ÉPALE296-MIGUEL CARREÑO

EL  JEFE DEL GABINETE ECONÓMICO DE LA ALCALDÍA DE CARACAS EXPLICA QUÉ ESTÁ PASANDO CON LOS PRODUCTOS CÁRNICOS QUE HAN DESAPARECIDO DE LOS FRIGORÍFICOS CASI AL MISMO TIEMPO QUE LOS PRECIOS FUERON ACORDADOS

POR CÉSAR VÁZQUEZ •@CESARVZQUEZ3 / FOTOGRAFÍA MICHAEL MATA

Para el filósofo Roland Barthes el “bistec” representa “una soberanía, una naturaleza y una moral”, aparte de las implicaciones míticas de su enfoque, nos habla de la soberanía productiva, económica y alimentaria, un referente para las matemáticas del estado, un dato para la FAO o la CEPAL. Todo lo inalienable en esa pieza de carne, a la que últimamente no le vemos ni el rastro.

Pasando por la avenida Libertador, a pocas cuadras del Mercado Guaicaipuro, hay un mural con la siguiente dedicatoria que se presta para un intertítulo, y me lo ofrece literalmente la calle: “A los que nos robaron las proteínas”.

Cinco minutos después de la primera comunicación con Miguel Carreño, jefe del Gabinete Económico de la Alcaldía de Caracas, hemos decidido el lugar de esta entrevista.

Comerciantes, gobierno y poder popular, fiscalizarán la entrega de 5.000 kilos de pollo a 13 concesionarios del Mercado Guaicaipuro que los venderán al precio acordado.

Es una mañana soleada, la gente lleva la actitud “cada quien con su peo”, que se traduce en “cada quien se moviliza para encontrar soluciones”. Uno de los cambios en el carácter del conflicto fue sembrarnos la crisis en el bolsillo y hacerla parte de la vida nacional. Luego de tomarnos un jugo, haríamos un recorrido por el mercado junto a Barwil González, presidente de Inmerca, y Robert Sánchez, director del Mercado.

Antes de responder a la pregunta de ¿cómo se planifica una economía de guerra? Carreño señala —para que vayamos agarrando el hilo, directo al grano—: “El rubro de la carne es muy sensible”. Este joven político, venezolano de 36 años, tiene el semblante de haberse fogueado en el aforo de la universidad pública, donde fue militante de Utopía 78 en la Universidad de los Andes. Mientras nos acomodamos en las sillas para la conversa, a mi lado se encuentra Patria Zapata, jefa del estado mayor de los CLAP de la parroquia la Candelaria, quien permanentemente hace un recorrido por este mercado para supervisar la estabilización de los precios acordados.

A un mes de la nueva reconversión monetaria y a pocas semanas de la publicación de la lista de los precios acordados, el secuestro y el contrabando de extracción de la carne ya es un clásico y notorio sabotaje.

El presidente Nicolás Maduro acaba de activar el plan especial de la carne, a través de la Gran Misión Abastecimiento Soberano. A pocas horas de este anuncio la Alcaldía de Caracas entregó 75 toneladas de productos cárnicos para ser distribuidos en los principales mercados municipales de Caracas.

—¿PODRÍAS MENCIONAR TRES ELEMENTOS PRESENTES EN ESTA VERSIÓN DE LA GUERRA CONTRA LA PROTEÍNA CÁRNICA, QUE HACE QUE NO LLEGUE LA CARNE A LAS CARNICERÍAS?

—Uno, la carne es un rubro que está permanentemente amenazado por el contrabando y por el mercado parásito de la burguesía colombiana. Y, esto es fundamental, el lavado de dólares generado por el narcotráfico colombiano, esa masa de dinero indebido tiene que buscar vías de escape, así que lo lavan comprando en Venezuela. Eso ha generado redes de paramilitarismo que entran al país a comprar ganado en pie por encima de lo que debería costar en Venezuela. Dos. Hay un sector ganadero que, en términos mercantiles o comerciales, tiene una competencia permanente por ese dinero mal habido, que entra en Venezuela para ser lavado. Por último. Hay un sector ganadero pequeño pero con mucho poder, como Fedenaga, que está históricamente en contra del proyecto revolucionario, y que ha empleado su poder económico fundamentado en la producción pecuaria para sabotear y chantajear al gobierno.

Si el precio del kilo de carne antes del programa de recuperación, crecimiento y prosperidad económica, oscilaba entre los 6 millones y 7 millones, después de los diálogos con el sector productivo se establece el precio acordado en BsS 90, es decir, un poco por encima del precio que ya estaban ganando.

—¿POR QUÉ SIGUE DESAPARECIENDO LA CARNE?

—No hay una razón distinta al boicot. Esa fue la decisión de algunos sectores minoritarios con poder en la red de mataderos, distribuidores y frigoríficos tomaron para sabotear y chantajear, eliminando la distribución de la carne.

—¿CUAL HA SIDO LA SOLUCIÓN QUE SE HA TOMADO EN LO INMEDIATO ANTE ESTE PANORAMA?

—Hemos lanzado una política para articular junto con los gobiernos regionales y municipales de estados productores pecuarios, como Apure, Barinas, Guárico y Portuguesa, que están arrimando la carne a través de acuerdos sensatos, con sus márgenes de ganancia, matando el ganado en los estados, y creando un canal de distribución que viene en pocos días generando 250.000 kilos de carnes en canal.

—¿TIENE VENEZUELA EL REBAÑO SUFICIENTE PARA AUTOABASTECERSE ACTUALMENTE? 

—Venezuela tiene el rebaño para echar para arriba. Tiene más de 20 millones de cabezas de ganado. Venezuela en este momento está en una de las posiciones más favorables del rebaño venezolano, producto de las inversiones históricas que hicimos en todos estos años de revolución. ¿Cuanta genética no entró a Venezuela a través de los convenios que hicimos con Brasil, Argentina y Uruguay? Hay ganado en Venezuela y hay sectores medianos y pequeños dispuestos a trabajar, lo que no hay son gremios, los que tenemos son gremios hostiles que quieren, sobre su posición de dominio del ganado, jugar a la desestabilización política y no lo vamos a permitir.

—¿CUAL ES EL MARGEN DE GANANCIA PARA UN CARNICERO CON LOS PRECIOS ACORDADOS?

—Con lo del precio acordado nos encontramos con que históricamente hemos visto al sector comercial como un sector adversario que ha jugado siempre en contra de nuestro pueblo, pero lo que hemos descubierto es que hay un sector que quiere trabajar seriamente, que quiere jugar serio, que quiere jugar limpio y termina siendo víctima de los grandes mayoristas y distribuidores. Un carnicero puede ganar por canal de distribución entre 15% y 25% en tanto que un distribuidor pueden llegar a manejar al día cinco canales de distribución.

—¿CÓMO SE VIENE HACIENDO PARA QUE EL PODER POPULAR ASUMA LA OFENSIVA DE SER GARANTE EN LA DEFENSA DEL SALARIO ?

—Desde el anuncio del programa económico se viene articulando con la fuerza popular, la fuerza del gobierno y la gran unión cívico-militar, y la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Se ha desplegado a través de la organización de equipos de trabajo que están permanentemente fiscalizando lo que sucede en los establecimientos comerciales. Al llegar a los locales y darnos cuenta que no había distribución de carne, ni distribución de pollo, a fiscalizar algo que no estaba, de allí se generaron las alertas. Creo que hoy tenemos un pueblo que está dispuesto, y quiero resaltar eso, ya que no hay institución que inventemos o que exista para que las leyes se cumplan, si no se hace con el pueblo organizado, y el pueblo es el que hoy quiere defender su salario, quiere defender su poder adquisitivo, quiere defender su programa y lo está haciendo en cada espacio.

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