La ofensiva cultural desde otros puntos de vista

CONTRA LOS PRONÓSTICOS Y SUPOSICIONES, EN EL MARCO DE ESTA FERIA DEL LIBRO SE ESTÁN OFRECIENDO TÍTULOS NUEVOS EN VARIAS EDITORIALES INSTITUCIONALES, LO CUAL NOS MANTIENE EN EL TEMA QUE TRAEMOS DESDE ARTÍCULOS ANTERIORES. NO PODEMOS SOSLAYAR QUE UNA DE ESAS EDITORIALES HA SIDO SEVERAMENTE GOLPEADA POR LA CRISIS DEL PRESUPUESTO CULTURAL QUE, COMO TODOS LOS PRESUPUESTOS, HA TENIDO NOTABLES RECORTES: LA EDITORIAL EL PERRO Y LA RANA

POR ARGIMIRO SERNA / FOTOGRAFÍAS JESÚS CASTILLO

En consecuencia con el Plan Ofensiva Cultural 2019, que tiene como fin impulsar el Motor Económico Cultural una de las medidas para enfrentar las agresiones a nuestro país durante los últimos cinco años, ahora tendremos libros usados en Sabana Grande y libros nuevos en la Plaza Bolívar. Resulta indudable, pero también se nota es consecuencia de esa pauta presidencial, que hay una necesidad de acercarnos a los libros después de acostumbrarnos a su presencia en tantas ocasiones, propiciadas por la institución pública. Como el teatro (que no murió ante el cine) y el cine (que no desaparece ni con la televisión ni con YouTube), el libro consigue su espacio propio, que no puede irrumpir el medio digital con su velocidad. Lo cual trae a cuento un recorrido rápido por la historia del libro, con el auspicio de la Wikipedia, para explicar su valor esencial como objeto y como experiencia en torno a le lectura.

LA ESCRITURA PERMITE A MÁS PERSONAS ACCEDER AL CONOCIMIENTO. LUEGO, LA IMPRENTA LO MASIFICA. CON LAS REDES EL LIBRO IMPLICA UN RITO DE DISCUSIÓN Y CONOCIMIENTO

Después de atravesar por toda clase de intentos expresivos en las paredes de cuevas, muros, piedras, haciendo tallas, posando manos impregnadas de barro y hasta tiñendo el barro con arcillas coloridas a lo largo de miles de años por eso que llaman pleistoceno; buscando señalizar, advertir, transmitir y explicar el canto mítico, origen de todo libro, un descubrimiento inicial nos libera del yugo que implicaba la memoria heredada por castas: la escritura.

La revolución: la impresión de tipos de plomo intercambiables

SEMBLANZA A VUELODE PÁJARO

Dicen entendidos que se llegó a un abecedario en la cultura fenicia, por las latitudes occidentales. Mientras que en las orientales evolucionaron esos dibujitos ideográmaticos o sinogramáticos, ya con su semántica, aunque sin fonética propiamente dicha, pero representables en significantes impresos desde cinco siglos antes de Cristo con método xilográfico. En cualquiera de los dos casos parte del problema era plástico gráfico. La técnica implicaba una sustancia de color y de aplicación fácil (la tinta) sobre una superficie permeable con un instrumento que, ancestralmente, ha sido la pluma de casi cualquier ave, que hace fluir la tinta lo suficientemente rápido como para que se pudieran plasmar las letras en tiempo real, como diríamos ahora. Así que de la superficie rupestre se pasó por el papiro hasta llegar al pergamino, donde se inicia el arte de la edición en Occidente; mientras que en Oriente ya había una forma de reproducción, no tan masiva como la imprenta. Se había dado el paso de poder transmitir el conocimiento o, más bien, el registro de la experiencia entre diferentes ciudades y épocas. Que se quemara la famosa Biblioteca de Alejandría abre sospechas políticas y constata la importancia del registro de la experiencia y la reflexión. Pero, para nuestra realidad actual, faltaba un paso fundamental: la independencia para masificar ese registro.

LA LECTURA DE LIBROS, Y LA LECTURA EN GENERAL, PUEDE ACERCARNOS A COMPROMISOS INELUCTABLE

El avance tecnológico de la imprenta masificó el acceso al conocimiento

Se perfeccionan detalles en los materiales y las tintas, sin cambio estructural durante siglos. Los escribas y abades reescribían los libros para mantener en el tiempo el registro de las fuentes (no se descartan cambiecillos tendenciosos, según la intención del escribano). La Biblia, y todos los libros, daban trabajo a un sector privilegiado; aunque, según la lectura de Umberto Eco, también  eran pervertidos por su claustro, tanto físico como espiritual. A lo largo de esos años se desarrolló más la ingeniería de la guerra en la elaboración de innumerables armas sangrientas, macabras y efectivas, que en ningún medio de producción o divulgación del conocimiento. Hasta que en el siglo XV gracias al fulano Johannes Gutenberg, quien separó la impresión de cada letra con tipos de plomo moldeables e intercambiables individualmente, ahorrando espacio, tiempo y costos (que no resolvía la plancha xilográfica) aparece la famosa imprenta. En China ya se usaba la impresión por caracteres pero, quizá por su extensa simbología y el feudalismo tradicionalista, se dificultaba mucho su perfeccionamiento.

Ciertamente, con un abecedario de 25 caracteres promedio, el mágico aparato mostró resultados tan contundentes sobre la forma de vida de la época, que es parte de aquellos inventos y descubrimientos considerados revolucionarios. A partir de entonces se difunden las ideas como no era posible antes. El proceso de discusión sobre diversos temas se aceleró tanto, que ahora nos vemos envueltos en este universo de textos impresos malos o buenos, que gustan o no que, indefectiblemente, contienen un universo diferente a la realidad cotidiana.

Los escribanos mantenían en el tiempo el registro de las fuentes

CONTEXTO CADA VEZ MÁS COMPLEJO

Claro que nuestros tiempos son aún más complejos desde que por otra invención trascendente como es internet y, poco después, las redes (lo de sociales es inexacto, pero se asume como convención), los textos no solo nos rodean, sino que nos acompañan y hasta nos persiguen personalizados por algoritmos. Ahora hasta la impresión por impacto quedó obsoleta, ni eso es necesario para registrar ni distribuir la información; pero aquí es donde aparecen una o varias paradojas. La primera y más feliz es que, a pesar de lo expedito del medio digital, el libro sigue siendo una experiencia, y por ella contrarrestamos el intransigente efecto de individuación física que ocasiona el dispositivo digital portátil. En torno al libro nos reunimos a conversar, a señalar páginas al viejo estilo y hasta podemos escribirle una dedicatoria para obsequiarlo.  Por este valor, en el contexto de una cultura universal inevitable, iniciativas editoriales como El Perro y la Rana despiertan la posibilidad de que aportemos a esa cultura universal.

La otra paradoja que salta a la vista es que se trata de un producto aunque su grado de impacto es discutible, respecto a otros agentes degradantes del ambiente indiscutiblemente basado en un principio de extraccionismo el cual, en el marco de nuestra urgencia climática, no puede dejar de problematizarse. Aunque atente contra hábitos en nuestra zona de confort, como también decimos ahora, no nos queda otra que asumir el precio de masificar ese objeto de culto. Seguramente habrán disposiciones y cuidados para mantener la producción de pulpa sin deforestar pulmones ambientales ni reservorios.

Contra los pronósticos fatalistas, la edición de textos tuvo un significativo incremento

ÁMBITO ESPIRITUAL, RITO Y UNIVERSO

Pasadas las paradojas intrínsecas, quedan contradicciones o conflictos relevantes que sí tienen solución. Ante la dura recesión que ha tenido el presupuesto cultural, esta editorial de curioso nombre, entre anfibia y mamífera, entre fiel y sorpresiva, ha tenido un repunte alentador. Aumentó su producción editorial durante el año 2019 a un total de 61 títulos impresos, cifra que casi duplica los 37 del año anterior. La cantidad total de libros impresos este año por la Imprenta de la Cultura sobrepasa los 230.000 ejemplares, superando la meta alcanzada en 2018, cuando se imprimieron 76.634 libros. También los lectores tendrán la oportunidad de reencontrarse con el trabajo de más de 40 autores venezolanos, entre ellos escritores noveles que presentaron una decena de libros inéditos. En el mismo transcurso se acercaron a la pluma de autores extranjeros provenientes de más de ocho naciones, entre las que destacan Argentina, Uruguay, Cuba, Colombia, Brasil, Rusia y Francia. 53 títulos serán presentados este año en la 15ta edición de la Feria Internacional del Libro de Venezuela (Filven 2019), que se realiza desde el pasado jueves 7 de noviembre en el Casco Histórico de la ciudad de Caracas.

Ahora tenemos un contacto permanente con libros en todas sus presentaciones, de autores de diversos países, así como del nuestro, alimentando un medio de ideas, símbolos, metáforas, fábulas, novelas, crónicas, ensayos, escritos técnicos, políticos, biografías y resúmenes por doquier. El conocimiento ya no depende de que le lleves frutas o hagas favores sexuales a escribientes o demiurgo. Ahora puedes alimentar tu propia lectura de fuentes diversas y, máximo, le invitas un cocuy bueno al escritor de este artículo en el marco de La Feria. La fuente y el estand los eliges tú.

El país invitado, China, publica textos alegóricos al Libertador

EL RIESGO DE LEER

Pero claro que también te arriesgas en algo cuando entras en el mundo de la lectura. Hasta podríamos descubrir que estamos equivocados, que debemos cambiar ritos y costumbres, que nuestra religión ya no es bella, que nuestra empresa destruye más de lo que construye o que nuestra ideología tiene más defectos de los que podemos asumir, y hay que cambiarla.

Y esa es la cuestión: que ante tal universo cambiante nos gusta mucho la liberación, pero frecuentemente nos hacemos los locos ante la consciencia de un riesgo verdadero y el cambio práctico de un modelo de vida, adjunto a la propuesta de la cultura avasallante, extraccionista, positivista, industrial y moderna. En este contexto, con todo y paradojas, los libros asidos con el espíritu nos sirven para enfrentar esa incertidumbre que queda cuando cuestionamos nuestros hábitos industriales. Porque, afortunadamente, más que cuestionadores, son espacios aparte, herramientas paradigmáticas, otras fuentes de evaluación con las que seguramente descubriremos que las cosas no están tan mal como parecen. En realidad, de forma cualitativa, quizá hasta vamos ganando.

Para los traseúntes, textos usados

 

 

ÉPALE 348

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