Oliver Rivas: “Legislar desde  las bases no se  decreta, habrá que  parir las experiencias”

Rivas, electo al parlamento el pasado 6 de diciembre, no quiere “jugar” a ser diputado y plantea una ley de atención a la vulnerabilidad

Por Jessica Dos Santos@jessidossantos13 / Fotografía Javier Campos • @javizor

Oliver Rivas es caraqueño, oriundo de la parroquia El Recreo, fue partícipe en el proceso constituyente de 1999 y, sosteniendo las banderas estudiantiles, luchó contra el paro petrolero de 2002-2003. Después, se sumó a la lucha por viviendas dignas y contra los desalojos arbitrarios. Al mismo tiempo, fue fundador de algunas misiones educativas y de la Escuela Venezolana de Alimentación y Nutrición. Este 6 de diciembre fue electo como diputado por la Lista del Distrito Capital.

—¿De dónde viene Oliver Rivas?

—Oliver Rivas viene de subirse al bus, al aluvión que significó Hugo Chávez como síntesis de tantas luchas del pueblo venezolano que consiguieron unificarse en torno a un proyecto, a una dirección y a un liderazgo, de esa épica que me inspiró e inspira.

Vengo de la lucha estudiantil, pues participé en una acción en el año 2001 exigiendo la constituyente universitaria en la UCV; en protesta tomamos 34 días la “solemne” sala del Consejo Universitario. Yo estaba en primer año, luego me hice militante de la transformación educativa, impulsé la Misión Sucre y Ribas en la parroquia San Juan y aledañas; apoyé la organización de consejos de trabajadores(as) en Fundayacucho, en el Instituto Nacional de Nutrición y, últimamente, en la Vicepresidencia Ejecutiva, donde también laboré.

Desde la Escuela Venezolana de Alimentación y Nutrición no sólo creamos, junto al INN, un programa de formación en seguridad alimentaria, sino que generamos una red en defensa de la seguridad alimentaria (REDDSSA) con mujeres muy luchadoras, que se organizaron para regular y controlar el comercio.

Básicamente, en todos los espacios en que he asumido tareas de gestión —unas más importantes, otras menos— he hecho lo que hace todo socialista casi de manera natural: organizar y organizarse con el pueblo para luchar y transformar los espacios. Actualmente, en el trabajo territorial e impulsando una unión de trabajadores(as)-usuarios(as)-consumidores(as)-comunidades organizadas, es decir, un TRAB.U.CO., pues considero vital construir un frente popular ante el abuso comercial que se aprovecha del bloqueo económico estadounidense y la necesidades de la gente.

—Entonces ¿tu mayor pasión es la política?

—No, mi pasión no es la política: me apasiona la justicia, el sentido de justicia. Soy un indignado frente a la injusticia porque la he sufrido en carne propia, la desigualdad, la exclusión, el racismo, la intolerancia y creo que hay quienes nos sentimos llamados a tomar partido en eso y, afortunadamente, yo me inicié en el Comité Alí Primera de la UCV que, más que un partiducho de conspiradores de cafetín, era un espacio para la acción social, el trabajo cultural, formativo y místico. Eso me dio cauce para luchar, junto a otros y otras, “sin perder la ternura jamás”. Dos personas que me sumaron a esa instancia, y debo mencionar, son Yorlando Conde y María Cárdenas, luchadores históricos intachables. Diría Alí: “La rabia y la ternura estimulan mis ganas de combatir”.

—¿Cuáles son, a grandes rasgos, tus principales propuestas como nuevo diputado a la Asamblea Nacional?

—Apoyar todas las formas de desbloqueo, como bien se ha logrado por vía de los hechos con Irán, por ejemplo. En un momento crítico debemos vencer el chantaje de los poderosos porque, lamentablemente, en el corto plazo, sin ingresos del Estado, que ha sido nuestra herramienta fundamental de gestión, es muy poco lo que lograríamos avanzar. Romper el cerco es una necesidad, pero velar también porque se cumplan los fines establecidos en el Artículo 18, fines sociales como la reivindicación del salario.

—Lo urgente entonces es abordar el tema económico ¿qué propones para esto?

—Es necesario construir un nuevo metabolismo económico que incorpore todas las formas y gérmenes de la nueva economía que están produciendo, transformando, encadenando, distribuyendo directamente sin intermediarios. Es importante que, junto a los CLAP, las empresas de propiedad comunal, emprendimientos colectivos y asociados, construyamos ese sistema, porque no bastan las soluciones macroeconómicas.

En efecto, potenciar la usabilidad del petro y darle viabilidad hasta el último eslabón es necesario, no dejar que unos pocos centralicen toda la actividad de cobro y condicionen la compra-venta. Los comités de usuarios y usuarias reportan desde maltratos y violencia física hasta aumentos disparatados y arbitrarios, con ese circuito inescrupuloso no hay economía que prospere ni salario que se mantenga.

Ese es el otro tema: debemos superar la discusión salarial de las demagogias. En este momento, por ejemplo, quien no diga cómo pretende elevar el salario y con qué recursos es demagogo; pero, a la vez, pretender aumento de salario con un circuito económico que está en desacato y caotizado por la misma guerra es, en realidad, hasta reducirlo, pues muchas veces el aumento de salario “nominal” es una transferencia indirecta de renta a ese circuito. Pero, además, nuestra apuesta como socialistas siempre ha sido, justamente, dejar de ser asalariados para ser productores(as).

—Ahora ¿y como candidato electo por la linda y caótica ciudad de Caracas?

—Es necesario impulsar en Caracas un proceso urgente de transformación integral del hábitat, es un compromiso con los caraqueños y las caraqueñas continuarlo; pero ha sido paralizado justo porque no tenemos el ingreso de 2013, cuando podíamos hacer eso y más. Con los recursos que ingresen por vía de la Ley Antibloqueo, y otros, debemos invertir en transformar el hábitat y los barrios, con la gente y mediante autogestión, que ha demostrado ser un método efectivo y ahorrativo.

—¿Temes olvidarte de la gente humilde tras haber asumido tu cargo?

—No. Al contrario, es urgente apoyar una ley de atención a la vulnerabilidad, a todas las personas que han sido afectadas por estos cinco años de bloqueo, esa es la prioridad. No podemos andar orondos, jugando a ser diputados a la antigua si no priorizamos la atención al pueblo más vulnerable, como ya se viene haciendo en las Bases de Misiones y zonas priorizadas, pero se requiere una ley y una política estable que territorialice el gobierno en lo social. Debemos renovar el parlamento de verdad. Es decir, cumplir el Legado de Chávez: que el pueblo legisle desde las bases; pero eso no se decreta, habrá que parir las experiencias.

ÉPALE 397