Fuerza estudiantil, fuerza revolucionaria UBV

Son las armas del consejo estudiantil, el ejemplo de Chávez y Bolívar, la unidad, el trabajo y el estudio. En la universidad es ejemplo a seguir, con lucha y con moral, el consejo estudiantil. El futuro de la Patria nos espera y la ruta marcada seguiremos, con la fuerza y la constancia, la meta alcanzaremos”. Extracto de himno, en creación, del consejo estudiantil

Por Ketsy Medina Sifontes / Fotografías Michael Mata

Sala de computación

Estudiar en la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV) es mucho más que formarse en una especialidad y hacer carrera. Ingresar a La Bolivariana, como cariñosamente se le nombra, es encontrarse con formas de hacer política desde la práctica, y eso lo ha logrado el Consejo Estudiantil Hugo Rafael Chávez Frías.

El siguiente trabajo se basa en el acercamiento a esta estructura organizativa, en la que se concentran las fuerzas creativas, revolucionarias, soñadoras y filantrópicas de hombres y mujeres con la aspiración de vivir en una patria libre y soberana.

Estudiar en la UBV es mucho más que formarse en una especialidad y hacer carrera

Para Américo Rangel, vocero recién electo en el proceso de renovación de las comisiones de trabajo del Consejo Estudiantil, “lograr atravesar la fachada de la universidad e ingresar a sus aulas siendo estudiante constituye el sueño o la aspiración de cualquier bachiller; una vez dentro, la vida estudiantil abre un mundo de posibilidades inimaginadas”.

Entrando y entrompando

El Programa de Iniciación Universitaria, conocido por la comunidad de la UBV como PIU, recibe a los y las estudiantes durante el trayecto inicial, brindando la oportunidad de reafirmar o modificar la aspiración vocacional de los y las aspirantes; así mismo, el PIU funciona como travesía hacía lo que se convertirá pronto en la vida universitaria del estudiantado.

Loreana Chacón ingresó recientemente a La Bolivariana y, en su trayecto inicial, ya resultó electa como vocera de la comisión electoral del Consejo de Estudiantes de la UBV.

El bagaje de Loreana, producto de su experiencia como vocera parroquial en Catia, agitadora dentro de la Organización Bolivariana Estudiantil (OBE) durante su bachillerato, miembro activo de su consejo comunal y de la juventud del Partido Socialista de Venezuela (Jpsuv), le facilitó entrar a esta casa de estudios entrompando y asumiendo de inmediato un rol protagónico.

“Siento que los estudiantes deberían unirse y formar parte de los cambios y mejoras de la universidad. Desde que estaba en primer año, y formaba parte de lo que era el movimiento estudiantil, me llamaba mucho la atención la política, sobre todo las formas de garantizar la inclusión en la sociedad”, así resaltó la Chacón.

El tiempo, la antigüedad, la edad y el sexo del alumnado no son privilegios que restrinjan la participación de los “recién llegados” a La Bolivariana, por el contrario, se mantienen atentos y atentas ante cualquier tipo de discriminación, apelando que todas y todas tienen los mismos derechos.

“La participación no debe tener ningún tipo de condicionamiento. Para participar no debe existir ninguna restricción, lo que se busca es la iniciativa de trabajar y un espíritu propositivo y que, a pesar de que los compañeros y compañeras del PIU son nuevos ingresos, deben ser considerados y consideradas como lo que son: estudiantes”, así aseguró Manuel Daboín, vocero saliente del Consejo Estudiantil de La Bolivariana.

Un dato que resaltó Daboín durante la entrevista fue que “la cantidad de postulaciones recibidas como candidatos o candidatas para renovar el Consejo Estudiantil, demostrando mayor interés en participar, aportar e involucrarse, fueron en su mayoría estudiantes y estudiantas del PIU”.

Pasillo techado de La Bolivariana

El Consejo estudiantil

La filosofía del Consejo Estudiantil consiste en reunir en asamblea las vocerías que, en franco diálogo, llegarán a acuerdo colectivos. Son seis instancias de trabajo que se renuevan cada dos períodos académicos o cada dos años de gestión.

Está estructurado en seis comités de trabajo y en cada uno de ellos se distribuyen compañeros y compañeras electas por el voto popular. No existen suplentes y se rigen por un reglamento en el que se especifican las funciones de cada miembro. Estudian y estructuran propuestas según cada una de sus competencias, que son presentadas en la Asamblea General para ser aprobadas, o no, por la comunidad estudiantil, que es la instancia máxima en la que se hace pública la gestión.

Pasillo techado de La Bolivariana

Construcción colectiva y participativa

Para el año 2015 se realizó un congreso con el objetivo de poder establecer una normativa legal y jurídica en la que se aglutinaran todos los colectivos que hacían vida en la UBV (sede Caracas). De este encuentro resultó el reglamento de la estructura organizativa que conocemos hoy como Consejo Estudiantil.

“Ha sido una grata experiencia, en la que se crearon las condiciones para que la comunidad estudiantil participe, aporte y construya para la universidad”, señaló Manuel Daboín, estudiante de Economía Política e impulsor del Consejo Estudiantil, al recordar el trabajo que, junto a otros compañeros y compañeras, emprendieron al asumir las primeras vocerías de esta organización estudiantil.

Al referirse a la Asamblea destacó la relevancia de este espacio como instancia máxima de toma de decisiones, desde la cual ha sido posible diseñar acciones colectivas en beneficio de toda la comunidad universitaria, desde organizarse para mejorar un salón de estudios hasta garantizar las condiciones necesarias para fortalecer la formación.

El método de las asambleas para asegurar que los y las estudiantes se involucren y participen fue producto de un proceso en el que “experimentamos, probamos y buscamos referencias en las experiencias y saldos organizativos del Poder Popular, usando como base ideológica el pensamiento bolivariano y marxista”, apuntó Daboín.

Espacios para el encuentro, el disfrute y el ocio productivo

Ojo creador del NEC

Activar y monitorear un espacio por más de dos años ha sido el trabajo de un grupo de compañeros y compañeras, quienes haciendo uso del audiovisual como herramienta se trazaron como meta la puesta en funcionamiento de la Sala Audiovisual Román Chalbaud.

Al reconocer la importancia de esta sala para la comunidad universitaria, el Consejo Estudiantil de La Bolivariana celebra la fuerza creadora que ha garantizado, más allá de la operatividad del espacio, la acogida, desde la Dirección de Cultura, del proyecto estudiantil llamado Núcleo de Expresión Cinematográfica (NEC).

Jeison Alcalá, estudiante de Comunicación Social y responsable de la sala, explicó que la NEC funciona en tres dimensiones: captación (dedicada a la proyección de películas en ciclos de cine, que incluyen películas independientes, comerciales y de autor); formación (donde se brinda apoyo a los distintos programas formativos de la universidad, ofreciendo a las profesoras y profesores un espacio para proyectar material audiovisual y dinamizar la metodología educativa); y producción (espacio de asesoría, apoyo y acompañamiento a estudiantes con proyectos audiovisuales y quienes cuentan, además, con un espacio para la difusión y promoción de sus trabajos).

La parrilla de programación es democrática y participativa, ya que son los mismos estudiantes y estudiantas que, al llevar sus películas, ponen en funcionamiento una cartelera de cine enriquecida y pluriversa.

Sala Audiovisual Román Chalbaud

Defensa, protección y fortalecimiento de la comunidad estudiantil

El cuidado y la protección ha formado parte intrínseca de las motivaciones impulsoras del Consejo Estudiantil de la UBV, para avanzar en algunas contiendas de los estudiantes frente a la vulneración de los derechos individuales y colectivos que, de parte del personal docente y administrativo, se han presentado.

Pasillo, piso 8 UBV (sede Caracas)

Durante la entrevista realizada en la sede del Consejo, ubicada en el piso 8, los estudiantes contaron una experiencia en la que brindaron acompañamiento a una estudiante víctima de acoso sexual: “La acompañamos y llevamos el caso ante las máximas autoridades de esta universidad, oficiando un documento; incluso, recurrimos a organismos competentes externos. Como resultado logramos una caución para asegurar su protección”.

El cuidado y la protección de los derechos individuales y colectivos ha formado parte intrínseca de las motivaciones impulsoras del consejo estudiantil de la UBV

Señalaron no haber obtenido respuesta de parte de las autoridades competentes de la universidad; por ello, como poder popular organzado, convocaron al profesor que fue denunciado como agresor, para puntualizar que “de existir alguna reincidencia, u otra denuncia, el Consejo Estudiantil accionaría por encima de la institucionalidad para garantizar la protección de la comunidad, advertencia que debimos hacer frente al silencio institucional”.

La UBV y su vida estudiantil tienen la particularidad de la confluencia. Allí, la edad es asumida como la sabiduría (buena consejera), la juventud (fuerza renovadora) y la adultez (madurez y aplomo para enfrentar las dificultades).

Estar en sus espacios renueva energías. Escuchar las historias y experiencias vividas en este logró de la Revolución Bolivariana invita a ponerle ganas y cariño; pero, sobre todo, nos llama a continuar revolucionándola.

ÉPALE 359