Orgullosamente diversxs

                            Por Niedlinger Briceño Perdomo@colectivatejedora                                   Ilustración Sol Roccocuchi@ocseneba

Ya se fue junio, un mes que tiene características muy particulares por acontecimientos que ocurrieron hace muchos años, en fin, es un mes bonito: colorido, desinhibido, libre y muchas veces derrapado. Es un mes donde más de unx sale del clóset a gritar al mundo sin miedo que no seguirán fingiendo demencia, y otrxs salen a confirmar y reivindicar esa diversidad que significa amar sin límites.

Todos los 28 junio el calendario se asocia con la libertad y el respeto a la diversidad, invita a cuestionar la heteronormativa para indagar en nuestros más profundos deseos carnales por las diferentes orientaciones sexuales.

Sigmund Freud en alguna investigación científica afirmó que los seres humanos nacemos bisexuales y que la sociedad va amoldando y deformando conductas de cómo debe comportarse un niño y cómo debe hacerlo una niña. Yo podría estar de acuerdo con Freud de cierta forma, pero quizá sigue siendo estrecho hacer referencia a géneros binarios sin tomar en cuenta a los no binarios, porque a fin de cuentas lo binario también es impuesto socialmente.

No binarixs

Tiempo después de haber leído a Freud, empecé a indagar acerca de otros términos como por ejemplo la pansexualidad, que no es nada más que la atracción emocional y sexual hacia otra persona, independientemente de su género u orientación sexual, no es necesario dejar en claro si eres hombre mujer, lesbiana, homosexual, trans, etcétera, porque no hay interés de ponerle nombre.

Hace un par de años una compañera muy querida argentina me decía que a ella le gustan las personas, no me profundizó más, le atraen las personas, lxs humanxs, más allá de su sexo o identidad de género y esa posición, que no deja de ser política, es muy válida.

No es una enfermedad mental 

Científicxs e investigadorxs han comprobado también que ser no binarix no es una enfermedad mental, no es un trastorno o una anomalía que hay que atacar, sin embargo, las creencias religiosas sostienen que “Dios creó a Adán y a Eva, no a Adán y Esteban”, esta frase que viene de la “creación divina” ha calado en muchos movimientos y organizaciones juveniles.

Precisamente estas posturas han impedido que en Venezuela se discuta seriamente el derecho al matrimonio igualitario en los espacios de toma de decisiones políticas, y así como eso un montón de deudas más que se miran innecesarias para dignificar la vida de muchxs. Esto también pasa por la discusión de la interrupción voluntaria del embarazo, hay que decirlo.

Es por esto que se hace necesaria la exigencia de que en nuestra constitución esté explícita la definición del estado laico y definir a la República Bolivariana de Venezuela como tal, pues gobernar a partir de creencias religiosas excluye o discrimina a una gran parte de la población, yo diría que a la mayoría. Generar políticas públicas en ese sentido se hace impensable porque de pacatxs está invadida la Asamblea Nacional.

Acento a súper

Está claro que en algunas partes del mundo se avanza a grandes pasos en los derechos de las sexualidades disidentes, en otros se retrocede de forma violenta. En España, por ejemplo, este año fue aprobada la Ley Trans que expresa que las personas podrán cambiarse de sexo sin necesidad de presentar algún documento legal que le dé el permiso sino más bien expresando voluntariamente la intención de hacerlo, mientras que en Polonia cada vez son más los retrocesos que se expresan en un partido super conservador y de derecha que señala, explícitamente, que su deber es cuidar a las niñeces de “actitudes que deforman las conductas humanas”. Las medidas tomadas contra la comunidad LGTBIQ se agudizan y no hay quien las pare.

Levantar las voces 

Cualquiera que sea la forma de manifestación de la comunidad LGBTIQ es válida, los derechos se ganan en la lucha y cuando se conquistan, estas deben ser más intensas y profundas, constantes y al pie del cañón para no perderlas, porque bien difícil es la conquista, pero el arrebato desde los poderes es como la acción de tumbar una pieza de ajedrez con un dedo.

Esto no puede tratarse como un tema de poca importancia porque se trata de la identidad y visibilidad de quienes deciden tomar posturas y avanzar en la dignificación de la vida humana, mientras avancen juntxs significará una transformación social empujada y sostenida por muchxs que creen en un mundo más justo e igualitario.

ÉPALE 420