en dólar paralelo. Se podría pensar que es una ilusa, pero enseguida responde: “Todos los días me invento una, me mantengo innovando y gracias a Dios, de verdad, a mí no me ha golpeado la crisis. Inventé el cine en la playa —su local está ubicado en un alejado paraje de La Asunción—, las fiestas temáticas, las noches de luna llena, y así. A veces, si por alguna razón no puedo abrir el local, mis clientes se van en caravana y montan la fiesta al frente de mi restaurante y me entero porque me llaman para avisarme, jajajá”.

Hay un acento tierno que resiste a la barbarie. Omaira y Rosiber son dos abuelas orgullosas, patrimonio viviente, que probablemente han alimentado a medio mundo con sus propias manos. Llevan 35 años fabricando las empanadas perfectas que se desconchan sin despedazarse, ni tan calientes ni tan frías, con la dosis suficiente de azúcar y la sazón de los dioses. “Nuestras empanadas hacen sentir el sabor margariteño”, cuenta Omaira, quien ha vivido épocas peores hasta pasar necesidad, pero ahora, junto a su socia, regenta su miniempresa que, entre otras cosas, era un “sueño anhelado”. “Que si no se consigue harina, pues nosotras mismas molemos el maíz y hacemos las empanadas porque nunca nos falta Dios, ah mi compaió”. Tampoco creen en dólar paralelo, a lo mejor ni saben qué es eso.

Los que sí saben son los del hato El Cedral, ese hermoso paraje llanero que desde los días de Páez estuvo en manos privadas y solo admitían “alto standing” en sus infinitos predios, hasta que el Comandante llegó y mandó a parar y perfiló una empresa mixta con vocación turística y agropecuaria. Vivían hasta hace poco del turismo extranjero, cuya cuota de presencia era de 90% frente al turismo nacional. Esa cifra se ha invertido, pero incluso el turismo criollo ha mermado significativamente “porque, claro, primero es la comida”. Los detalles los cuenta Rafael Venegas que, aunque no tiene acento veguero, es un auténtico encantador de anacondas: en El Cedral ha llegado a capturar bichas de hasta 7 metros, solo para su exhibición ante los turistas, pues lo que menos hacen allá, nos cuenta, es afectar a sus moradores naturales. Por el contrario, se dedican a desplegar turismo ecológico a través de la fauna en su medio ambiente, preservando aves de casi todas las especies, pumas, cunaguaros, osos hormigueros y al chigüire, que encuentra allí un eterno edén con la incómoda presencia ocasional de los canales temáticos internacionales que le dedican, de vez en cuando, un capítulo a ese exótico espectáculo. También se han dedicado por años a la reintroducción del caimán del Orinoco en sus 53.500 hectáreas, totalmente productivas para la cría de ganado vacuno, bufalino, agricultura y piscicultura.

La Gaviota, “fábrica sin patrón”2017

La Gaviota, “fábrica sin patrón” 2017

Los milagros son un asunto cotidiano en un país real-maravilloso como el nuestro. Por ejemplo: “una fábrica sin patrón”, como reza el eslogan de la unidad de producción socialista de alimentos La Gaviota, que ocupó uno de los stands del pabellón de servicios conexos del complejo ferial, donde se podían hallar, por igual, fábricas de ambientadores, de uniformes para hostelería, moda y textil; construcción de modulares, aseo personal, bombillos, etc.

Heidy García es su presidenta y cuenta que luego de que fuera abandonada por sus dueños en 2009 y de un primer intento fallido, de un año para acá lograron la recuperación de la empresa al punto de que el pago de salarios, bonos, pensiones y el seguro están garantizados a un universo de 264 trabajadores que se dedican a procesar semanalmente entre 120 y 200 toneladas de conservas del mar. “Más que nada la sardina, que es lo que estamos llevando al pueblo. Para muestra un botón: esta es nuestra segunda feria, cada día vamos superándonos y ya estamos asistiendo a los CLAP a través del Estado Mayor en Sucre”. Uno podría decir que eso es suficiente para sentirse orgulloso y satisfecho por el empuje venezolano, pero Heidy nos detiene: “Y eso no es lo más importante. Lo más significativo es que esta es una empresa que 70% de sus obreros son adultos mayores y 75% son mujeres, o sea, es una empresa por la que merece la pena luchar”.

TURISMO VITAL

Como luchan los de Construcciones Banpe, C.A. Una empresa privada que ocupó el tramo más extenso y fastuoso de la feria, promoviendo una iniciativa vital: el agua. Se encarga, nos cuenta Edward Velásquez, director ejecutivo, de montar plantas desalinizadoras para potabilizar el agua de mar y hacerla consumible por los seres humanos. Está desplegada por el territorio insular y, hasta ahora, ha instalado 11 plantas móviles en la isla de Coche, la península de Macanao, El Guamache, playa La Uva, isla La Tortuga, playa Caribe, Bahía de Plata, Las Mercedes, Laguna de Raya y proyecta instalar otras 16 este año y ocho más para el primer trimestre del año que viene bajo contrato con el Ministerio de Ecosocialismo y Aguas. No solo está llevando agua a las comunidades, con toda la frialdad que se puede desprender de las estadísticas y los enunciados: está dotando de vida a comunidades que o bien nunca habían tenido agua potable o llevan años sin recibirla por distintas causas. No conforme y, a la par de su enorme despliegue publicitario, becó para sus estudios hasta el nivel de bachillerato —y está analizando hacerlo hasta el nivel universitario— a los 18 chamos y chamas que aparecen en sus spots publicitarios. Entonces ¿por qué dicen que la empresa privada, el sector público y la humanidad no se pueden juntar en el socialismo?

La empresa Banpe promocionó el agua como valor turístico y dador de vida

La empresa Banpe promocionó el agua como valor turístico y dador de vida

ACENTOS

Los que pone la música. Aunque las noches de feria se convirtieron, del viernes al domingo, en un auténtico aquelarre festivo, con artistas de la dimensión de Omar Acedo, Porfi Baloa y sus Adolescentes, Bonny Cepeda y Omar Enrique, la tribuna reventó al compás de Criollo House, que hizo de la fusión de música folclórica con sonido electrónico uno de los momentos más aclamados con temas como “A cuerpo cobarde” del recordado Gualberto Ibarreto, zumbando con la cadencia del beat. Todo el mundo brincó en una pata, menos Edgard Brito, el famoso Vergatario de la publicidad del teléfono móvil venezolano por excelencia, quien dio la bienvenida a los asistentes al hotel trajeado como cultor margariteño, se coleó con la ministra y el vicepresidente El Aissami en el corte de cinta de la inauguración y reclamó el poco espacio que se le dedicó a la música insular en la tarima: “Ellos tienen derecho, pero yo también tengo amor en el pecho”, nos dijo y nos regaló un galerón con su cuatro, defendiendo lo nuestro.

Criollo House puso a todo el mundo a gozar

Criollo House puso a todo el mundo a gozar

Todo el mundo puso su granito de arena: la gente que festejó, mezclada y sin distingo de nacionalidad ni partido político; los operadores turísticos que se ufanaron del país más bello del mundo, que es el de cada quien; el profe Roberto Malaver, desde las antípodas, buscándole acomodo a la muchachada díscola de la revista Épale CCS; la coordinadora de prensa escrita de Mintur, Magdamelia Loreto, quien hizo el milagroso trabajo de hacer su trabajo apoyando en todo momento a la prensa de aquí y de allá, con respeto y paciencia; los chamos de Mintur, Inatur, Ventel, Venetur; la Universidad Nacional del Turismo, moviendo las pequeñas piezas de un inmenso rompecabezas para que cada cosa quedara en su exacto lugar.

Alumnas de la Universidad Nacional del Turismo participaron activamente en el ciclo de simposios... y un solo alumno 2017

Alumnos de la Universidad Nacional del Turismo participaron activamente en el ciclo de simposios

Reforzados, desde los distintos parajes de la geografía criolla, por el extenso abanico de nuestras peculiaridades: gochos, guaros, orientales, guayaneses, caraqueños, llaneros redoblaban sus esfuerzos al tiempo que hacían chistes por cualquier cosa y sacaban risas de debajo de las piedras, incluso en los momentos más tensos, como cuando llegó el presidente Maduro junto al Secretario General de la Organización Mundial del Turismo (OMT), Taleb Rifai, para cerrar oficialmente la extensa jornada. “No es lo mismo un metro de encaje negro que un negro te encaje un metro”, le respondió un chamo de Caucagua a una merideña que preguntó si no era igual llamarle Salto Ángel al Kerepakupai Vená.

ÉPALE 257

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