Normalidad 5 x 10

Llegó el momento de ponernos a prueba. Desde este lunes 1° de junio abrieron los negocios y los bancos bajo un nuevo esquema de trabajo que medirá si en 15 días nos contagiaremos todos, o si mantendremos plana la curva del coronavirus

Por María Eugenia Acero Colomine@andesenfrungen / Fotografías Jesús Castillo

Junio arrancó con la noticia de que la actual cuarentena social y voluntaria sufriría una leve modificación. Luego de varias semanas encerrados, previniendo un desbordamiento en los contagios por coronavirus, el Gobierno Bolivariano decidió que ya era mucho el tiempo de espera, y que ya era momento de empezar a retomar parte de la rutina que teníamos de vida. Así, el presidente Nicolás Maduro anunció el inicio de una flexibilización de la actual cuarentena en los sectores financiero y comercial en el país. Adicionalmente dio la noticia de que la gasolina retornaría a las estaciones de servicio con nueva tarifa y nuevo modelo de distribución.

En España se normalizaron demás, pese a los miles de muertos. Foto Archivo

Así, salimos el lunes en la mañana para ver cómo había amanecido la nueva normalidad en la ciudad. Temprano no se veía mucha gente, pero al ir aproximándonos al centro de Caracas, la sensación de volver a los viejos tiempos se hizo presente. El tráfico ya no era desolador como en días anteriores: autobuses y carros particulares llenaban la Avenida Urdaneta, y se divisaban cientos de transeúntes por las calles. El Banco de Venezuela estaba desbordado de gente, pero con todo y que la cola era bastante larga, la gente no se veía molesta. “Tengo meses esperando poder hacer efectivo el dinero de mi pensión. Como no tengo tarjeta de débito, he tenido ese pequeño capital retenido, y me alivia poder volver a la normalidad”, afirmaba Antonio Campos, jubilado. “Yo no sé cómo hizo la gente para vivir en estos días. Yo no tengo cómo hacer transferencias y los locales comerciales estaban cerrados. Ya era hora de retomar la rutina”, agregaba la señora Aissa Fuentes, mientras la cola avanzaba. En las redes sociales, muchos manifestaron su sentir. Algunos con alegría, y otros con preocupación. Reinaldo Antonio Verdú comentaba, “Mucho me temo que serán “días hábiles”. Es decir, que tendremos de lunes a viernes los bancos la primera semana y luego dentro de dos semanas (10 días hábiles de lunes a viernes) volveremos a poder ir a los bancos. Se avecinan colas infinitas, dramas y más conflictos durante la espera, pues los bancos ya tienen claras instrucciones de atender solo cierta cantidad de gente diariamente (esto será potestad de ellos, no del Gobierno, el decidir en cada agencia cuánta cantidad atenderán). Prepárense desde mañana para todo el show.” Sin embargo, a pesar de las expectativas, esta primera semana más bien dio muestras de la disposición del pueblo en general a que las cosas funcionen bien.

La gente no aguantó dos pedidas y volvió a las calles

Reabren los negocios

Por los predios de Capitolio y La Candelaria abrieron gran cantidad de negocios: piñaterías, zapaterías, tiendas de telas, quincallas, papelerías, ciber cafés, y la gente entraba con gusto a las tiendas. Curiosamente no vimos aumentos en los precios. Antes bien, ofertas de venta al 50% de descuento y promociones por el estilo. Se notaba que todos nos extrañábamos mucho. La cotidianidad ruidosa y aparentemente desordenada del caraqueño volvió poco a poco a las calles, aunque esta vez bajo el cuidado del distanciamiento social y del uso de tapabocas y guantes.

Así, desde esta semana arrancaron de nuevo a funcionar los siguientes establecimientos: bancos y casas de cambio, tiendas de ropa y de calzado, servicios de electricistas, plomeros y albañiles, talleres mecánicos, tiendas de repuestos, peluquerías y almacenes de materia prima química. Las escuelas, centros culturales y de entretenimientos, templos y estadios continúan paralizados hasta nuevo aviso.

Parece que todos nos extrañábamos, pues el ambiente irradia alegría en las calles

Sin embargo, este retorno es parcial. Teniendo en cuenta que el virus tarda 15 días en inocularse en el cuerpo, este nuevo período de reanudación de actividades durará apenas cinco días hábiles. Luego, la ciudadanía retornará a 10 días de confinamiento, para volver a las actividades por cinco días más. “De esta manera se probará si la ciudad se va a contaminar, o si nos mantendremos como hemos venido con la curva de contagios”, afirmó el doctor Pedro Castillo.

Un sistema parecido al que se está implementando en Venezuela se está aplicando en Ecuador, y se le denomina El Semáforo: los establecimientos en color verde pueden trabajar, y los que están en rojo deben permanecer cerrados. En otros países, el restablecimiento de la normalidad se tomó muy relajadamente: en Estados Unidos se reabrieron playas y bares, y en España se puede ver la gente paseando sin tapabocas, y haciendo toda clase de actividades al aire libre, por ejemplo.

En el Banco de Venezuela te reciben con gel antibacterial. Foto Javier Campos

En cuanto al funcionamiento de los bancos, estos funcionarán solo dos días para poder atender a la clientela. Así, algunos bancos operarán lunes y miércoles, y otros, los martes y jueves. Los viernes quedarán reservados para las personas jurídicas. Las instrucciones respecto al período de 5 días de la fase de flexibilización de la cuarentena, en el Sector Bancario, no serán aplicables a las agencias que se encuentren ubicadas en las Zonas donde el Ejecutivo Nacional mantenga la rigurosidad de las medidas.

“Estas medidas nos obligarán a ser más organizados en nuestras rutinas para que nos rinda el tiempo”, afirmaba la señora Maritza Sánchez mientras contemplaba una tienda de zapatos. “Si hemos logrado mantenernos bien en la primera fase de la cuarentena, esta nueva etapa también la superaremos bien”, concluyó.

Los comercios reabrieron, devolviéndole vida a la ciudad

La gasolina de vuelta

En cuanto al suministro de la gasolina, la gente se ve entusiasmada. “Había que aumentar la gasolina. Más bien la dejaron demasiado barata. Seguimos siendo el combustible más barato del mundo, y eso no lo valoran aquí”, afirmaba Jesús Bustillos, muy contento de poder volver a llenar el tanque de su Corsa después de mucho tiempo. “Yo me negué a caer en la trampa de la gasolina a $3, y me tocó aguantar la pela a pie”. “Pasa que aquí somos un bochinche, pero así como con el CLAP, debería haber un comité de gasolina que supervise el suministro en las comunidades para evitar más trampas”, agregaba la señora Eliduvina Reyes. “Yo estaría dispuesta a participar con mi comunidad para hacer seguimiento y control del suministro del combustible, porque ya está fuerte la guachafita con la gasolina”.

Las gasolineras ya están activas surtiendo combustible subsidiado. Foto Archivo

Esta semana de nuevas normalidades, la gente que ha salido a la calle ha mostrado un ímpetu nuevo y muchas ganas de echarle pichón a la vida. La mayoría de las personas siguen manteniendo las indicaciones para preservar su salud, pero el ánimo en general apunta que las medidas del Gobierno Bolivariano para frenar el COVID-19 le sumaron un 5 x 10 a la aprobación general, echando por tierra los atentados mercenarios y la pandemia mediática de descrédito que mantiene el imperio y sus secuaces en su contra.

El transporte público de nuevo repleto

Con la normalización, el Metro se volvió a atiborrar de gente

ÉPALE 375