Pedro La Voz: “Un día a la vez” a tempo de salsa

Swing Latino

Cantante, promotor y empresario, decidió asumir la música como una forma de vivir auténticamente y hacer de su público un confidente a quien contar su historia hecha canción

Por Natchaieving Méndez@natchaieving / Fotografías Joset Montes Casadiego

Pedro La Voz, así lo conocemos, pero en su partida de nacimiento aparece Pedro José Durán Guerrero. La primera nota musical que salió de su boca la dio en la tarima del quirófano de la Maternidad Concepción Palacios de Caracas, un 30 de agosto de 1965. Allí mismo comenzó el viaje llamado vida, la cual, asegura el cantante, ha decidido transitar con la mayor intensidad posible, es decir, viviendo Un día a la vez, nombre de su producción discográfica y lema de su vida.

El que fuese salsero era predecible: una familia a la que le gustaba los conciertos y, especialmente, la música afrocaribeña. Además, creció en plena ebullición salsera y en una parroquia como el 23 de Enero, que tiene como banda sonora los sonidos de las tumbadoras, trombones, charrasca, clave y todos los instrumentos con los que se toca guaguancó, guaracha, son y salsa.

“En el superbloque donde me crié, Bloque 54, 55 y 56 de Sierra Maestra, recuerdo de niño los grupos de esa época: Tabaco y sus Metales, el Sexteto Juventud, Carlos ‘Nené’ Quintero; ‘El Loco’ Frank, un percusionista muy famoso a quien visitaban y hacían tremendas rumbas”, recordó.

Se le iluminaron los ojos cuando rememoró la ocasión en la que fue con sus padres a un concierto de los Hermanos Lebrón en La Guaira, específicamente en Camurí Chico. Allí, no sólo disfrutó siendo la pareja favorita de baile de su madre, también se deleitó detallando a cada uno de los músicos que ejecutaban su instrumento y cómo, siendo familia, cumplían una función.

Pedro confesó: “Yo siempre he cantado, desde la ducha del baño”, aunque su entrega por completo a la música es de data reciente. Relató que, pese a que era habitual escuchar su voz en las fiestas familiares, sólo se quedaba allí, en simple anhelo y hobbie. Hasta que un día un secuestro puso su vida en el trance entre quedarse o partir de este plano terrenal, lo que hizo que sus logros, fortalezas, tristezas, deseos y sueños estuviesen frente a él, cual cartas en un juego de póker.

“Me encontré extremadamente cerca de la muerte y vi mi vida por terminada en ese momento, en ese espacio donde, en cuestión de segundos, se te va todo”, relató. Tendido en el piso, con su vida que se escapaba, un funcionario le decía “Pedro, ponte a cantar”, frase que le quedó en su subconsciente, pues fue el primer pensamiento que recordó cuando, en terapia intensiva, volvió en sí. Fue cuando decidió dedicarse profesionalmente a la música, sin descuidar sus otras ocupaciones.

Su gran inspiración es El Cantante de los Cantantes Héctor Lavoe, quien, junto a Tito Rodríguez, son sus referencias. Tal como Lavoe, en cada presentación Pedro testifica hechos de su vida a través de las canciones. “Trato, de alguna manera, mostrarme ante el público que es contemporáneo conmigo; que aún sigue vigente en algunos de mis temas Tito Rodríguez y Héctor Lavoe, que no han muerto. Yo soy de los que lucha por el género”, enfatizó.

Para el, también, empresario una de sus grandes fortalezas es contar con una orquesta fija conformada por músicos de renombre nacional e internacional. De igual manera, cuenta con arreglistas como José “Guachafa” Guzmán y compositores de la talla de Maurice Melo, quienes (tal como Tite Curet, en su momento, hizo con Lavoe) traducen en poesía y armonía musical episodios de su vida. Así, canciones como “Tú la certeza”, “Un día a la vez” y “Desde que te fuiste” son, más que música, una confidencia que comparte con su público.

En su corta trayectoria como músico Pedro ha alternado con referencias de la salsa como Charlee Aponte, Tito Rojas, Pupy Santiago, Roberto Lugo, Bailatino, Irvin Manuel y otros. Entre sus proyectos está fortalecer su sello disquero KKO Song Records, apoyar el talento venezolano con la difusión y proyección a través de las redes y seguir adentrándose de forma profesional, apasionada y con esmero en el mundo salsero, cumpliendo lo que la frase de una de sus canciones expresa: Yo no corro ni acelero, es vivir lo que más quiero. ¡Lléeeevatelo! Más na… ¡Saravá!

La música como pasión y forma de vida

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