Die Mannschaft 1938 pdf

POR GERARDO BLANCO @GERARDOBLANCO65 / ILUSTRACIÓN RAUSSEO DOS

Algún día tenía que ocurrir. El planeta había visto como pasaba de todo en Alemania. La Segunda Guerra Mundial, el horror del nazismo, el milagro de su renacimiento, el muro vergonzante que fracturó en dos la nación de Goethe, el derrumbe de la muralla y la reunificación. Todo podía suceder en la gran nación europea, menos la eliminación en primera ronda de Die Mannschaft en un Mundial de Fútbol.

La peor actuación de Alemania en una cita mundialista era tan remota que pocos la recuerdan. Sucedió en la Copa Mundial de Francia 1938. Aquel equipo dirigido por Sepp Herbenger se ganó el repudio en el Parque de los Príncipes de París porque tres meses antes la política guerrerista de Adolf Hitler había anexado Austria al territorio germano, y la invadida nación de Mozart quedó fuera del tercer Mundial de Fútbol.

El mejor jugador europeo de la época era el gran Matthias Sindelar, el Mozart del Fútbol. Vistiendo la camiseta de Austria Sindelar había dado dos repasos a Alemania (5-0 en Viena y 6-0 en Berlín), por lo que, tras la anexión de Austria, el técnico germano decidió incorporar a nueve futbolistas austríacos para el Mundial de Francia.

Pero, en un acto de valentía y dignidad, Sindelar rechazó defender en París a la selección del Tercer Reich, cuyos jugadores entraban en la cancha haciendo el saludo nazi. En aquel mundial, donde solo compitieron 15 selecciones y se vio el debut de Cuba, la eliminación era directa. Alemania igualó en el primer duelo 1-1 con Suiza y en el partido de revancha los helvéticos aplicaron el cerrojo defensivo con cinco defensores y eliminaron a Alemania al vencerla 4-2. Esa había sido la única vez que Die Mannschaft se quedó en la primera ronda de un Mundial, hasta la Copa de Mundial de Rusia cuando, 80 años después, Alemania volvió a ser eliminada en la primera ronda.

Lo que parecía imposible ocurrió: la Alemania de Joachim Löw, que defendía el cuarto título mundial conquistado con sobrados mérito en Brasil 2014, propinando en su camino un memorable 7-1 a la Canarinha en semifinales y venciendo 1-0 a Argentina de Messi en la final, perdió 2-0 ante Corea del Sur y se despidió muy temprano de Rusia.

Favorita unánime para llegar a la final del campeonato, Alemania llegó a los tumbos al tercer partido decisivo de la fase de grupos ante los asiáticos. Recibió un primer golpe 1-0 ante México. Se salvó de milagro ante Suecia con un gol inverosímil de pelota detenida de Kroos que le dio la victoria 2-1, pero la inyección anímica no alcanzó para derrotar a los coreanos.

Rusia nunca ha sido un lugar acogedor para los panzers cuando se debate el destino del planeta. Fue su cementerio en la Segunda Guerra Mundial y volvió a ser una tumba en esta batalla simbólica en una cancha de fútbol.

ÉPALE 284

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