Madrigueras de la Ciudad Canción

Hija de la crisis, Ciudad Canción en los últimos dos años ha sabido acoplarse a formatos diversos y disponibles. Desde su nacimiento hasta el presente, ha centrado su acción creadora en la palabra como detonante. En ese contexto, Madrigueras surge como escenario posible bajo las dinámicas a las que nos ha expuesto el confinamiento

Por Ketsy Medina / Fotografías Jesús Castillo

Ciudad Canción se proyecta como el trampolín nacional e internacional para el talento venezolano en el que cantautores, cantautoras, poetas, gente del mundo de la fotografía y las artes plásticas se juntan para crear. En su haber, más de cien creadores han participado en este espacio.

Soportada en el músculo logístico y técnico de Producciones A Pedal y Bomba, y con aportes de la Alcaldía de Caracas, han logrado realizar alrededor de treinta presentaciones en la ciudad. Aun cuando José Alejandro Delgado es su motor principal, muchos de sus participantes han asumido un papel protagónico en la ejecución del proyecto.

Esta dinámica basada en el apoyo, la cooperación, la autogestión y la promoción del talento emergente ha ido abonando un terreno que, pese a la crisis, sigue floreciendo; la flexibilidad, pero sobre todo la constancia y las ganas, son el alimento que ha mantenido a pulso, desde su nacimiento (2018) hasta hoy, a esta plataforma, aun en confinamiento.

Madrigueras

José Alejandro Delgado

Madrigueras es un brazo subterráneo de Ciudad Canción, entendiendo que una madriguera son los huecos, las casas que abren los osos y otros animales para resguardarse; puede ser la casa con patio, una habitación, un morral o el lugar en el que te haya tocado pasar el confinamiento; cada uno tiene la suya.

Este proyecto se ha creado en respuesta a estos tiempos de cuarentena y busca mostrar ese mundo, entre fantasioso y real, en el que convivimos los creadores con otras personas en nuestras casas, en nuestras cotidianidades.

“Madrigueras es un brazo subterráneo de Ciudad Canción, entendiendo que una madriguera son los huecos, las casas que abren los osos y otros animales para resguardarse”.

(José Delgado)

Se trata de un seriado en el que resultan distintos productos que son compartidos a través de nuestras redes sociales, y otras plataformas digitales, en las que hacemos presencia desde hace algún tiempo; la diferencia es que, por las actuales condiciones globales (de las que Venezuela no está exenta), le estamos dando más fuerza, una de ellas nuestra página web https://ciudadcancion.com.

Ciudad Canción ha sido un proyecto, principalmente, presencial, de encuentro de la gente con los creadores, los niños, la familia, que nos recuerda las parrandas. Cada evento que se realiza se organiza en base a una temática. Esta dinámica se ha mantenido igual para el proceso creativo de Madrigueras, siendo Mi Cueva, Ventanas, Luz, Alimentos y Fuego, temáticas que, mes a mes, armamos para seguir explorando en este nuevo formato desde casa, desde nuestras madrigueras.

Así encontrarás a las Madrigueras en la web: subterráneas, íntimas, sencillas

Mi cueva

José Alejandro Delgado

El primer trabajo con el que abrimos el seriado Ciudad Canción Madrigueras es un videopoema. El texto fue creado a partir de la invitación que hicimos a nuestro público por las redes sociales, cuya dinámica era enviar frases octosílabas relacionadas con las madrigueras; se recibieron más de sesenta frases que, al agruparlas y decantarlas, dieron como resultado un poema de cinco cuartetas octosílabas.

Posteriormente, grabamos con las voces de Marcela Lunar, Ceyralí Domínguez, Saleh Perdomo y la mía. El audio lo compartimos con el pianista Víctor Morales, quien lo remató con su magia musical, y el video fue compuesto por fragmentos de detalles cotidianos de nuestras vidas en las madrigueras.

Debemos imaginarlo / Pequeñas habitaciones / Abrigo de enredaderas / Que la madre higuera pica / Cavar y cavar sin parar / Los pasadizos lúgubres / Allí donde todos somos / Roedores de primaveras / Caída sin fondo ni fin / Mordida de tarántula / Debajo del mundo todo / Cientos de estrellas fugaces / La morada del origen / Nido, raíz, cubil, matriz / Huye pero no te escondas / Como rama sola danza / Mi cueva, la del corazón / Donde escondo yo mis sueños / Nicho cálido y oscuro / Con su luna a la deriva.

Ventanas

Amaranta Pérez

Me encuentro en pleno proceso creativo, quiero sentir que está adentro y fuera de ellas (ventanas) y no nombrarlas; como de la boca, el diente, del ojo, la mirada, y a partir de ahí ir tejiendo un contexto de nuestras curiosidades, de lo que estamos buscando.

En esta oportunidad, en la que participaré, me ha tocado trabajar con unos compañeros que —por la  propia dinámica a la que nos hemos visto expuestos con el coronavirus, y hasta por coincidir laboralmente— nos llevó a compartir la misma madriguera.

“La mirada gira hacia lo más cotidiano y lo más íntimo; esto responde a lo que estamos viviendo, un momento que nos está obligando hacer un trabajo introspectivo”.

(Amaranta Pérez)

Durante estos días una pareja bellísima me ha ayudado a crear una perspectiva para Ventanas. Erika Fino ha afianzado la propuesta visual y estética, y Farí Colmenares que, por su parte, nos ha ayudado mucho en lo técnico; esto acompaña lo que estamos trabajando en la palabra.

En lo poético y musical vamos proponiendo juntos, a lo mejor nos acompañará José Nicolás Agüero, que es un patrimonio cultural, su ventana me queda lejos pero vivimos en la misma residencia; entonces, vamos a ir creando los cuatro a ver cómo se da el proceso.

El concepto para Madrigueras que está trabajando José Alejandro Delgado es bastante minimalista, se apoya en sonidos presentes en la realidad, la mirada gira hacia lo más cotidiano y lo más íntimo; esto responde a lo que estamos viviendo, un momento que nos está obligando a hacer un trabajo introspectivo, en el que veremos qué está pasando con el vecino y con uno, por dentro.

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Juntarse para crear

Marcela Lunar

Lo que siempre me motiva a crear con José es el espacio de la aventura del juego, de siempre generarnos preguntas, preguntas que se quedan allí revoloteando; por ejemplo: desde dónde creamos, para qué creamos. Creo que esto es lo que fundamentalmente me lleva a trabajar con Madrigueras, con Ciudad Canción y con cualquier proyecto colectivo, porque siento que lo que mueve a Marcela es eso, la posibilidad de generar tejidos multiversos, generar encuentros.

A partir de una palabra matriz logramos generar un discurso colectivo, de todos, en el que vamos aportando y juntando la sabiduría que cada uno pueda aportar; no sólo nos convoca José Alejandro Delgado, nos convoca el tema, esto es lo que nos hace estar —participar y motorizar—, porque muchas veces organizamos también, desde escribir y pensar la plástica, la puesta en escena, lo estético, y esto lo hacemos en un espacio de 15 días para la creación.

Pienso, en cuanto a Madrigueras, que todo experimento que hagamos saldrá bello porque justamente está vivo, y esto es una de las cosas más bonitas de este tipo de creación. Creo que nada puede fallar, que el tiempo puede jugarnos algunas veces en contra, pero si entendemos que los procesos creativos tienen su tiempo, justamente por ser obras que están vivas, éstas encontraran su propio pulso.

Sabemos que lo virtual no es el medio ideal para compartir lo que hacemos. Puede sonar muy hippie, pero el mejor lugar para resguardar lo que hacemos es la memoria, que se convierte en la semilla para las nuevas generaciones; nuestros chamos que ven, que viven junto a nosotros la experiencia de la creación, y al participar de esa red de creación genera las condiciones óptimas para garantizar el mayor resguardo de la misma.

José Alejandro Delgado

Todo aquello que no está al alcance de mis manos me ha generado siempre mucha angustia,. Hay una cita de Galeano que dice algo como “si la pequeñas personas hacen cosas pequeñas, muchas veces, muchas personas pequeñas, dedicadas a hacer cosas pequeñas, el mundo pudiera ser distinto”. Esto quiere decir que cada uno va haciendo sus pequeños cambios; es por ello que hacer con lo que tengo a disposición, y lo que dan mis capacidades, es dar mi aporte a un mundo distinto.

 

 

ÉPALE 376