ÉPALE261-MITOS

POR MARLON ZAMBRANO • @MARLONZAMBRANO / ILUSTRACIÓN JESSICA MENA

La pira, bledo, amaranto o “yerba caracas” ha sufrido el maleficio de su sencillez mundana: es un monte ahí. Eso explica, quizás, que haya sido despojada de gloria por la modernidad, al punto de sumirla en un profundo ostracismo, hasta que ocasionalmente algún cruzado se dedique a rescatarla del olvido, ensalzando su leyenda.

Cuentan que la pira alimentó a los pueblos originarios de estos valles dotando a los guerreros caribes de habilidades sobrehumanas, según algunas crónicas de indias que dan cuenta de la dura resistencia de las tribus que se enfrentaron a Diego de Losada en su épica fundacional.

Se le atribuyeron poderes mágicos, y con encono el conquistador prohibió su siembra y consumo y se dedicó con empeño a erradicarla.

Pero eso es lo que tiene la maleza, que se da donde sea y, como por generación espontánea, siguió estando presente en el paisaje como un chamizo insolente que ciñe los bordes de las carreteras, brota silvestre en los terrenos baldíos y se introduce en los bordes de las cornisas de las casas abandonadas, a sus anchas.

Roberto Díaz, uno de esos cruzados, recogió en un sencillo dietario editado por El Perro y la Rana recientemente: más de 40 recetas que recomiendan la pira como ingrediente principal o complementario, desde entradas hasta postres, incluyendo derivados como la harina, con mayores propiedades proteicas que el trigo y el maíz.

El televisivo médico naturista Gracián Rondón afirma que es “el vegetal más completo de la naturaleza”, y es exacto: la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) la clasificó en 1979 como “el mejor alimento de origen vegetal y más completo para el consumo humano”. La Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio de EEUU (NASA) la utiliza desde 1985 como complemento nutricional para sus astronautas.

La FAO asegura que sobre un valor proteico ideal de 100 la pira tiene 75, la leche de vaca 72, la soya 68 y el trigo 60. Su grano no posee gluten, lo que lo hace ideal para personas con dificultades gástricas y condiciones especiales como los celíacos.

El Instituto Nacional de Nutrición (INN) la reconoce como alternativa alimentaria 4S (sana, sabrosa, segura y soberana): sus hojas contienen ácido fólico, calcio, hierro, fósforo; vitaminas A, B2 y C. Se puede consumir cruda en las ensaladas, preparar infusiones con sus raíces, tallos y hojas, o usar junto con los aliños. Sirve para tratar úlceras de la piel, la irritación de la garganta, elimina parásitos, alivia reumatismo y depresión y sirve para la estimulación de las neuronas y mejoramiento de la actividad cerebral.

En la Venezuela de la guerra económica apenas si se le encuentra por ahí, en estado salvaje o en incómodos puñados de herbolario popular en 5.000 bolívares el montón. Obviamente, no existe un sistema de producción seria que le dé el lugar que se merece y que nos merecemos. Si existe, es otro de esos grandes misterios de la Revolución que el propio Chávez recomendaba develar.

Pero ella sigue allí: casi estorbando como la paja, mientras la guerra sigue arrasando.

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