Memo Arroyave: “Canto muy romántico, pero siempre metido en la clave”

Para este salsero caraqueño la música es su vida misma, razón
por la que trabaja incansablemente en ofrecer lo mejor a su público

POR NATCHAIEVING MÉNDEZ • FOTOGRAFÍA CORTESÍA DE MEMO ARROYAVE

Guillermo “Memo” José Arroyave realmente quería ser un gran percusionista. Se esforzó para ello: estudió y logró dominar la tumbadora, la conga, el timbal, pero… el instrumento que definiría su destino sería el que vino con él un 22 de julio de 1982: la voz.

La voz de este caraqueño ha dado la línea melódica a canciones como “Y lloré”, “No puedo estar sin ti”, “Quitémosnos la ropa” y otras tantas, dándole a cada una un toque de dulzura y romanticismo que, seguramente, ha sido la carta de bajo de la manga de muchos amores enlazados o por concretar.

Al escudriñar en el inicio de sus recuerdos musicales, sin vacilar, Arroyave evoca su niñez y el momento en el que su abuela encendía la radio antes de hacer cualquier labor. De allí que en su casa se escuchaba las canciones de Billo’s, Los Melódicos, Sexteto Juventud, Héctor Lavoe, Felipe Pirela, “Cheo” García y uno de sus cinco cantantes favoritos: “Cheo” Feliciano. “Mi abuela aún es una melómana empedernida”, enfatiza cuando la ubica como su principal influencia musical.

Como muchos adolescentes de los 90, el jovencito Memo escuchaba, además, a los Beastie Boys, Luis Fonsi y a Luis Miguel, cantante último de quien se confiesa fanático. Tal vez por eso se le da tan bien esto de la salsa romántica. “Canto muy romántico, muy pop, pero siempre metido en la clave (…) Al momento de llegar al coro me dedico y me preocupo por hacer soneo con swing y con contenido, porque creo que el verdadero cantante de salsa queda en evidencia cuando llega el coro guía”, explica.

Arroyave comenzó en los caminos musicales, siendo un niño de 14 años, como uno de los vocalistas del grupo de gaita de su liceo Nuestra Señora del Rosario, La Trinidad. En los famosos intercolegiales de gaita del sureste de Caracas, la voz de Memo destacaba con el tema “Regálame tu amor en primavera”, y tan bien lo hacía que comenzaron a llamarlo a participar en grupos de música bailable, obteniendo así su
primer sueldo.

El vecino de su abuelo fue su primer maestro de canto. Era nada más y nada menos que Rafael Ernesto Galindo Oramas o, como mejor se le conoce, “Rafa” Galindo, quien le indicó al muchacho algunos tips rudimentarios para que aprendiera a utilizar su voz. Luego, su profesor de Castellano en el colegio tomó la batuta en su formación: Alberto Borregales, quien posteriormente le enseñó historia musical y percusión. Con énfasis, el caraqueño refiere que quien le enseña a entender la potencia y amplitud de su voz fue el cubano-venezolano Félix Formental.

Para Memo la música no era un proyecto de vida sino un plan B; sin embargo, al final se convirtió en un plan A, pues su talento, compromiso y responsabilidad en su trabajo le ha merecido ser tomado en cuenta por productores musicales y dueños de orquestas.

El cantante ha perdido la cuenta de las producciones en las que ha participado. Entre las primeras que llegan a la mente está su participación en la producción de Víctor “La Máquina” Cardona con Rumberos del Callejón, L y N Salsa, La Rumba Sonora, Afrocódigos y otros tantos. Espera que para el primer trimestre del año próximo su producción como solista esté a disposición del público en las plataformas digitales, lanzamiento que se ha retrasado producto de la pandemia.

A diferencia de la percepción de muchos cantantes, a Arroyave le gusta hacer coros, pues cada participación le permite ser un mejor cantante. De hecho, la primera vez que participó con un artista internacional fue como parte del coro de Nino Segarra.

Para Memo la música es “vida, es expresión, es comunicación, sensaciones, sentido; es mi estilo de vida y mi razón de ser”. Cuando canta se olvida de los problemas que todos pueden tener. “Es como una especie de catarsis y me pagan por eso, creo que soy privilegiado de la vida”, dice.

Pese a las limitaciones que ha traído consigo la pandemia, este cantante no ha parado. Ha dado rienda suelta a su creación y, a la vez, ha estudiado el mercado digital y las posibilidades que ofrece. “Tenemos una infinidad de estrategias y sólo debemos educarnos, sacarle el mayor provecho y educar a nuestro público”. En la actualidad está en conversación con cantantes y músicos de trayectoria nacional e internacional para su segunda producción, a la que le auguramos un éxito seguro. Más na… ¡Saravá!