Minimanual para ser deportista después de los 30

Por Nathali Gómez • @laespergesia / Ilustración Justo Blanco

Sépalo de entrada: no va a marcar ningún récord ni va a tener la potencia de un veinteañero, aunque también esta advertencia se aplique para otras áreas. El asunto es que sus pequeños logros deportivos, más allá de la ruda competencia en alguna disciplina, le servirán para sentirse mejor.

  1. El cuerpo, ese eterno desconocido, empezará a señalarle dónde le duele después de las primeras jornadas de ejercicio.
  2. Nunca se sienta estúpido por empezar algo o por hacerlo mal al principio.
  3. No se exija demasiado. Dele con cautela.
  4. Refúgiese en la quema de calorías para quemar los malos pensamientos.
  5. Mírese al espejo cuando ya se sienta preparado para hacerlo. No se haga spam.
  6. No trate de ser el mejor, trate de sentirse relajado en su presencia.
  7. El tiempo lo oxida todo. Acéitese.
  8. Sepa que el suelo es su peor enemigo. Sea prudente y evite caídas.
  9. Atrévase a ponerse esa licra que tiene telarañas en el clóset.
  10. Póngase usted mismo la medalla.

ÉPALE 401