¡Barajando el futuro! Descubre qué predijeron Kathie Hernández y Diego Guzmán para Venezuela

Kathie Hernández: Me masturbo sin guantes y sin tapabocas

Deslenguada, poeta, locutora, descreída. Anda desde hace tiempo diciéndonos qué nos depara el futuro. La cosa es que nos reímos de sus ocurrencias y no atendemos a su llamado lleno de sabiduría

Por Marlon Zambrano@marlonzambrano / Ilustración Edio Gutierrez

Kathie Coromoto se describe como una venezolana que vive en Caracas y tiene relaciones sexuales en ella y con ella. “Soy comediante de la vida y escritora de sueños mojados, a veces todo el tiempo le tomo fotografías a la ciudad y a la incomodidad que ella genera. He escrito para medios digitales a través de marcas. Actualmente soy host y locutora de Improsession hot live music, en Hot 94 FM, y tengo una cápsula llamada “Líneas analógicas” en el programa Háblame Afro, en RNV”.

Es Kathie Hernández, una negra portentosa que se lanza de frente a interpretar los designios que los arcanos han decidido para esta ciudad, este país, este mundo, en medio del miedo. Ella, poeta, también parece asustada. Pero habla, sin tapujos, en nombre propio y el de una generación agotada de esperar el fin, o de verlo venir con tanto disimulo, con fachada de reclamo bíblico, de decreto presidencial para la higiene pública, de episteme lacaniano.

“Soy basura, escritura, notas olvidadas y manchadas de café. No te enamores. Soy tu mamá”, se presenta en Facebook, donde ha cosechado una extensa logia de seguidores fieles que le aplauden la gracia, casi siempre; breves cavilaciones de la vida, de lo sagrado y lo profano, sin demasiada coherencia ni lógica, como la vida misma.

Es osada y provocadora. Excita con facilidad las risas de los demás, imberbes cautivos que permanecemos atrapados en las redes digitales, ahora más que nunca, maniatados por la orden expresa de mantenernos en casa y la necesidad de socializar de la forma que sea, y ventilar públicamente nuestras pequeñas glorias y miserias en una carrera desmesurada por el protagonismo virtual, para que se sienta que también existimos y nuestra voz es válida en la permeable nada de los bytes, donde ella navega cómodamente a través de sus redes. “Me pueden encontrar en Instagram como @Coromottoo, @Detallesquenamorans, @marginalcollective. Lo demás es anís Cartujo”.

Su intuición y su sabiduría indefinible nos permiten acercarnos mejor a la palmaria irrealidad de una circunstancia inédita para la humanidad, donde sólo caben respuestas aleatorias, imposibles, extraídas de la chistera del extravío.

—¿Crees que saldremos fortalecidos?

—Sí, por supuesto. Tan fortalecidos como las cadenas de delivery y de todo a 1$. Además, emocionalmente también estamos fortalecidos, o jodidamente fortalecidos.

—¿Estos siete meses de encierro han servido para revelar nuestros peores instintos o realmente somos más conservadores de lo que creíamos?

—Estos meses nos han servido para revelar nuestros verdaderos instintos, que son conservadores y prejuiciosos.

—El futuro distópico de la literatura y el cine de ficción ¿no te parece que es demasiado higiénico y aburrido?

—Totalmente. Yo quiero que la literatura y el cine huelan a orine y cerveza mientras alguien nos hace sexo oral, pero lamentablemente la gente del cine y la literatura se baña.

—¿El fin está cerca?

—Cuando creemos que el fin está cerca alguien te recarga los megas. Entonces no está cerca nunca, es una utopía.

—¿Te has hecho más creyente?

—Últimamente me he vuelto más creyente de la mayonesa, y de mis orgasmos cada vez que llega el agua.

—¿No te convenciste de que nuestro destino está marcado por simples funciones biológicas?

—Me convencí de que debo bañarme y cepillarme tres veces al día porque los odontólogos cuestan muy caro, y eso, quizás, sea parte de las funciones biológicas, como los latazos.

—¿Le tienes miedo al virus?

—No, no le tengo miedo al virus. De hecho, me masturbo sin guantes y sin tapabocas.

—¿Has cosechado amores de cuarentena?

—Sí, el amor propio. Los otros amores son más complejos porque una es muy pelabolas y los nudes nos los venden tres por 1 dólar.

—¿Te gustaría ser recordada como una gurú de la nueva normalidad?

—Cónchale, sólo si con ese reconocimiento viniera un delivery de pollo frito y vino tinto todos los días a mi casa.

—¿Qué es lo que más desprecias de la antigua normalidad?

—Los encuentros incómodos con algún ex, las reuniones del Consejo Comunal un sábado.

—¿Qué le recomendarías a las futuras generaciones frente a la posibilidad de nuevas pandemias?

—Qué tengan una vida sexualmente activa, que usen condón, que vayan al odontólogo, ginecólogo, psicólogo y todo lo que termine en logo.

—¿Quién ganó y quién perdió con el coronavirus?

—La señora que vende mangos en la plaza perdió. Y, obviamente, ganó Cantv.

—¿Qué nos depara el futuro?

—Todo es incierto, pero yo creo que nos depara una vida con más anís bandera y transexuales.

—¿Estás relajada o estresada?

—Relajada, porque creo en los poderes del THC.

—¿Será que el coronavirus está ocultando algo?

—Obviamente sí, y creo que son muchas claves de Wi Fi que quisiéramos saber.




Diego Guzmán: Postpandemia y destino

Con todo lo que ha acontecido, ¿qué más falta que nos pase? Consultamos a Diego Guzmán, tarotista y periodista colombiano, quien nos compartió el mensaje de los arcanos para Venezuela en los tiempos de la postpandemia

Por María Eugenia Acero Colomine @andesenfrungen / Fotos Diego Guzmán

«Lo peor que le podía pasar a Venezuela ya pasó»

Diego Guzmán es un periodista que se especializa en investigación. Además de su carrera, lee las cartas del tarot. Actualmente se desempeña como terapeuta, lector de símbolos del tarot y todo tipo de simbologías. Para la edición aniversario de la revista Épale CCS le consultamos sobre el presente y futuro de Venezuela en la postpandemia, y esto fue lo que nos compartió.

“Yo no veo el futuro porque, como tal, está complicado. Estamos en la era de la incertidumbre; el principio de la incertidumbre se apoderó y así duraremos un par de años mientras la humanidad sistémica cree los arquetipos que la regirán por los próximos 200 años. Leer el futuro es muy difícil porque estamos en la era de la incertidumbre, porque los arquetipos colectivos los están renovando los programadores: sujetos de acción cabalística que dominan el mundo. Gente a la cual no le podemos ni ver la cara. Ni la realeza ni Trump son los dueños del mundo; ellos son unos vasallos, lacayos de quienes dominan el mundo, meros meseros. Quienes dominan esto ni siquiera son los Rothchild ni los Rockefeller, que son gente poderosa. Los que dominan esto son castas sacerdotales que vienen de miles y miles de años, producto de la involución de la humanidad.

“Para hablar de Venezuela tenemos que hablar del hombre más importante de Venezuela de los últimos años, Hugo Chávez Frías. Chávez es el padre, desde el inconsciente, de la Venezuela de los últimos 25 años, tanto de la derecha como de la izquierda. La propia derecha reconoce a Chávez como una carta, un símbolo, un arquetipo. Es una especie de entronque que los paraliza. Chávez en el inconsciente colectivo es el padre, no sólo de Venezuela, sino de América Latina. Chávez es una especie de santo para los jesuitas. Arquetipalmente Chávez está vivo.

“Una de las hijas de Chávez va a ser candidata presidencial con altas probabilidades de que gane, en los próximos cinco o diez años. Invasiones por parte de Estados Unidos no veo. Lo único que veo es que EEUU le apostó a una guerra entre Venezuela y Colombia, especialmente Trump.

“Leopoldo López es una persona que podría ser candidato, pero creo que ya le pasó su tiempo. Es un hombre depresivo, se siente traicionado, tiene más casta política que Guaidó. Viene de una familia sin escrúpulos. Tiene más carisma e ideas para dirigir que Guaidó y que Capriles.

“Nicolás Maduro es un buen hombre, es una excelente persona. La situación actual de Venezuela es más caótica que el resto de Latinoamérica por la crisis económica que ya vienen arrastrando desde hace años: inflación e hiperinflación por mal manejo y por el bloqueo. El bloqueo existe, aunque nadie hable de ello”.

Trump gana las elecciones

“Todo parece apuntar a que Trump ganará las elecciones. Realmente no es Trump quien está interesado en una guerra en Venezuela, sino Mike Pompeo y el Pentágono. Si Trump llega a ganar, las ambiciones bélicas de Pompeo no prosperarán. Trump obedece órdenes estratégicas de una élite oscura, fascista, ultraderechista, pero a la que no le interesan las guerras a corto plazo.

“Venezuela va a tener una estabilidad amparada en el apoyo de Putin. Lo más probable es que la derecha vuelva a ganar en Colombia en dos años. Trump no va a invadir Venezuela porque él quiere crear un eje con Putin, con el presidente de China y el de India.

“Venezuela pasará de una tensa calma a una estabilidad que se fortalecerá, increíblemente, con el paso de los meses. Venezuela ha sido un buen experimento social y económico en la transición del dinero físico al electrónico. Esto facilitará las cosas para reinventarse”.

Crisis mundial beneficiará a Venezuela

“Habrá una caída de todos los países manejados por el modelo liberal banquero especulativo. Esto favorecerá a Venezuela porque no tiene deudas con el FMI (Fondo Monetario Internacional). En dos o tres años vendrá una fuerte caída internacional y eso puede favorecer a Venezuela. Ya lo peor de Venezuela pasó. Si Trump gana, no lo va a permitir porque Putin está con él.

“En Venezuela una tensa calma se convertirá en una evolución progresiva, sistémica de estabilidad. Todo depende del contexto internacional de aquí a diciembre. Putin ayudará en la flexibilización de la economía venezolana.

“Llegará un líder joven a Venezuela que unirá a la oposición y a la izquierda y oxigenará el panorama político. Ahorita ese joven debe tener unos 25 años. Lo peor de Venezuela ya pasó y está sujeto a los intríngulis internacionales. Vendrá una tensa estabilidad, pero saldrán muy bien librados, producto de la experiencia”.

ÉPALE 386