Minimanual para saber si sufre de síndrome premenstrual

Por Nathali Gómez @laespergesia / Ilustración Justo Blanco

Algunas dirán que el síndrome premenstrual es una farsa. No pretendo cambiar su opinión. Otras estarán de acuerdo en que, conforme se acerca la menstruación, se tiñe de negro su cotidianidad. Del llanto puede pasar a la rabia y, de allí, a la más profunda desesperanza, todo eso aliñado con un hambre que no se quita nunca y un extraño dolor al agacharse. Si no le pasa, ignore este minimanual; si le ocurre, bienvenida.

  1. Se empezará a poner triste por todo: un niño sin su mamá, una película de final predecible, un asunto sin resolver, su cara en el espejo.
  2. Los cambios de humor la tomarán de rehén. Será tan estable como una gelatina en un platico de cartón durante un viaje en bicicleta.
  3. Todo la hinchará.
    Es inevitable.
  4. Le dolerán cosas inesperadas: las caderas, el vientre, los senos, la cabeza, el cuello, el alma.
  5. Se dormirá en todas partes y sentirá que lleva un saco cargado con su existencia sobre sus hombros.
  6. Es posible que tome muy malas decisiones.
  7. Estará muy susceptible. Por más que lo intente, será presa de los malentendidos.
  8. Será incomprendida. Alguien le dirá dramática y exagerada.
  9. Todo le molestará. Incluye olores, sabores y rostros.
  10. ¿La buena noticia? Estará más cerca la ovulación.

ÉPALE 359