La música venezolana se impuso en 2019

El país sigue recogiendo sus frutos musicales. Este año fue productivo en el ámbito comercial y alternativo. Son muchas las propuestas, individuales y colectivas, que nos dejan bien parados donde quiera que se encuentren

Por Mercedes Sanz  ⁄  Fotografías Archivo

La música venezolana tuvo un buen balance este año, en lo local e internacional. La margariteña Nella Rojas es una de las sorpresas que trascendió para cautivar al mundo con su voz y su estilo ecléctico, en el que mezcla ritmos tradicionales del país con flamenco, matices de jazz, pop y world music. Voy es su primer disco, presentado este año, con la producción y arreglos del español Javier Limón.

A esta bien lograda producción se une la de C4Trío junto al nicaragüense Luis Enrique: Tiempo al tiempo. Un trabajo donde las composiciones originales, arreglos y ejecuciones comulgan perfectamente para develar, una vez más, que los sonidos típicos nacionales siempre tendrán mucho que decir y que aportar a la música del mundo. Además del encanto que tienen nuestros ritmos, capaces de seducir y sorprender, como lo ha hecho el binomio entre el cuarteto de venezolanos y el multifacético salsero.

Laura Guevara sigue su rumbo con canciones y videos, mientras prepara su nueva placa. Y ni hablar de José Delgado, a quien siempre acudimos, mencionamos o hacemos alguna referencia, por razones obvias. Se trata de uno de los trovadores urbanos más inquietos e inquietantes con su camaleónica propuesta de canción de autor. En una constante revisión anda este juglar, quien presenta la música como un ejercicio lúdico. Aparte de ser un promotor muy activo gracias a proyectos como Ciudad Canción, en el que invita y/o da a conocer a otros músicos y grupos de artistas.

En 2020, seguramente continúe el ascenso de Ana Cecilia Loyo

Los independientes alzaron su voz

El Tuki Ilustrado es uno de esos personajes que ha tenido eco en Ciudad Canción. Es un joven que une el rap y la cultura tuki del barrio y que este año promete más sorpresas, al igual que Delgado.

Luisana Pérez, Amaranta Pérez, Ana Cecilia Loyo y más cantautoras también hicieron su labor con presentaciones y colaboraciones. Hay que estar pendiente de ellas, porque es posible que también impresionen este 2020.

“Siempre están sucediendo cosas en nuestra música. Unas más visibles que otras. Lo que se mueve fuera del circuito es tan importante como lo conocido. Son también cosas hechas con alto nivel de calidad. Yo estaría dentro de esta escena autogestionada, que no busca una industria mainstream, sino ser fiel a lo que uno quiere, a conectarse con uno y con la gente. Allí tenemos a Augusto Bracho (Gustavo Guerrero), que no busca virtuosismo, sino autenticidad. Y así hay muchos: Tito Candela y Caribombo, que viven en Francia; antes eran La Gallera Social Club. Están haciendo un trabajo electrónico y tropical interesante. Y bueno, el hip hop y el trap venezolanos también son propuestas que buscan la calle; ellas generan sus propios conciertos, imagen, tienen sus códigos, y eso hay que verlo”, afirma William Guzmán, conocido como Magú, quien es una suerte de trotamundo musical. Es un productor, músico y promotor venezolano que vive recorriendo Latinoamérica.

Esta misma óptica nos presenta el productor, investigador musical y comunicador social Kelvin Malavé, quien considera que sigue creciendo el movimiento independiente y autogestionado, como los casos de Kreils, Bolívar Caribano, Magú, Jey da Polemic, A. Bechan y Alex Figueira, entre otros, que “ofrecen algo distinto a lo ya establecido y a las fórmulas. También hay que mencionar el rap, el trap y la música urbana, que bofetearon a los eruditos y académicos, quienes todavía esperan el pentagrama perfecto. Este universo nos dice que hay otro discurso social, político, cultural, que hay otros públicos y otras necesidades”.

Ciudad Canción: espacio donde nuevos valores se dan a conocer

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