Hacer y ser La Mujer Esqueleto, ¿cómo visualizar el feminismo dentro de las artes?

POR NEBAI ZAVALA GUEVARA • @NEBALUN
• FEMINISMOSARTES@GMAIL.COM
ILUSTRACIÓN SOL ROCCOCUCHI • @OCSENEBA

Cerrando este año controversial que hemos vivido intensamente, quiero escribir sobre una experiencia particular que me toca hasta la médula espinal, forma parte de uno de los intereses relevantes en mi vida actual: el feminismo como vía de liberación frente a desigualdades impuestas, desde el lenguaje simbólico de las artes, desde imágenes poéticas creadas para acariciar, sacudir, estrujar y golpear el pensamiento.

El mito de La Mujer Esqueleto es una historia proveniente de la cultura inuit antigua (esquimales) donde las fuerzas desconocidas por el razonamiento llano entran en movimiento cobrando un papel preponderante para evidenciar el equilibrio natural entre la vida y la muerte; lo bello y lo feo; el bien y el mal; el odio y el amor. Leyendo el libro Mujeres que corren con lobos de la psicoanalista Clarissa Pinkola entendí el análisis sobre el ciclo de la vida/muerte/vida y la liberación del YO reprimido por su depredador. En la historia el hombre se enfrenta al horror del dolor y la repulsión a lo desconocido, lo diferente, La Mujer Esqueleto. Me situé en el punto de la conmoción “sentimiento de pena profunda que sacude el ánimo de una persona, hasta despertarle la compasión”.

Hacer y ser La Mujer Esqueleto como creadora o productora de lenguajes diferentes donde se busca llegar a casi todos los sentidos de quienes se colocan en el lado de la recepción de los mensajes tiene la intención de conmoverles para producir “el efecto sublime”. Experimentar con las emociones y sensaciones de los personajes en las situaciones vividas me convierte en algo parecido al “alquimista” intentando trasmutar lo que viví. Conmover, para que se produzca la “compasión”, desde el teatro antiguo se habla de “catarsis”.

Varias generaciones de artistas han logrado llegar a conmover a su público, hasta aquí no hay una diferencia entre este planteamiento y lo propuesto como “feminismos en las artes”. Mi visión particular es que todas las expresiones artísticas que transgredan las normas entraran en el llamado que hacen las feministas desde hace más de 100 años de historia. El monólogo creado como La Mujer Esqueleto es el resultado intencional de transgredir las normas del modelo preestablecido y conmover a través de su puesta en escena, en ella prevalece la unión a partir de la transformación del ser y la esperanza, hacia un posible mundo de abundancia.