María Pérez: refugiada y dignificada

La Gran Misión Vivienda Venezuela trasciende, por mucho, el pírrico concepto de “solución habitacional”

“Mi casa era un sencillo cuadrado con paredes de bloques rojos y un techo lleno de huecos. Estaba ubicada en Los Encantos, cerca de Los Mangos, en La Vega. Antes vivíamos arrimados en la casa de mi mamá y cuando me embaracé por segunda vez mi esposo y yo tuvimos que buscar para donde irnos. Encontramos un espacio pequeño, cercano a la casa; para nosotros fue la gloria y, sin importarnos su estado, comenzamos la estructura de lo que fue mi hogar.
“Mi esposo luchó y trabajó para construir aquella casa. Poco a poco, logramos comprar nuestros corotos y recuerdo lo que nos costó tener una simple cocina. Yo no trabajaba, era ama de casa, y mi esposo laboraba en una empresa de construcción. Los aparatos que logramos tener fueron regalos sin uso de familiares cercanos. En esta casa sufrí, grité y lloré, pero era mi casa.
“Por allá, a finales de 2010, producto de fuertes lluvias mi hogar se derrumbó. Ese día estaba en casa de mi mamá y escuchamos un fuerte sonido. No sabíamos qué había pasado, nos preguntábamos qué pudo suceder. Al cabo de unos minutos escuché unos fuertes gritos. Me llamaban, gritaban: ‘¡María, María!’.
“Eran gritos de desespero, mi vecina me llamaba urgentemente. Al verme me dijo: ‘¡Tu casa, María, tú casa!’. Yo no entendía nada, le dije a mi mamá que me cuidara a las niñas y salí corriendo.
“Yo, María Pérez, nunca llegué a imaginar que iba a encontrar la mitad de mi casa tapiada. Ya no tenía cocina, ya no tenía nevera, ya no tenía cama. No lograba entender cómo, en un pequeño instante, perdía todo. Para mí es inexplicable la impotencia y la tristeza que albergaban en mi corazón. En ese momento me hacía tantas preguntas como ¿y ahora qué?, ¿qué hago ahora?; y lo peor fue no encontrar respuestas.
“Como a la semana, la señora Ana del Consejo Comunal nos dijo a mi esposo y a mí que debíamos ir a un refugio, porque el Gobierno estaba buscando una solución. No sólo nosotros nos quedamos sin hogar, la cosa fue mucho más grave. El refugio designado para nuestro caso se encontraba en la Escuela Venezolana de Planificación, por La Rinconada. Allí nos ubicaron un pequeño espacio, donde mis dos niñas, mi esposo y yo convivíamos con otras dos familias. No conocíamos a nadie.
“Sobrevivir en el refugio fue extremadamente agobiante y difícil. No estábamos acostumbrados al gentío, a la bulla, al escándalo y al vandalismo. Las sencillas cosas, como cocinar y bañarse, eran casi imposibles. Debíamos tener pocas cosas y nada de valor, porque se escuchaban rumores de la existencia de personas amigas de lo ajeno. Con dos niñas pequeñas, en las noches me tocaba ‘dormir’ con un ojo abierto y otro cerrado, cualquier sonido lo detectaba. Miedo me daba cada vez que mi esposo debía ir al trabajo. Transcurrió un año entero donde el recelo y el pánico, a veces injustificados, fueron los protagonistas de nuestra vida.
“La alegría y el regocijo llegaron nuevamente a mi familia cuando recibimos la gran e inesperada noticia: nos adjudicaron una casa, gracias a la Gran Misión Vivienda Venezuela”.

 

*Nueva Asamblea Nacional
En enero se juramenta la nueva Asamblea Nacional. Como presidente en esta etapa se eligió a Fernando Soto Rojas.

*Adiós a la Metropolitana
Después de 42 años de existencia, y un proceso de descomposición institucional, cesa en funciones la Policía Metropolitana. La sustituye en las tareas de seguridad ciudadana la Policía Nacional Bolivariana (PNB).

*Plan de racionamiento
Debido a fallas en la generación de electricidad, y a los efectos de una larga sequía que afectó el nivel de los embalses de Guayana, el Gobierno nacional anuncia un proceso de racionamiento de la energía eléctrica.

*Crisis en El Rodeo
El Gobierno nacional decide la intervención del penal El Rodeo luego de las acciones armadas de los pranes Yoifred y
El Oriente, que originaron 19 muertos y varios heridos. En el penal se decomisó un arsenal de armas de guerra y explosivos; la banda fue desmantelada y enviados los reclusos a varios penales del país.

*Celac
Se realiza la 1era Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) en la Sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño. La Cumbre finalizó con la aprobación de la Declaración de Caracas.

El presidente Álvaro Colom participó en la primera reunión de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe, CELAC, la cual se llevó a cabo en la ciudad de Caracas, Venezuela. Durante la Cumbre el presidente Colom se hizo acompañar del presidente electo, Otto Pérez, quien tuvo la oportunidad de intercambiar opiniones con los presidentes de la región. Foto Presidencia/Luis Echeverría

 

 

Epale CCS / Por Nailet Rojas/@nairojasg / Fotografías archivo