¡La música nunca está de cuarentena!

Durante este período de confinamiento necesario, músicos y cantantes de diversos géneros se han apropiado de las redes para mantener el contacto con su público y ofrecer la mejor vacuna contra cualquier virus: su talento

Por Natchaieving Méndez / Fotos Archivo

Históricamente, las y los venezolanos nos hemos caracterizado por ser un pueblo musical. Tal vez porque la música permite la cercanía, invita a la reunión, a la camaradería, a “sirva la próxima y pagamos todos”, a esa hermandad que nos ha definido por siglos. Es por eso que en estos tiempos de pandemia en los que los encuentros ponen en riesgo la vida, muchos nos preguntamos ¿será que cambiaremos nuestra esencia rumbera ante la imposibilidad de reunirnos?

Pues si algo ha demostrado este pueblo de Simón Bolívar es su capacidad de adaptarse y sobreponerse ante cualquier dificultad y el movimiento musical venezolano es una muestra de ello. Músicos y cantantes han asumido la consigna “a falta de tarimas públicas, buenas plataformas digitales sobran”, por lo que se han apropiado del universo digital para seguir en contacto con su público.

GLingo

Durante este confinamiento necesario, los músicos venezolanos abrieron la puerta de su hogar para mostrar su talento, ofrecer entrevistas, dar consejos de ejecuciones de sus instrumentos y manejo de la voz, FGLINGOI han empleado su don de la composición para hacer de su música una vacuna de prevención frente al Covid 19.

El concierto en una pantalla o monitor

Si existe un sentimiento común entre los amantes de la música, en cualquiera de sus géneros, es el extrañar los conciertos a cielo abierto o las presentaciones en vivo de artistas y agrupaciones en locales o centros culturales. Pero esto no es exclusivo del espectador, el músico, cantante, productor musical igualmente necesita de esta energía para la vitalidad no solo del bolsillo, sino también para potenciar su capacidad creativa y expresiva que es como su manera natural de respirar.

Aunque los primeros meses de la cuarentena la incertidumbre nos dejó como “pajarito en grama”, con el pasar de las semanas comenzaron a surgir los “live” o, defendiendo nuestra lengua, los “en vivo” de Instagram, Facebook y YouTube. Estos encuentros digitales sirvieron de tabla de salvación a la locura de estar encerrados, limpiando el mismo mueble diez veces por semana.

Los Dj han resuelto armar sus “rumbas digitales” en las que los asistentes solicitan las canciones de su preferencia y hasta se “echan los perros” a través del chat. Por su parte, músicos e intérpretes de diferentes géneros han empleado las redes para llevar sus funciones en vivo, llenando el vacío de las ovaciones y los aplausos por los “like” y cantidad de seguidores de estos conciertos vía streaming.

Uno de ellos es Porfi Baloa, quien a través de su cuenta en Instagram @porfibaloa, ha deleitado a sus seguidores con diversas interpretaciones. Con él han estado Joseíto Rodríguez y Eliot Pacheco, quienes no se detienen y vía twitter mantienen informados a sus seguidores acerca de los avances de su nuevo proyecto musical.

Otra oportunidad de escuchar música, especialmente buen jazz, es la cuenta @vibrafonoalfredo del maestro Alfredo Naranjo, quien siempre guardando la distancia prudencial, incluso con el tapabocas correspondiente, ofrece lo mejor de su música junto a otros referentes como Robert Vilera y José Soto (Mortadelo). Y si el gusto es por el bolero, quien sigue a Wladimir Lozano en su cuenta @wladimirlozanoficial seguramente ha disfrutado de las canciones del amor, la nostalgia y el recuerdo.

Alfredo Naranjo

El movimiento urbano también ha estado muy activo en las plataformas digitales y por medio de festivales y muestras de su trabajo han hecho lo propio para deleitar a sus seguidores. El músico Raúl Mota es uno de ellos y a través de su cuenta @bafanamota y como promotor de la Plataforma Digital Independiente Circulo Dub ComunitySello (https://cdcomunitysello2020.wixsite.com/cdcs) ofrece la posibilidad a exponentes del hip hop, el reggae, el ska, electrónico de difundir su trabajo creativo.

El cultor y rapero GLingo tampoco ha parado y tal como él mismo expresa en una de sus publicaciones, ha estado ocupado resolviendo la vida y en paralelo impulsa a través de su canal de YouTube y la plataforma Emanate Music su producción EL Entrenamiento, una forma de escuchar el verbo fuerte en rap.

Tal como ellos, algunos de los nombres de la amplia gama musical venezolana que hicieron de las redes su tarima son: Irene Pelusa, la Quinta Larva, Sanova, Eucaris, Betzaida Machado, Memo Arroyave, Dennys Alexander, Pedro La Voz, César Gómez, Néstor Paredes, José Vargas, Ely Ray, Área 23, Funes, Efrén Clavo, José Garcés, Juan Carlin, Giovanna Palacios, Chenzo Di Marzo, Israel Colina y muchos otros de una larga lista.

Betzaida Machado

El espacio digital de encuentro musical

Una iniciativa interesante creada en Instragram es Salón Fama Rock Vzla (@salonfamarockvenezuela), en el que no solamente se ofrece buena música en vivo, sino también se hacen entrevistas a reconocidos músicos y se impulsan eventos digitales de encuentro como El Festival de Guitarristas Venezolanos.

Los Live #ConciertoEnCasa de @kumacopro igual es una oportunidad para disfrutar de músicos e intérpretes diversos, desde los más nóveles hasta profesionales. Similar a los mencionados, @reggaeconexionlatinoamerica realizó en julio la segunda edición del Streaming Reggae Festival, transmitido en julio por Facebook, que congregó de forma virtual a grandes talentos de este género musical urbano.

Pero los encuentros no solamente se han dado entre artistas y seguidores, los programas de edición han hecho posible acoplar el talento de cada integrante de agrupaciones y orquestas para ofrecer música de calidad. Jheison Cardona Ensamble es una muestra de esto pues pese al distanciamiento necesario entre los miembros de su conjunto, la separación solo fue física pues sus talentos se fusionaron a través de la tecnología digital.

“La grabación en casa es como en un estudio. El primer instrumento fue el piano, para que marcara la referencia melódica, rítmica y armónica, posteriormente le sumamos el bajo, tumbadora y bongo, para terminar de construir una base sólida. Seguidamente colocamos los metales para terminar de darle el toque melódico, si el tema lo necesitaba, agregábamos el timbal. Por último, agregamos los coros y la voz principal. Todos estos vídeos se sometieron a un programa de audio y video para así lograr su sincronización”, detallaron en una entrevista vía Instagram a través de su cuenta @jcensamble.

“De todo esto falta mucho por decir; nombres y experiencias que se escapan porque el trabajo ha sido extenso e intenso.”

Un trabajo que no puede dejar de mencionarse es el impulsado por el poeta Neybis Bracho, quien tomó la iniciativa de musicalizar sus poemas y congregó a músicos y cantores. Entre las convocadas se encuentra la cantautora Loerana, quien además ha promovido durante este tiempo de pandemia un trabajo digital importante con canciones necesarias de reflexión como la célebre del Cantor del Pueblo, Alí Primera, “El despertar de la historia” en la que participaron diversos cantantes.

Tal como los anteriores, los Vasallos de Venezuela tampoco han parado e incluso celebraron digitalmente sus 30 años como mejor podían hacerlo: cantando. Ni hablar de los multimúsicos como Marcial Isturiz, quien hizon gala de sus habilidades vocales y en la ejecución de diferentes instrumentos para convertirse en “hombre orquesta” .

Y si de eventos musicales se trata, no se puede pasar por alto la reciente declaratoria del 5 de octubre como Día Nacional de la Salsa, cuya celebración fue un concierto en vivo difundido por las redes.

De todo esto falta mucho que decir, nombres y trabajos faltan se escapan porque el trabajo ha sido extenso e intenso. Lo que queda demostrado una vez más, es que la capacidad creativa de nuestros músicos es infinita y su presencia es vital para alimentar el espíritu noble y alegre del venezolano. Soplan vientos de reinvención y la música sale a flote a dar la cara por la alegría. Así seguirá siendo en cualquier espacio presencial o virtual porque talento es nuestra riqueza natural inagotable… más ná, ¡Saravá!.

Area23

ÉPALE 386