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A 100 AÑOS DE SU NACIMIENTO Y 50 DE SU MUERTE, EL LEGADO DE LA CULTORA MÁS EMBLEMÁTICA DE CHILE (VIOLETA PARRA) RECOBRA VIGENCIA GRACIAS A LA ACTUAL ESCENA DE MÚSICOS, INVESTIGADORES, DOCUMENTALISTAS Y ARTISTAS DE TODAS LAS ÁREAS QUE INDAGAN SOBRE SU VIDA Y OBRA

POR MERCEDES SANZ• @JAZZ.MERCEDES

Lo que puede el sentimiento no lo ha podido el saber, ni el más claro proceder ni el más ancho pensamiento todo lo cambia el momento colmado condescendiente, nos aleja dulcemente de rencores y violencias solo el amor con su ciencia nos vuelve tan inocentes. “Volver a los 17”.

Solo el amor tiene ese poder transformador, tan arrollador que “hasta el feroz animal susurra su dulce trino”. Porque en el fondo “el amor es torbellino de pureza original”. Es una de las tantas canciones perturbadoras de una mujer que seguimos descubriendo: Violeta Parra.

Hace 100 años nació la cantora más trascendental que ha parido Chile y América Latina. Se le considera de esta forma, sin exagerar, porque fue ella quien labró la senda para las generaciones que le siguieron. Fue ella quien inició la Nueva Canción Chilena.

A través de su amplio cancionero, Violeta juega con distintos recursos literarios; hurga en las tradiciones ancestrales del pueblo mapuche, del campesino; le escribe a la naturaleza, al trabajo, a la clase obrera, al amor; y también denuncia injusticias. De tal manera que su trabajo adquiere una dimensión social y política.

Violeta no solo fue cantautora sino también tejedora, pintora, ceramista, artista plástica; toda su creación está llena de simbolismo. Tenía una visión integral de las artes. “Su legado se traduce, fundamentalmente, en una manera nueva de entender el quehacer artístico. El ser artista para Violeta no significaba solamente hacer música, décima, poesía popular, recopilación; ella seguía el impulso artístico matriz que iba cobrando distintos formatos. En ella se reúne un montón de expresiones culturales”, nos dijo Gerardo Figueroa, músico e investigador de música popular chilena. Y en cuanto a su actualidad agregó: “Se dio cuenta muy rápido de una construcción de país que es tremendamente desigual, cruel e inamovible. Entonces, Violeta habló de toda esa situación de injusticia social, del retroceso vivido por la clase trabajadora. Por eso es tan escalofriante escuchar canciones como ‘Yo canto la diferencia’ o ‘Miren cómo sonríen’, que parecen estar hechas ahora, vista toda esta desigual repartición de la riqueza en la que vivimos”.

MADRE CANTORA

La repercusión de la obra de Violeta crece con los años. “Admiro muchísimo a Parra por su espíritu libre y rebelde. Fue la primera punk del mundo”, señaló Rubén Albarrán (Café Tacvba) en 2010.

“Es un ejemplo de honestidad. Ella está absolutamente expuesta en su obra. Esa falta de miedo y sencillez es lo que resulta conmovedor y hermoso al escucharla. Con el tiempo, uno va indagando en su historia y va entendiendo por qué tanto claroscuro en sus letras, tanta rabia y tanto amor también. Ella es la madre y la guía para muchas generaciones, y es una cuestión que va más allá de los estilos musicales”, nos comentó la cantante chilena Natalia Molina.

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Violeta es lucha, identidad, raíz, perseverancia, coherencia, búsqueda, misterio

Mientras que el periodista argentino Mariano del Mazo expone en Una artista integral (2017): “El legado de Parra es incalculable. Dejó frases y máximas, entre el punk y las maneras cortazarianas, que trascendieron e impactaron a varias generaciones”.

“El cuerpo total de su obra constituye un esfuerzo único, un esfuerzo holístico, lleno de intención superior, porque es intención política, moral, cultural y vital. Se trata de un canto que exige justicia, reclama bondad, que nunca es indiferente ante las expresiones culturales. Es un canto que agradece a la vida y, por lo mismo, a la naturaleza”, puntualiza el músico y docente español Héctor “Tintín” Molina en su ensayo “Violeta Parra. Una estética de la resistencia” (2000-2001).

Violeta es inasible. Es lucha, identidad, raíz, perseverancia, coherencia, búsqueda, misterio, sueño. Es risa y llanto. Es Latinoamérica y universo. Y, especialmente, es vida.

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