Medina: veterinario ejemplar

Por Maythe Morales • @maythe_morales / Ilustración Justo Blanco

Hoy quiero tributar al recuerdo de alguien maravilloso que por nombre tenía Alfonso Medina. Todos los que tuvimos la oportunidad de trabajar con él y conocerlo, caemos en un punto común de encuentro: “El Doc tenía un profundo don de gente”, eso que le dicen calidad humana, pero más allá de los límites de un alguien convencional.

Grandioso médico veterinario, egresado de la universidad de Michoacán, México. Este caraqueño de la parroquia Santa Rosalía, fue impulsador de las campañas de esterilización masiva mucho antes que cualquiera las hiciera, fomentando estás cómo único medio para lograr la zoonosis responsable; un tipo altamente conversador, cultísimo, profundamente inteligente, era amable con los otros y sobre todo sabía escuchar a los demás.

Siempre hablaba de la humanización de la carrera veterinaria. Si hoy él pudiese ver lo que se está fomentando en la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez se sentiría feliz, pues ahí se da está carrera tal cual como la soñó, se sentiría feliz. Tenía claro el cumplimiento del deber de un médico veterinario, darle dignidad y calidad de salud a los animales y respeto a quien los cuida.

Me decía; “Maythe hay que esterilizar mucho para que no hayan animales realengos y sufriendo, es el pilar de la lucha animalista”, y; “a los animalitos de calle siempre se ayuda”, siempre hay chance para un callejerito gratuito. Ese era nuestro Medina, mi amigo, mi mentor. Un orgullo caraqueño, un sabio científico, creyente de la revolución de la mente, del individuo y los pueblos. Hoy día estamos en la construcción de un centro veterinario en la parroquia Coche, el cual llevará su nombre, como una muestra de amor y respeto a este hombre que tanto hizo por la salud pública y el bienestar animal, siendo siempre piedra fundamental de este proyecto Evolution Vet que nació con su apoyo y su sabio consejo, siendo siempre infinita fuente de conocimiento y dedicación animalista. Hoy, escribiendo este texto, lágrimas de amor y ese te extraño corren por mi cara, debo agradecerte Medina el haber fomentado en mí y en muchos, el deseo de hacernos médicos veterinarios con esa capacidad crítica, efectiva, científica, plagada de deseos de hacer bien las cosas. Hasta siempre Alfonzo, todos te recordamos operando en cholitas a tus amados a animales de calle, sonriendo y amando la vida.

Bendigo tu recuerdo de gran caraqueño.

ÉPALE CCS Nº 479

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