Minimanual para no arrecharse cada vez que le suben el pasaje

Por Nathali Gómez @laespergesia / Ilustración Justo Blanco

Este minimanual es una imposibilidad en sí, estamos claros. Será inevitable su cara de odio profundo y lacerante cuando, al montarse aparatosamente en su camionetica, el colector se atraviese en la puerta, le ponga un fajo de billetes en la cara y le diga de manera pendenciera: “Son 5.000”. Usted pondrá cara de no entender, pero la amenaza de bajarlo si no paga el nuevo aumento hará que busque en su cartera y pague, mientras que su dignidad es pisoteada por los demás pasajeros.

  1. Si respira hondo se quedará sin oxígeno. No lo haga.
  2. Escuche qué salsa contagiosa está sonando en la radio para tararear y olvidar un poco.
  3. Póngase a ver el paisaje y piense que el Ávila lo cura todo.
  4. Quéjese con los pasajeros que van a su lado. Caiga en la estéril unión de varias indignaciones.
  5. No llore. Se siente a la deriva, pero no puede demostrarle su tristeza al colector.
  6. Infórmese de quiénes son las autoridades responsables de la regulación de los precios del pasaje y escríbales en las redes. Exija.
  7. Sépase sin consuelo, porque no lo hay.
  8. Piense en el Metro como opción, aunque duela hacerlo.
  9. Cómase un caramelito para pasar la rabia.
  10. No la pague con alguien que no sea colector o chofer.

EPALE 360