LOGO EL RUMOR DE LAS BOLAS

 

Esta ciudad es una y muchas. Cada uno la ve y la juzga desde su realidad. Casi nunca sale bien librada en la batalla entre los que desearían que fuera más decimonónica, entre los que quisieran para ella la precisión de un reloj suizo y entre quienes solo ven su decadencia acelerada. A nuestra capital, un boceto que siempre está por terminarse, hay que verla desde nosotros para empezar a entender qué quiere decirnos.

  1. ÉPALE271-RUMOR DE LAS BOLASPerderse buscando una esquina sin señalización es un buen comienzo para entender por qué se llamó así, porque su nombre guarda un montón de secretos que nos serán revelados.
  2. Sentarse en el banco de una plaza aún es una manera de detener el tiempo.
  3. Caminar cuadras más allá del Casco Histórico es dar la vuelta al mundo en ochenta esquinas.
  4. Es imposible no hablar de El Ávila y de la tonalidad de su follaje, que cambia a lo largo del día, como nuestro ánimo.
  5. La suciedad de las aceras, la basura. Es una forma de decir que nada sirve o la oportunidad de preguntarse por qué quienes transitan por las calles tienen tan poco apego con su ciudad, su mobiliario, su limpieza.
  6. La pobreza es parte de nuestra ciudad, es una realidad que existe desde que sus calles eran de tierra y que ve de refilón esa otra realidad de las urbanizaciones con caminos llenos de árboles y gente triste.
  7. Ese lugar de tránsito para ver los atardeceres, para sentir miedo, para hacer trampa, para querer o para no querer. ¿Qué más es esta ciudad?
  8. La noche y sus peligros aruñan el vientre de nuestra ciudad.
  9. La gente hurgando las bolsas de basura en medio de esta crisis es un golpe para el alma de la ciudad, que lame sus heridas cada vez que la solidaridad se materializa en cualquier esquina, a cualquier hora.
  10. Las oportunidades de mantenerse en pie, de volver a empezar a pesar de la dureza del asfalto. Esa también es Caracas.

 

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ÉPALE271-TUIT

 

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ÉPALE 271

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