Julio Cortázar

FOTO ARCHIVO

MILONGA

Extraño la Cruz del Sur cuando la sed me hace alzar la cabeza para beber tu vino negro medianoche.

Y extraño las esquinas con almacenas dormilones donde el perfume de la yerba tiembla en la piel del aire.

Comprender que eso está siempre allá como un bolsillo donde a cada rato la mano busca una moneda el cortapluma el peine la mano infatigable de una oscura memoria que recuenta sus muertos.

La Cruz del Sur el mate amargo.

Y las voces de amigos Usándose con otros.

ÉPALE 344

 

Previous article

Caupolicán Ovalles

Next article

Ludovico Silva