ÉPALE243-LA VIDA ES JUEGO

POR GERARDO BLANCO •@GERARDOBLANCO65 / ILUSTRACIÓN JOSÉ LUIS ROJAS RAUSSEO

Si queremos encontrar un cambio paradigmático en el deporte venezolano, basta mirar lo que ha ocurrido con las mujeres en los últimos 18 años y lo que pasaba en otros tiempos. Nunca en la historia del deporte nacional las mujeres habían tenido un desempeño tan deslumbrante. Ninguna había sido campeona mundial en atletismo hasta que Yulimar Rojas se consagró hace pocos días, en la cita de Londres, derrotando con un vuelo de 14,91 metros a la colombiana Caterine Ibargüen, reina absoluta del salto triple con dos títulos mundiales consecutivos (Moscú 2013 y Beijing 2015) y el oro olímpico en Río de Janeiro 2016. A sus 21 años Yulimar es la campeona mundial más joven en la historia del salto triple, por lo que su dominio de esta disciplina apenas inicia. Robeilys Peinado (18 años) también hizo historia en Londres con la medalla de bronce en la pértiga, repitiendo el vuelo de 4,65 metros, récord nacional.

¿Alguien puede olvidar el mejor gol del Mundial de Jordania? Deyna Castellanos recibió el pase en el círculo central, y de 50 metros metió un cañonazo teledirigido que liquidó 2-1 a Camerún cuando apenas quedaban segundos para el pitazo final. Su soberbia actuación en Jordania y la elección como la mejor futbolista universitaria en Estados Unidos esta temporada la catapultaron a la lista exclusiva para el premio de la FIFA, con tan solo 18 años.

Recordemos también aquella otra imagen conmovedora: Stefany Hernández en la pista de BMX de Deodoro cruzando la meta con la bici al hombro tras sufrir una caída, lo que no le impidió seguir pedaleando hasta llegar a la final y conquistar bronce en una carrera de sangre, coraje y lágrimas en Río. Y en los Sordolímpicos de Samsun, Turquía 2017, las karatecas Liz Marcano, Ana Rivera y Diana Godoy y la ciclista Ludy Correa ganaron cuatro de las cinco doradas para Venezuela. ¿Cuántas atletas figuraban entre las mejores del mundo antes de la Revolución Bolivariana? ¡Ninguna!, pues el Estado no se ocupaba del deporte y las mujeres que recibían algún respaldo individual, como el caso de María Elena Giusti en nado sincronizado, se debía fundamentalmente a la influencia de su padre, Luis Giusti, en la directiva de Pdvsa.

La Constituyente de 1999, que incluyó el Artículo 111 en la Constitución Bolivariana para garantizar el derecho a la actividad física y el deporte a todas y todos los venezolanos, es la principal responsable de este cambio paradigmático. Nuestras campeonas en el deporte florecen y se multiplican en un país donde las mujeres dejaron, hace rato, de ser simplemente un producto del mercadeo y la fatuidad televisiva, para liderar una profunda transformación social y deportiva que las ha colocado en la cima del planeta; esto, sin recurrir a artificios estéticos para exhibir, con orgullo, sus prodigios.

ÉPALE 243

Artículos Relacionados