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PARA LA TIERRA, LAS SEMILLAS. PARA LOS HIJOS, EL FUTURO. PARA EL ODIO, EL AMOR. PARA LAS DIFICULTADES, LA VOLUNTAD. PARA LA PATRIA, LA GENTE BUENA. PARA EL TRABAJO, LA DIGNIDAD

POR MARÍA ANTONIETA PEÑA • @ANTONIETAPENA

La guerra encierra tantos horrores como recuerdos inolvidables para quienes la han vivido (y han sobrevivido). Solo los extranjeros que fueron acogidos en esta tierra sagrada saben lo que es vivir una guerra y huir por el derecho a la vida. Para la guerra hay presupuestos más grandes que para aliviar el hambre y las necesidades de los pueblos, para ella hay más gente organizada que para ponerse de acuerdo en recolectar la basura y tapar el hueco de la calle.

Para la guerra solo hace falta un poder que “necesite” conquistar más recursos y territorio que los tenga, unas mentes “manejables” para inocular “información” y avanzar en la coartada. Para la vida y el amor hace falta menos, pero pareciera más complejo. La guerra no es lo normal, lo cotidiano debería ser vivir en paz, pero la hegemonía hace el trabajo de ponernos en su escenario de conflicto como una realidad reglamentaria.

Una iniciativa que nace desde la necesidad de recordarnos que somos mejores de lo que reseñan los medios internacionales, y somos mejores porque resistimos, en constante lucha, ante tantos ataques económicos, políticos, sociales, culturales que nos anulan la identidad y nos ponen ante los ojos lo que quieren que veamos, escuchemos y seamos. Así es la guerra.

Una invasión militar es para todos. “No hay bombas chavistas o maduristas. Una guerra sería una total destrucción”, nos dice el cantautor venezolano Iván Pérez Rossi, de Serenata Guayanesa, una de las voces que arrulló y acompañó a la mayoría de los venezolanos y quien es parte del video Para la Guerra, Nada, de la canción original de la cantautora colombiana Marta Gómez, a la que hizo varias adaptaciones en su letra para este video y otros que saldrán próximamente, con otros artistas y géneros musicales. “Es el momento preciso para dar a entender a nuestros adversarios que esto será Siria. Hay que tomar conciencia. En Irak y Libia había opositores a los gobiernos, y a ellos también se los llevó la guerra por el medio”. Y agrega Pérez Rossi: “La paz y el país nos duele a todos. Una cosa es tener diferencias políticas y otra es pedir una invasión militar. Somos gente de paz”.

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Lilia Vera lleva décadas cantándole al amor, la paz, a las causas sociales y su voz sigue batallando. En esta oportunidad también forma parte del video Para la Guerra, Nada. “No es fácil hablar de guerra. Enfrentamos 18 años de guerra constante, cercos y bloqueos por asumir condición de nación soberana; hemos sido un eje conductor, faro de luz a nivel mundial. Esto no es nuevo, pero ahora estas amenazas se concretan con Trump. Una guerra no nos lleva a nada. Hace cuatro meses la oposición decidió, una vez más, agredir, tergiversar, acechar y entrampar hasta a sus propios seguidores. Debemos dar un NO rotundo como nación. Hay que prepararse para la guerra,  luchar por la paz y seguir hacia adelante con el movimiento de la canción y asumir una postura humanista, pacifista”.

Aparte de Iván Pérez Rossi y Lilia Vera, en este primer video, parte de la campaña #HandsOffVenezuela, se unieron otros cantautores venezolanos: Roque Valero, María Antonieta Peña, Fabiola José, Luisana Pérez, Leonel Ruiz, Amaranta Pérez (con la música de Pedro Marín), Alan González, Christian Montilla, Reinaldo Chacón y Fernando Millán.

Para la guerra no nos preparamos, pero para vivir trabajamos, estudiamos, soñamos, nos enamoramos, reímos, lloramos, parimos, criamos. La guerra tiene mucho: tiene dinero, nuestras mentes y los débiles espíritus que ven en el horror la solución a los problemas. Para la bendición de existir, tenemos el día a día. Pongamos la voluntad y la esperanza, cualquiera sea la coyuntura. Para la guerra, nada.

 

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