POR HUMBERTO MÁRQUEZ / ILUSTRACIÓN JESSICA MENA

ÉPALE272-BOLEROS“Linda” es uno de los boleros de Pedro Flores que más ha cantado Daniel Santos. Tanto que es un emblema, y de un posicionamiento tal que yo no recuerdo a otro que la haya cantado tan bien con esa voz nasal y con el mandibuleo natural de malandro viejo. Era todo un show verlo cantar en vivo con su sabrosa risotada: “¡Óyeme Daniel! ¿Y Linda?”. “Linda, Linda, jajajajá; se fue, no me ha escrito y sabrá Dios, y sabrá Dios”. Sin embargo, es en una versión con la Sonora Matancera en vivo en la que él cuenta, con su picardía, la historia de la canción. Aquí les dejo el link de Youtube: https://www.youtube.com/watch?v=gI36xPCPCvg&t=10s.

Esa canción se la compuso don Pedro Flores a una muchacha dominicana que iba al parque con su chaperona, y cuando la vieja vio la mirada bandida de don Pedro se la llevó rapidito para la casa. Pero me gusta más el cuento, aunque sea otra Linda, que echa Israel Torres Penchi. “Para los que se quedaron con la curiosidad de saber adónde se fue Linda y si de verdad se metió a monja, esta es la historia: Se vivían los finales de la década de 1930. Linda contaba solo 14 años y Daniel le llevaba diez. Marcano, el del cuarteto, tenía un estudio de fotografía en la Quinta Avenida, entre las calles 111 y 112. Allí se reunían Daniel Santos, que era la estrella número uno del momento, Bobby Capó, Mirta Silva, Johnny Rodríguez y otros artistas. Linda iba por allí en bicicleta y Daniel empezó a enamorarla. También se veían en una barra que había en el 105 de la Calle 102, donde se vendía pitorro, y Daniel se metía allí a darse el trago”. Y dice Linda: ‘Como al año siete y meses me llevó a un hotelito en la 51 y Broadway —el Albin Hotel—, donde vivían muchos artistas. Me llevó ahí con engaños; yo era una nena y como estaba enamorada (…) y a la semana me dejó botá y sin comer y sin na. Entonces volví con mi mamá’”.

El bolero tiene una segunda parte, “Volvió Linda”, donde se oye el cuento del convento al que se ha ido y de cómo se fuga para estar con el cantante. Y tercera parte, “Carta de Linda”; y hasta una cuarta, “No me pregunten por Linda”.

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