Pacheco bajó, pero no hizo frío

Curiepe se llama el caballo que jalonó a Pacheco desde la entrada al hall principal de la Casa Amarilla (sede de la Cancillería) hasta la plaza San Jacinto, en una vuelta en “ele” que se retrasó por causas aún desconocidas.
Lo esperaba a las 5 pm, pero no fue sino hasta las 6:25 cuando finalmente escuchó el irreemplazable “arre, arre” que le susurró al oído su domador, José Manuel Ribero, un negro fornido y bonachón que, además de artífice de la carreta de madera que trasladó al hombre que encarna las brisas gélidas del Waraira, fue miembro de la pandilla cultural que hace algún tiempo escenificó la llegada de los Tres Reyes Magos al 23 de Enero. Tradición desaparecida, pero con ánimos de retorno.
Es un caballito joven y enjuto que, en silencio y como un adolescente desencajado que crían a la altura de La Planicie, lideró la procesión seguida muy de cerca por una cuadrilla de veteranos emparrandados (Sintonía Musical y Tambor y Punto) procedentes, en su mayoría, de Sarría, entonando a todo gañote llegó, llegó, llegó, ya llegó Pacheco, con su racimo e flores, eso sí que es nuestro.
Pacheco iba saludando como una miss de pacotilla, trabado en el asiento de la carreta y, como pudo, empezó a repartir sus flores de Galipán entre una multitud integrada, mayoritariamente, por los niños y niñas del Centro de Participación y Creación Aula Insurgente Aquiles Nazoa del sector Las Casitas de La Vega, una hermosísima iniciativa que ha llevado a escolarizar a más de 40 chamitos fuera de sistema, gracias a un emotivo programa de la Alcaldía de Libertador. Junto a ellos, bufandas rojas trenzadas al cuello, los Parranderitos del Waraira cantando aguinaldos y villancicos y haciéndose fotos grupales, como Dios manda, mientras su director, el poeta José Javier Sánchez, aprovechaba para caerle a besos formales a la alcaldesa Érika Farías.
Astromelias y calas, claveles y lirios pasaron de mano en mano a través de un atestado pasillo protocolar que se encargaron de resguardar, en impenetrable cadeneta humana, funcionarios policiales y guardias patrimoniales, quienes a duras penas lograron frenar a una multitud desbordada que exigía su flor. También florecieron los caramelos y la alcaldesa repartió más besos.

¿LEYENDA URBANA?

21 años lleva de institucionalizada la tradición y, casi en su totalidad de dos décadas, Luis López, teatrero y animador sociocultural, ha encarnado al mítico personaje Antonio Pacheco quien, según la leyenda, durante la primera parte del siglo pasado bajaba en diciembre desde la empinada Galipán hasta la plaza La Pastora con un arreo de burros cargados de flores para la venta. Con él, según instituyó la grey caraqueña, comenzaba el frío navideño en la ciudad.
Su barba (falsa como la estabilidad del dólar), su sombrero de cogollo (ficticio como los amores alquilados) y su aire caballeroso (engañoso como un dirigente de oposición) no dejaron de imprimirle un aire bucólico a su recreación calmada de un paseo entre las calles adoquinadas de la “ciudad de los techos rojos”, como la inmortalizó el cronista Enrique Bernardo Núñez, a pesar de que la Plaza Bolívar permaneció en veda mientras continuaban los trabajos de remoción de que es objeto, en el marco del proceso de embellecimiento del Casco Histórico de la ciudad.
Se cuenta que el floricultor galipanero original descendía desde el Camino de los Españoles y entraba por Puerta de Caracas; incluso, llegaba hasta la plaza San Jacinto, donde antiguamente se asentaba un gran mercado con venta de flores, aves y víveres venidos de toda la región central del país. Muchos, incluso viejos habitantes de las estribaciones del Waraira Repano, niegan el origen local del personaje y lo atribuyen más bien a una tradición oral sin fundamento histórico.
“¿Se andan quejando de que está haciendo calor? Ya van a ver”, entonó nuestro Pacheco del siglo XXI como grito de guerra desde su microfonito inalámbrico haciendo feedback. Aunque le devolvió la fe a más de un descreído harto de ofertas ornamentales, el calor siguió y sobró hasta el día siguiente, y varios días más, en un diciembre atípicamente tibio, contradiciendo las tradiciones capitalinas y coincidiendo con una preocupación legítima de los ambientalistas del mundo: el cambio climático.
“Aló, aló, aló”, repetía Farías mientras Pacheco amenazaba con frío. Afinó su prístina voz de trueno y agradeció durante la noche compacta a todo el Gobierno Nacional en su empeño de recuperar el ornato de los espacios públicos. “Ya llegó la Navidad, y quisimos arrancarla contigo”, le dijo la alcaldesa al hombre de las flores y enumeró la extensa programación del Festival Suena Caracas, que sumergió a los caraqueños y caraqueñas en la alegría permanente durante varios días más, de cara al gran cierre, con concierto y todo, de Fin de Año en la Plaza Bolívar. Para que no se diga que andamos amargados.
“Así que con alegría, con entusiasmo te recibimos Pacheco, con tu friíto, con tu alegría, con tu entusiasmo, y seguimos celebrando La Navidad. ¡Que viva la Navidad 2019 y que viva el año 2020 que viene!”, cerró la mandataria.

                  

Y PICA Y SE EXTIENDE

La programación navideña organizada por la Alcaldía de Caracas sigue durante lo que queda de diciembre.

Lunes 9: aniversario del Parque Sucre Los Caobos.

Jueves 12: clausura del Eje Comunitario Navideño, Altos de Lídice.

Viernes 13: clausura de la programación Portavoz Adulto Mayor, plaza San Jacinto (2 pm).
Celebremos la Navidad, plaza San Jacinto(7 pm).

Sábado 14: concierto de la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas con los niños, Teatro Municipal (4 pm)
Ciudad Canción, Eje del Buen Vivir (4 pm) Celebremos la Navidad, plaza San Jacinto (7 pm)

Domingo 15: Gran Rodada de Caracas, desde el parque Alí Primera hasta la Plaza de los Museos (9 am)
1er aniversario de El Cuchitril, cerca de la esquina de San Jacinto (5 pm) Concierto Rajatabla (7 pm)
Celebremos La Navidad, plaza San Jacinto (7:00 pm)

Jueves 19: concierto en San Agustín (3 pm)

Sábado 21: llegada del Espíritu de La Navidad, plaza San Jacinto (7 pm)

Miércoles 25: Agenda de Paz Navideña, parques Hugo Chávez, Sucre Los Caobos y Ezequiel Zamora (10 am)

Lunes 30: Descarga de Fin de Año, bulevar Ruiz Pineda (6 pm)

Martes 31: Concierto de Fin de Año, Plaza Bolívar (7 pm)

Por Marlon Zambrano / Fotografías Jesús Castillo y Archivo