La presidencia de la FVF está a prueba

Por Gerardo Blanco @GerardoBlanco65 / Ilustración Justo Blanco

Después de escándalo de corrupción y descrédito que sacudió al fútbol mundial —con dirigentes involucrados en casos de corrupción—, el nuevo presidente de la FIFA, Gianni Infantino, puso en marcha una serie de reformas que entraron en vigencia en 2016. Uno de esos cambios fue la inclusión del llamado examen de idoneidad que deben cumplir los dirigentes que aspiren a ocupar cargos de relevancia en la FIFA.

Para adecuarse a los estatus de la FIFA, los organismos internacionales -como la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) y las entidades nacionales asociadas a FIFA, tal es el caso de la Federación Venezolana de Fútbol (FVF)- están obligadas a incluir en sus respectivos estatutos la aplicación de esta evaluación rigurosa.

El Artículo 7 de los Estatutos de Conmebol, en el Numeral R, señala que los candidatos a presidir las asociaciones afiliadas están en la obligación de presentar la prueba de idoneidad.

Para aprobar ese examen de idoneidad, el candidato a presidir la respectiva federación nacional debe presentar una serie de documentos. Está en la obligación de demostrar que tiene un historial de vida intachable, sin antecedentes penales, así como dar fe de que no está siendo objeto de investigación o procedimientos civiles, penales o disciplinarios en su país.

Cuando Laureano González asumió en 2017 la presidencia de la FVF aprobó el examen de idoneidad, lo que, además, le permitió incorporarse al Comité Ejecutivo de la Conmebol desempeñando el cargo de vicepresidente. Tras renunciar a la presidencia por razones de salud, su sucesor en el puesto, Jesús Berardinelli, no ha podido superar el test.

Una de las causas de que haya reprobado la prueba que exige FIFA y Conmebol tiene que ver con su pasado. Berardinelli posee antecedentes penales producto de una condena firme de dos años por el delito de uso y aprovechamiento de actos falsos para administrar Radio Chivacoa, en Yaracuy. También tiene procedimientos legales en curso. La Contraloría lo investiga por supuestas irregularidades en el uso de los recursos de la FVF, y el Ministerio Público le abrió una indagatoria por falsificación de documento.

Lo cierto es que Venezuela tiene al frente del fútbol nacional a un dirigente que incumple el Reglamento de Gobernanza de la FIFA. Esta irregular situación expone a la FVF a ser suspendida por culpa de un dirigente que no pasa la prueba de legalidad. La FIFA quiere limpiar la casa de dirigentes que manchan el balón. Infantino marcó una línea muy clara de transparencia y la FVF debe cumplirla a rajatabla.

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