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ESTE 12 DE DICIEMBRE SE CUMPLEN SEIS MESES DE LA PARTIDA FÍSICA DEL FUNDADOR DEL CORO INFANTIL VENEZUELA. DESDE HACE 56 AÑOS ESTA AGRUPACIÓN FORMA A NIÑAS Y NIÑOS EN LA PARROQUIA DE ORLANDO POLEO, EL TELEFÉRICO, LA SEDE DE MISIÓN MILAGRO Y LA COMUNIDAD QUE PORTA EL NOMBRE DE NUESTRO SABIO SAMUEL ROBINSON

POR MARÍA EUGENIA ACERO COLOMINE • @ANDESENFRUNGEN / FOTOGRAFÍAS JESÚS CASTILLO

De las 22 parroquias que conforman el Distrito Capital, la de El Recreo tiene quizás uno de los secretos mejor guardados de la ciudad: la comunidad de Sarría. Es posible que por la cercanía al Waraira Repano la neblina de la montaña bañe siempre a su gente de una ternura diferente. Reflexionábamos esto mientras nos adentrábamos a conocer el testimonio vivo del Coro Infantil Venezuela: institución que forma a niñas, niños y adolescentes en iniciación musical, canto coral y popular, lenguaje musical, ejecución instrumental, danza y teatro experimental desde 1962. El responsable de esta joya fue el maestro Raúl Cabrera (1937-2018), un joven oriundo de La Pastora que a los 15 años se mudó a Pedro Camejo para siempre. El maestro Cabrera (cuatrista, compositor y arreglista) fue pionero en la formación de canto coral infantil en Venezuela. Rechazado por Vicente Emilio Sojo por haber querido incursionar en la música con 18 años, el maestro Cabrera se coleó en la Coral Venezuela y así se desarrolló en la ciencia de la arquitectura líquida, como Friedrich Nietzsche se refería al arte de las armonías y los acordes.

El Coro Infantil Venezuela (Civac) contaba en 1962, cuando empezó a entonar sus primeras notas, con 30 niños. Desde entonces ha formado a cinco generaciones de músicos. Algunos hoy en día pertenecen a la Orquesta Sinfónica Juvenil Simón Bolívar, la Orquesta Simón Bolívar Big Band Jazz, el Aquiles Báez Trío, la Orquesta Sinfónica Juvenil de Chacao y la Orquesta Nacional de Flautas, por citar apenas tres testimonios de egresados notables de la escuela del maestro Cabrera: Leonardo Pedroza Cabrera, ejecutante de piano y flauta, quien prosigue estudios musicales en Alemania; Gustavo Márquez, ejecutante de bajo, contrabajo, entre otros instrumentos, y estudiante de Unearte; y Yaritzi Cabrera, flautista profesional y egresada de Unearte. Cabe señalar que todos los docentes que instruyen en esta casa de saberes son egresados del Civac.

En 2005 fueron declarados Patrimonio Cultural del Concejo del Municipio Bolivariano Libertador del Distrito Capital. En 2012 la muchachada del maestro recibió el Premio Único Municipal a la Promoción y Difusión Cultural Aquiles Nazoa y su obra musical y escénica fue declarada Patrimonio Cultural del Municipio Bolivariano Libertador. Antes de recibir estos reconocimientos, por allá por 1975, La Rondallita, subgrupo del coro, grabó un LP que popularizó nada menos que “El burrito sabanero”, con la voz de Orlando “el Diablo” Blanco (saxofonista y voz líder del legendario grupo experimental de percusión Autana).

Cuando fuimos a conocer los rostros que le dan voz al Civac, tanto la señora Esther —que vende pan frente al Cicpc de la comunidad— como el señor Pedro —que nos indicó cómo llegar a la sede del coro— conocían muy bien la labor de la coral. En la sede del Cicpc se veía estacionado el microbús que transporta a las niñas y niños cantores. Aguasanta Márquez, directora del Civac, nos recibió con los brazos abiertos. Junto a sus niñas y niños nos regalaron de serenata “Luna decembrina”, de Otilio Galíndez, como parte de su preparación para estas navidades que se aproximan. Mientras una nena de 9 años tocaba el triángulo, galanes de 16 tocaban el cuatro y músicos de 3 añitos nos regalaban sus voces más angelicales. Todos se destacaron en su única presentación VIP para nosotros. En la entrada del instituto pudimos contemplar las placas de reconocimiento a casi seis lustros de misión amorosa, así como el trabajo sin descanso que ahora prosiguen Militza y Yessica (viuda e hija del maestro) y también a las y los docentes de este semillero que ha dado flores, frutos y oxígeno cultural a Venezuela y el mundo. Emulando a “Las caras lindas”, de Maelo, somos bienvenidas y bienvenidos. La bruma que baja del Waraira Repano y, de seguro, las enseñanzas del maestro Cabrera seguirán abrazando por siempre a las niñas y niños de la gente buena de Sarría con música, cultura y valores para la vida.

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