La Casona: Un capricho burgués a disposición del pueblo

Por más de 50 años fue la casa de los mandatarios nacionales, hasta que no dio para más. Desde diciembre pasado es un nuevo espacio para el solaz de los caraqueños, que ahora tienen chance de pasearse entre sus lujos y disfrutar de la cultura popular, bajo la advocación de un espíritu burlón que reina entre las cosas más sencillas: Aquiles Nazoa

Por Marlon Zambrano @marlonzambrano / Fotografías Michael Mata

A La Casona, residencia presidencial desde 1964, la recordamos sobre todo por el alzamiento militar de febrero de 1992, cuando un grupo de bolivarianos quiso tomarla pensando que el presidente de entonces, Carlos Andrés Pérez, se reguardaba allí.

Fue plomo cerrado de ida y vuelta, con unas cuantas bajas y heridos y el terror de los vecinos, que retrata la película de Carlos Azpúrua Amaneció de golpe.

Se especulaba que el mandatario estaba escondido entre sus pasadizos secretos, huyendo cobardemente junto a parte de su tren ministerial.

Las muchachas que sirven de guía para quien se apreste a recorrerla hoy, juran que no hay corredores guillados. Son unas chamitas lindas que se atropellan en la dicción, se equivocan en los datos históricos y se gritan entre sí. Alguien dice que hay que entenderlas, que son unas niñas y todo es muy nuevo todavía, como alegato defensivo.

Los visitantes no salen de su asombro ante la ostentación. Foto Marlon Zambrano

Desde diciembre pasado se llama Casona Cultural Aquiles Nazoa y en sus cuatro hectáreas se respira la profunda dicotomía de un país que puja por nacer de las cenizas de viejas estructuras, sólo que aquí no hay cenizas, pero sí estructuras sólidas y ostentosas.

Durante los jueves, viernes, sábados y domingos un promedio de 200 adultos mayores (por lo general) se van detrás de algunas de esas muchachitas en recorridos guiados, mientras ellas repiten en letanía las coplas que hablan del poder simbólico del mantuanaje que reinó entre sus paredes, primero cuando era casa particular y luego cuando fue la casa de los que gobernaron Venezuela.

Aquiles Nazoa sonríe desde las paredes impolutas

¡Hasta un cuadro de mierda!

Por un lado, se trata de la solariega villa colonial, que se asoma al paisaje imponente del Waraira Repano desde los terrenos de la antigua hacienda de caña de la familia Brant. Por el otro, del centro cultural que, desde hace tres meses, consagra los poderes creadores del pueblo, como le gustaba decir al poeta caraqueño de las cosas sencillas, el centenario Aquiles Nazoa.

Con razón el presidente Maduro le huyó como quien evade a Sodoma y Gomorra y a Chávez no le gustó muchos estar ahí

Lámparas de araña del siglo XVII, mesas de nogal de cuando Napoleón III, alfombras confeccionadas en la Real Fábrica de Tapices de España y en Lavonnerie, Francia; muebles Luis XIV con acabados en oro y bronce, piezas de madera de estilo isabelino, muebles de estilo Boulle y provenzal; porcelana francesa, cristal de bohemia; relojes de Pons y Paulin; jarrones de Capodimonte, vajillas con oro y porcelana, cristalería de Baccarat tallado y cubiertos de plata inglesa; mármol italiano; una vasta colección de libros de los premios Nobel de Literatura; y una de las colecciones de pintores venezolanos y extranjeros más asombrosas que se pueda hallar en el país, en la que se incluyen muchos Cabré, varios Emilio Boggio, Héctor Poleo, Antonio Herrera Toro; el Diana cazadora de Arturo Michelena, Los causahabientes del gran Tito Salas, el retrato de Simón Bolívar pintado por Juan Lovera (considerado el más cercano al verdadero rostro del Libertador) y varios Reverón, incluyendo un cuadro, literalmente, de mierda, pues se trata de una de las piezas con excremento humano elaborado por el alucinado pintor de Macuto.

La impresionante colección incluye un cuadro escatológico de Reverón

Con razón el presidente Maduro le huyó como quien evade a Sodoma y Gomorra y a Chávez no le gustó muchos estar ahí, entre tanta pompa y tanto glamour. Incluso, un cuartico medio sospechoso se lo adjudican a sus horas de descanso, con puerta secreta y todo para el acceso directo a la sala de reuniones del consejo de ministros.

El libro de visitas recoge el momento en que Caldera le entrega las llaves de la casa a Chávez

Sus pasillos los recorrió hasta el papa (en el libro de visitas se asienta como última rúbrica la estampa de Juan Pablo II). Intelectuales como Gabriel García Márquez fueron sus moradores transitorios. Mandatarios vecinos, amigos poderosos, ministros, gobernadores, reyes; sus continuos invitados para las tazas de té, los almuerzos opíparos y las pugnas de Estado.

Los inmensos patios quedan como vestigios de la antigua hacienda de caña de azúcar

Al fondo, parece revolcarse de la risa el infaltable Aquiles, quien, al conmemorar los 100 años de su nacimiento, justificó con sobradas razones arrebatarle la casa al imaginario del poder para entregárselo al pueblo, quien la visita y se pasea entre sus inmensos patios florecidos y hasta puede organizar un recatado picnic en sus áreas verdes, aunque debe ingresar en formación marcial para recorrerla por 45 minutos de la mano del personal autorizado para abrir sus salones, prohibidos a los simples mortales durante más de medio siglo.

Diana Cazadora, de Arturo Michelena, corona uno de los salones más ostentosos

Nazoa, mostrando su egregia figura embochinchada, patinando, sonriendo y posando riega sus ideas desfachatadas y divertidas desde las impolutas paredes blancas de La Casona: su Credo”, uno que otro poema, pensamientos sueltos, fragmentos de ensayos.

“No hay, de seguro, entre las cosas inventadas ninguna en la que el hombre haya llegado a reflejarse tan exhaustivamente a sí mismo como esa réplica casi perfecta de nuestro equipo vital, que es, por definición, la casa”, susurra el poeta de El Guarataro desde el papel auto-adhesivo.

El despacho presidencial es el menos ostentoso del conjunto

Un derecho a réplica, por favor

Nos comenta Rosario Soto, coordinadora general del centro, que la programación de extiende a las jornadas de cuentacuentos para niños y niñas los fines de semana, uso del parque y de las áreas verdes y, más allá de su valor patrimonial, proyectar el espíritu de Aquiles Nazoa, homenajearlo y mantener su legado vivo a través del canto, la poesía, la cultura popular, los juegos y las tradiciones.

Por eso, cada fin de semana presentan manifestaciones populares como los Diablos Danzantes de Yare, Palmeros de Chacao, Parranda de San Pedro, Cristo de la Salud, Burriquitas de Petare y Pastores del Niño Jesús a través de muestras didácticas que enaltecen los valores de nuestras tradiciones.

Lo último que se dijo en ciertos corrillos de la oposición política fue que la casa había sido desvalijada por sus más recientes moradores: los Chávez

Mantienen un trabajo articulado con la alcaldía del municipio Libertador, el municipio Sucre y la gobernación del estado Miranda; además, con las juntas de condominio y consejos comunales de las contiguas comunidades de Campo Claro, La Carlota, Santa Cecilia y Agua de Maíz, población muy clase media que ha sabido integrarse a la propuesta.

La programación asume el apostolado que enarbolaba Aquiles. Foto Marlon Zambrano

También desarrollan actividades de bienestar y salud pasiva como yoga y taichí (viernes y domingo). Acaban de arrancar con un taller de baile de joropo llanero todos los jueves en la tarde, además de talleres de pintura para niños y jóvenes, conciertos y un ciclo de conversatorios denominado Encuentros con Aquiles, como actividades permanentes que mantengan vibrante el espacio, para el disfrute de toda la ciudad.

Lo último que se dijo en ciertos corrillos de la oposición política fue que la casa había sido desvalijada por sus más recientes moradores: los Chávez, quienes habrían vendidos sus cuadros, fundido sus tesoros para acuñar monedas particulares y abierto un gran pasadizo directo hasta Cuba para tener trato directo con los Castro.

La periodista Faitha Nahmens lo soltaba sin remordimientos en 2016 para la revista Clímax, en un texto titulado La Casona: secuestrada por las hijas de Chávez: “No se sabe si el patrimonio artístico, valiosas obras de autores venezolanos tales como Arturo Michelena, Armando Reverón, Tito Salas, Pedro Centeno Vallenilla, Emilio Boggio, Héctor Poleo y Alfredo López Méndez, entre otros, así como los bienes materiales que contiene, que pertenecen al Estado venezolano, se mantienen a buen resguardo. No se tienen noticias sobre si se cuida con esmero el mobiliario, si en el maravilloso jardín borbotea la fuente, si sombrea la pérgola, si siguen en pie los ébanos y el majestuoso araguaney, si mantiene su belleza el celebérrimo orquidiario”.

Ojalá se acerque un día de estos, y asuma el derecho a réplica.

Aquí durmió Chávez. Dicen que ahí pasó las últimas horas, antes de su viaje a La Habana

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