Leyendas urbanas del trote: Correr destruye rodillas

Por Clodovaldo Hernández @clodoher / Ilustración Daniel Pérez

Uno de los expedientes oscuros que con más frecuencia se le levanta al trote es que resulta malísimo para las rodillas. Como casi todas las leyendas urbanas, eso tiene algo de verdad y mucho de falsedad.

Por supuesto que si se tiene alguna predisposición al deterioro de los componentes de esta impresionante articulación, su uso reiterado puede acelerar tal tendencia. Pero eso no significa que todo aquél que corra terminará, inevitablemente, en el quirófano de un ortopedista o con un traumatólogo experto en rodillas.

La clave, como en todos los asuntos de salud, es prevenir. Los expertos coinciden en que la medida principal es fortalecer los músculos que tienen que ver con el movimiento de la pierna. Hacen particular énfasis en el cuádriceps, que es, por así decirlo, el megamúsculo, el más grande del cuerpo y que ocupa buena parte del muslo.

Corredores avezados, como mi amigo Iván Nolasco, sostienen la tesis de que todos los problemas de la rodilla, y hasta de la cadera y la columna, provienen de la pisada y, por tanto, del calzado y de la superficie. Recomiendan cuidar mucho el tipo de zapato que se usa y sobre cuál terreno se anda. Iván, que tiene muchos años corriendo, aconseja huir de los pisos de concreto, material al que no duda en llamar “nefasto”. El segundo peor es el asfalto. Y, luego, vienen los buenos, que son las pistas de tierra, especialmente si es una forma de barro apisonado. El ideal, para él, es el tartán, material sintético del que están hechas las pistas de atletismo, solo que éstas tienen apenas 400 metros y trotar en un circuito tan pequeño puede volverse algo realmente fastidioso.

La tercera recomendación para no alimentar este expediente negativo va para ti, si eres principiante o si lo dejaste y ahora estás retomándolo: ve poco a poco, no pretendas convertirte en un maratonista en unas pocas semanas porque, en ese caso, sí es verdad que las rodillas pueden pasarte factura.

ÉPALE 365