La humanización del padre de la Patria

Recién inaugurada la década el presidente Hugo Chávez le hizo a Venezuela un singular obsequio. El 17 de julio de 2010, el bolivariano más fervoroso de la era de los medios de información, Hugo Chávez Frías, le dio un vuelco a un patrimonio sentimental o simbólico. El Comandante ordenó exhumar los restos de Simón Bolívar con varias intenciones u objetos centrales: examinar la osamenta, a la luz de las tecnologías actuales, en busca de una probable causa de su muerte, distinta a la que ha sido considerada oficial (la tuberculosis); realizar un estudio del cráneo y huesos faciales con el fin de reconstruir lo más fidedignamente posible su rostro; y reinstalar el cuerpo en un sarcófago hecho de materiales más duraderos que los empleados en 1830 y 1842.
Los restos de Bolívar ya habían sido exhumados y cambiados de lugar en 1942 y 1972; pero, más allá de los resultados de la investigación de 2010, aquel evento —que pudo haber sido privado y herméticamente resguardado— fue transmitido en cadena nacional en momentos clave. De pronto, sin que se nos alertara o advirtiera de nada al respecto, los venezolanos vimos en una toma cenital, tomada desde el techo del Panteón Nacional, la imagen de una osamenta yacente en el fondo de un ataúd. Allí estaba Bolívar: ese era el hombre que había fundado y liberado a cinco naciones. La imagen canónica, sagrada, intocable y remota de nuestro padre nos fue tajantemente mostrada y desnudada más allá de todas las desnudeces.
Ya no más figura paterna, ya no más semidiós romano inmarcesible: nuestro padre es, o fue, un ser humano que, después de tanta proeza, se resume y se reduce a unmontón de huesos. Adiós al mito fundacional, al patrimonio invisible y misterioso que nos aplastaba con la enorme culpa colectiva del “por Dios, por qué nos portamos tan mal con nuestro héroe”.
Bienvenido Bolívar: antiguo ciudadano de un pueblo o conglomerado que ya no tiene íconos ocultos ni figuras de autoridad que obliguen al arrodillamiento.
Más que un acontecimiento curioso fue, sin duda, una de las grandes noticias de esta década, pues su impacto ha sido más hondo y estructural de lo que puede pensarse desde un análisis superficial. Cualquier debate o plan acerca de cómo y por fuerza de qué procedimientos el pueblo de Venezuela pretenda ser sometido, sojuzgado o gobernado, debe partir de ese hecho aparentemente cosmético, pero en realidad palmario y contundente. Bolívar y Chávez ya no están: la Venezuela de la tercera década del siglo XXI en adelante no podrá parecerse a ninguna otra, y su liderazgo tampoco. El gerente egresado de universidad norteamericana, el aspirante a demagogo o mesías tradicional deberán superar los pormenores de este cataclismo cultural antes de proceder a la aventura de la conducción del país.

*Elecciones parlamentarias
En el marco de las elecciones a la Asamblea Nacional, el Distrito Capital eligió a diez diputados o asambleístas, con participación de 1.546.013 electores. Los partidos del Gran Polo Patriótico obtuvieron seis escaños y la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) un total de cuatro.

*AH1N1
En el marco de la pandemia mundial de “gripe porcina” (o AH1N1), el Ministerio del Poder Popular para la Salud informó que, hasta el 14 de abril de 2010, se registraron 2.857 casos de contagio, con 2.691 tratados satisfactoriamente y 135 fallecimientos.

*Metrocable
El 20 de enero se inaugura el primer tramo del Metrocable, sistema de teleférico para pasajeros que sirve a la parroquia San Agustín del Sur.

*Sequía, incendios y calima
A causa del fenómeno climatológico conocido como El Niño Venezuela padecía, desde 2009, la sequía más prologada de su historia. Desde enero, y durante varios meses de 2010, se produjeron incendios espontáneos en el Waraira Repano y en otras zonas boscosas de los alrededores de la capital. La atmósfera se llenó de humo y residuos de la quema, produciendo un fenómeno del que pocos habían oído hablar: la calima, especie de filtro que opacaba al Sol y ocasionaba problemas respiratorios.

*Nuevas estaciones del Metro
En enero, el Gobierno Bolivariano inaugura las estaciones Los Jardines, Coche y Mercado de la Línea 3 del Metro de Caracas.

Epale CCS / Por José Roberto Duque • @jrobertoduque / Fotografías Archivo