POR HUMBERTO MÁRQUEZ / ILUSTRACIÓN JESSICA MENA

ÉPALE252-BOLEROSNo todo bolero es una historia romántica, pero cómo ayuda a los mortales que sufrimos y gozamos el amor. En el caso de “Longina”, su compositor Manuel Corona nos presta los versos para cantarle a un bello amor que nada tenga que pedirle a Longina O’Farrill, la musa de Manuel: En el lenguaje misterioso de tus ojos hay un tema que destaca: sensibilidad. En las sensuales líneas de tu cuerpo hermoso las curvas que se admiran despiertan ilusión. Corrijo, por supuesto que es una historia de amor, pero no de su compositor, aunque la duda quede de que la bella Longina no haya sucumbido a versos tan hermosos. Sin embargo, Ciro Bianchi Ross, en su texto “Dos hombres y Longina”, nos corta la nota al develar que se trataría de un tema por encargo.

Donde sí coinciden los cronistas es en que todo ocurrió en El Solar de las Maravillas, casa de María Teresa Vera, trovadora insigne, donde se reunían buenos músicos. El 15 de octubre de 1918, en su onomástico, al que asistió Longina, María Teresa los presentó. Corona se deslumbró tanto que le ofreció escribirle una canción. Eso nos cuenta María Teresa Villaverde. Pero el cuento de Bianchi es que el 8 de octubre de 1918 llegó a la peña “el ya célebre periodista Armando André. Lo acompañaba una negra deslumbrante, por su personalidad y belleza. Una mujer vistosa, distinguida, a la que era imposible dejar de mirar, siquiera de soslayo”. ¡Allá rodó Manuel Corona!

André le pidió al maestro que compusiese una canción inspirada en su amiga y, a la semana, Corona entregó a su musa la canción. Todos celebraron tremendo temazo, que cantó por primera vez la anfitriona y la mantuvo en su repertorio.

Por ese cuerpo orlado de belleza, / tus ojos soñadores y tu rostro angelical. / Por esa boca de concha nacarada, / tu mirada imperiosa y tu andar señorial. / Te comparo con una santa diosa / Longina seductora, cual flor primaveral. / Ofrendándote con notas de mi lira, / con fibras de mi alma tu encanto juvenil… Como diría Tito Núñez: “Poeta, con esa maraca de poema, si no se lo dan, se lo agradecen”. Jajajá.

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