Nora Zambrano: Logramos que la gente tenga conciencia

La doctora Nora Zambrano nos comparte su experiencia en el abordaje del COVID-19, y recalca el espíritu de solidaridad que ha vencido prejuicios para tender puentes de unión y salud en su comunidad.

Por María Eugenia Acero Colomine • @andesenfrungen /  Fotografía Bernardo Suárez

Quisimos conocer de cerca la experiencia que están teniendo nuestros médicos, y abordamos así a la doctora Nora Zambrano, coordinadora del Centro de Diagnóstico Integral, Unidad de Servicios de Salud Integral Jesús Saturno Canelón, ubicado en la Universidad Bolivariana de Venezuela, parroquia San Pedro. Este CDI hace pruebas de despistaje de lunes a viernes de 8:00 am a 12:00 m. Nuestra entrevistada nos recibe muy amablemente con un “¡Ningún contagiado de los 1.700 despistajes de hoy!” y se dispone a compartirnos su testimonio.

— ¿Puede presentarse para la comunidad de Épale CCS?

– Mi nombre es Nora Zambrano. Tengo 46 años, soy divorciada y tengo una hija de 24 años. Mi especialidad es la medicina general integral. Esta modalidad también es conocida como medicina de familia. Los médicos de familia tenemos el privilegio de que podemos tomar cualquier otra especialidad médica. Este derecho no lo tienen las demás especialidades médicas.

— ¿Qué puede decirnos de su experiencia a cargo de este CDI?

– Ha sido muy hermosa y gratificante. Llevo cuatro años compartiendo con un grupo de profesionales quienes en medio de nuestras diferencias, y de no manejar los mismos códigos, hemos logrado adecuarnos para trabajar juntos en equipo y llevar adelante este proyecto asistencial. Atendemos no solo a nuestra comunidad, sino a todas y todos los pacientes que requieren de nuestra ayuda sin importar de dónde vienen.

— ¿Qué diferencias ha notado con el personal médico cubano?

–  No tengo diferencias. Mantengo la unión de dos países que están comprometidos a llevar en alto no sólo los nombres de sus países sino la causa humana en común. Estos médicos dejaron sus vidas, sus familias y su comodidad para venir hasta acá a prestarnos su apoyo y a servir.

– Hablando del servicio que está prestando la misión médica cubana en Venezuela, ¿Cómo los han tratado los pacientes opositores en este CDI?

Tenemos la particularidad de que estamos ubicados en una parroquia que es principalmente opositora: la parroquia San Pedro. Sin embargo, con el pasar del tiempo nos hemos posicionado como referente de salud y nos tratan con respeto. Soy responsable de las zonas 3, 4 y 5, que abarcan desde Los Rosales hasta Colinas de Santa Mónica, pasando por Los Chaguaramos, Colinas de Bello Monte y Valle Abajo. Más bien he visto resistencia en abordar a pacientes opositores por parte de camaradas nuestros cuando dicen: “No vayas a esa quinta, es de escuálidos”.

Con amor, la doctora Nora Zambrano ha tendido puentes de salud

— ¿Qué anécdotas nos puede compartir de su abordaje al COVID-19?

– Ha sido muy positiva la experiencia de casa por casa. El hecho de acercarme a casas de familias opositoras ha sido una lección de vida, tanto para ellos como para mí misma, ya que no se esperan que un médico de Misión Barrio Adentro los vaya a visitar. Recientemente fui a una quinta que se notaba que era de una familia opositora, y de entrada me presenté como médico haciendo el censo para el despistaje del COVID-19. El jefe de la familia no solo nos felicitó, sino que llamó a toda su familia e incluso a un médico vecino para que participara del censo. Al finalizar, me dijo: “Me siento orgulloso de ser venezolano, y de la estrategia certera que ha implementado mi presidente Maduro contra el coronavirus”. Una abuelita en otra quinta de clase media alta me dijo: “Yo creí que nunca iban a venir para acá. Mi presidente cumplió. Ya le voy a decir a mi hijo que está en Estados Unidos de esto”.

— ¿Han sido atacados por la comunidad?

– No, hemos sido bien recibidos.

— ¿Qué opinión tiene de las medidas implementadas por el Estado venezolano para enfrentar el COVID-19?

– Estoy orgullosa de mi país. Venezuela es mi orgullo. Logramos que la gente tenga conciencia. El compromiso fue grande, pero lo logramos. Se me salen las lágrimas cada vez que veo las familias con los zapatos fuera de las casas, cuidándose a sí mismos con disciplina. Son muchas anécdotas muy divertidas. El trabajo de campo ha sido enriquecedor.

— ¿Cómo ha sido su experiencia personal con la cuarentena?

– A nivel personal ha sido fuerte, ya que mi familia tiene recelo de mí. Yo vivo con mi hija que es paramédico y no hay problema, pero mis familiares evitan invitarme a reuniones familiares o tratan de mantenerme alejada, ya que yo soy la que trata con los pacientes que dan positivo en el despistaje del coronavirus. Es fuerte, pero yo decidí mantenerme al margen de ellos.

— ¿Cómo es la experiencia con los pacientes que tienen coronavirus?

Es muy duro decirle a un paciente que su prueba dio positivo. No se lo deseo a nadie.

— ¿Cómo es el protocolo para pacientes infectados?

– Si el paciente da positivo en la prueba rápida, lo llevamos al CDI centinela en Coche, donde le tomamos el cultivo nasofaríngeo. Si vuelve a dar positivo, procedemos a someterlo a cuarentena y le hacemos seguimiento diario presencial y por teléfono.

Hay médicos que dicen que la cuarentena solo busca ganar tiempo, porque al final todos terminaremos contagiados. ¿Qué opina al respecto?

No estoy de acuerdo. No estamos haciendo tiempo, estamos haciendo un abordaje para detener el virus.

— ¿Qué mensaje desea dejarle a la comunidad ÉpaleCCS?

–  Que sigamos en pie de lucha. Que no nos descuidemos nunca, trabajemos en equipo. Que pronto volveremos a brindar. No olvidemos nunca que somos hermanos.

El equipo médico del centro de salud Jesús Saturno Canelón

ÉPALE 370