Reencontrarse con la Caracas física y espiritual, de Aquiles

Por Nathali Gómez  • @laespergesia / Lustración Justo Blanco

Reencontrarse con Aquiles es hurgar en los “últimos cachivaches” de su corazón y de su memoria, como escribe en la presentación de Caracas física y espiritual. En la Caracas de ahora, los adoquines de ese inventario de despojos se volvieron polvo bajo los pasos destructores del progreso, ese que lo alcanzó y del que habla amargamente. Este minimanual es una excusa, como casi todos los demás, para sentirnos un poco más cerca de él y de nuestra ciudad, que es una colección interminable de retazos, de “desechos del tiempo cuyo destino es la diáspora y el olvido” y de las “pequeñas cosas” de las que “está hecha la vida secreta de las ciudades”.

  1. Déjese llevar por la historia rebelde de nuestra ciudad. Se le va a inflar el pecho cuando sepa sobre los años de asedio de los conquistadores y la resistencia de nuestros indígenas.
  2. Recorra el casco histórico, cuando esté permitido, sin apuro, con detenimiento. Saboree cada esquina, sepa quiénes llegaron a poblarla, cuáles acontecimientos importantes, que delinearon la historia del país, ocurrieron entre sus calles. Sienta cómo palpita el corazón de Caracas.
  3. Deténgase en las ventanas caraqueñas, esas de las casas centenarias. Cada vez son menos pero aún las puede ver en La Pastora, San Martín, La Candelaria, Santa Teresa, Altagracia y otras parroquias más.
  4. Vaya al Palacio Federal Legislativo, vea las rejas que lo circundan y dése cuenta que aún tienen las iniciales de Antonio Guzmán Blanco.
  5. Vea hacia el Ávila y piense cómo sería estar bajo la sombra de los pájaros hace doscientos años.
  6. Ocupe las horas muertas con un inventario de las cosas pavosas. Aunque algunas se actualizan, su esencia permanece.
  7. Piense que ya hemos comenzado los “locos años 20”, y de qué manera. Para rendirle un homenaje centenario, asómese al Hotel Ribot, cerca de la torre Viasa. Fue construido en 1927 en honor a Tutankamón.
  8. Investigue sobre quién será el Duque de Rocanegras.
  9. Sepa que Aquiles, aplastado por el progreso de la Venezuela petrolera, consideraba que Caracas se estaba convirtiendo en el Museo de las Fealdades, por el estilo recargado en la arquitectura de algunos de sus edificios, que ahora consideramos emblemáticos.
  10. Recuerde que hace 100 años Aquiles nació en el Guarataro, en la parroquia San Juan.

ÉPALE 371