“He allí el dilema”

Por Rodolfo Porras / Ilustración Erasmo Sánchez

“Eso que quisiéramos hacer,
deberíamos hacerlo en el
mismo momento de quererlo”.

Hamlet

Frente a un recuento de todas las torpezas y delitos cometidos por Guaidó durante 2019 surgen preguntas como ¿por qué no está preso? Y otra más intrigante todavía: ¿por qué sigue teniendo el apoyo político de las transnacionales? Cosa que obliga a Trump, y sus subalternos presidentes europeos y latinoamericanos, a fingir que este papanatas le parece merecedor de algo, no sé, apoyo político y dólares. ¿Por qué no ponen a otro y ya?, ¿será tan importante el carácter abyecto de lame suela que tienen?, ¿será que sus evidentes limitaciones intelectuales y éticas les asegura una entrega total del país?, ¿será? No sé, hay tantos rastrero dispuestos a vender a la patria, a la mamá y a lo que sea que, con seguridad, podrían conseguir las mismas lealtades sin pasar tanta pena propia y ajena.

O será que, además de tenerlo para que les permita robar oro y petróleo, quieren internalizar en la comunidad internacional la matriz de que semejante esperpento es un líder venezolano, con la intención de que el mundo crea que así somos y, por ello, no es bueno que administremos nuestras riquezas. Pintan a Maduro como un dictador, criminal que se quiere coger todas la riquezas del país y no esconden que el contendiente que ellos inventaron y aúpan es un personaje ridículo, ambicioso, deshonesto, medio alucinado e ignominiosamente leal a Trump y las transnacionales ¿Qué arroja un cuadro como éste? Que no se puede dejar en manos de ninguno de los dos, ni de la gente que los sigue, el mayor yacimiento de petróleo del mundo, el gas, los minerales, el agua. A lo mejor es eso, o a lo mejor es que sienten que nuestro deleznable bufón es su semejante.

Por otro lado, tiene acusaciones probadas, públicas y notorias de cualquier cantidad de irrespetos, abusos y delitos en los que en cualquier otro país del planeta estuviese tras las rejas.

¿Será que la amenaza de las transnacionales pesa tanto?, ¿será que no se sabe muy bien qué hacer con el individuo de marras?, ¿será que es más útil tener a un enemigo tan inútil cometiendo delitos y torpezas por doquier, que encerrado? ¿Será? Pero… ¿y la Ley?

Leopoldo López era algo así como el tacamajaca. Fue preso, el Departamento de Estado de USA hizo las amenazas correspondientes. Aquí gritaron, pusieron unas vallas que todavía se ven por allí, gastadas, inútiles, decoloradas, y todavía sigue preso, por los momentos en la Embajada de España.

Hamlet, lleno de dudas, retrasó de más su cometido, y el costo de tanta vacilación fue inconmensurable para él, sus amigos y Dinamarca. ¿Será o no será?

ÉPALE 359