POR HUMBERTO MÁRQUEZ / ILUSTRACIÓN JESSICA MENA

ÉPALE259-BOLEROSHoy vamos a seguir hablando de Orlando Contreras, otro de los “guapos” de la época que junto a Rolando Laserie, Daniel Santos y otros conformaron esa pléyade de cantantes que enarbolaron el despecho como razón de ser. El caso de Orlando fue quizás emblemático: las desgracias amorosas lo persiguieron hasta su muerte.

Orlando se quedó en Cuba durante los primeros años de la Revolución. En 1961 trabajó en el Alí Bar al lado de Benny Moré, Fernando Álvarez y Orlando Vallejo; y en el conjunto Musicuba. Uno de sus grandes éxitos fue “Mi corazonada”, de José Fernández Pérez. En septiembre de 1965 se trasladó a Estados Unidos. Dicen que fue el primer artista balsero, a lo mejor fue ahí que se empavó.

Cuenta Monchín que uno de los grandes deseos insatisfechos de Orlando fue grabar con la Sonora Matancera a pesar de cantar con ella, de formar parte del grupo de artistas que cantaron pero nunca llegaron al acetato con la Sonora, como Benny Moré, Polito Galíndez, Caridad Cuervo, Orlando Vallejo, Ñico Membiela o el colombiano Tito Cortés, entre otros.

Finalmente se radicó en Medellín donde, durante los años 70, él y Daniel Santos fueron “proclamados” como “Los Jefes” por los clientes de bares y cantinas. Allí realizó grabaciones con la orquesta Fruko y sus Tesos, de las que recomiendo Mosaico 100 años del bolero.

Cuentan los cronistas que tenía un gran corazón, siempre buscaba la vuelta para ayudar a la gente. Fue así como se llevó a vivir a su casa a Diana María Cárdenas Jaramillo. Ella era una vendedora callejera de chicles y cigarrillos a las afueras de una discoteca en Medellín, donde Orlando se presentaba con cierta regularidad; lo raro es que no solo se casó con ella, 18 días antes de morir, sino que le vendió sus bienes en la misma ceremonia. El portal Ecured señala: “Falleció en la ciudad de Medellín el 9 de febrero de 1994 a las 7 de la mañana, bajo circunstancias que aún no están claras. Extrañamente fue cremado sin autopsia a las 9, dos horas después de muerto. En ese momento apareció la mujer que trabajaba como empleada doméstica en su casa, con los papeles de su matrimonio con el cantante. Una hipótesis afirmaba que podría haber sido envenenado por esta empleada”. Su muerte quedó, hasta el sol de hoy, como un auténtico misterio.

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