Revolución del pueblo organizado

Ante las fallas en la distribución de alimentos, la solución se halló en la organización comunal

El año 2016 fue unos de más duros que ha sufrido el pueblo venezolano en esta década al tener que hacer frente a la guerra económica, la crisis especulativa, el desabastecimiento y el bachaqueo, fenómenos que afectaron a la población de este país acostumbrado a la abundancia.
Los venezolanos vivían y convivían entre largas colas, anaqueles vacíos, falta de efectivo y con la enorme incertidumbre de no encontrar algo para comer. La ausencia de los rubros de la denominada cesta básica o artículos de primera necesidad causaba sentimientos de desesperación, impotencia e incertidumbre en la población. Pero este pueblo de hombres y mujeres que se levantan día a día, listos para la búsqueda de soluciones, comenzó a recordar sus raíces, lo que fueron antes de la invasión del capital; recordaron la siembra, la comida que florece de esta hermosa tierra, la hermandad y la solidaridad que nos caracteriza en cualquier parte del mundo.
Las organizaciones vecinales y comunales fueron claves para la superación de ese difícil momento. Los vecinos y vecinas comenzaron a buscar diversas alternativas para solventar la crisis. Hasta que el Gobierno Bolivariano anunció la creación de la que sería una de las organizaciones más sólidas del pueblo: los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP).
Los CLAP son mucho más que la repartición de cajas de comida: son una forma de organización y control del acceso a los alimentos a precios subsidiados. Fue el inicio de una revolución que asumió la distribución de rubros y los llevó casa por casa, desafiando así a las largas cadenas privadas, que sólo buscan llenarse con el hambre y la necesidad de los consumidores. Nacieron entre expectativas, para algunos positivas y para otros negativas; pero, sin duda alguna, ha representado una salida para muchos, quienes vivieron en aquellos días angustia e incertidumbre a la hora de comer.
En sus inicios, la caja de los CLAP se componía de pocos rubros. En la actualidad ya están constituidos en todo el país y la periodicidad de las entregas es alta (una vez al mes en algunos sectores). Las familias son abastecidas de arroz, lentejas, caraotas, atún, aceite, pasta, harina de maíz, azúcar, leche y otros rubros, provenientes de varios países y también de la producción nacional. Más de 6 millones de familias se benefician con esta estrategia del Gobierno para superar bloqueos, sabotajes y robos descarados. En 2018, poco antes de culminar su mandato, el presidente colombiano Juan Manuel Santos ordenó detener e incinerar 400.000 kilogramos de alimentos de cajas CLAP que ingresarían al país para fortalecer este programa.
Las venezolanas y venezolanos, en estos años, han dado el mejor ejemplo de resistencia y dignidad en la Historia Universal. Es un pueblo valiente que ha adquirido el firme compromiso de mantener y defender no solo los CLAP, sino todos los logros obtenidos en organización comunal, de la mano de esta revolución.

Por Emily Cazorla • @cazorlaemy / Fotografías Archivo

 

*Tiempo de sembrar
Bien temprano, el día de Reyes de 2016, el presidente Nicolás Maduro anunció la creación del Ministerio del Poder Popular para Agricultura Urbana. Su primera titular fue Emma Ortega. La trascendencia de esta decisión será medible en el futuro: aunque no se perciban resultados concretos a corto plazo, las dinámicas de organización ciudadana y la fiebre de la siembra en las ciudades se potenciaron con esta medida.

*ANTV
La Fundación Audiovisual Nacional de Televisión ANTV inicia sus transmisiones al mediodía del 5 de enero de 2016.

*La profecía
Henry Ramos Allup es electo presidente de la Asamblea Nacional. Dijo: “Derrocaremos a Maduro en seis meses”. Eso fue en enero de 2016.

*Zika
El Ministerio de Salud informa que se han registrado 4.700 casos sospechosos del virus del zika en Venezuela.

*Gasolina
En febrero, Nicolás Maduro rompe con uno de los mitos urbanos más recurrentes de la Historia de Venezuela: de un plumazo, y sin que hubiera ningún trauma por ello, anunció el aumento del precio de la gasolina: 1bolívar fuerte la de 91 octanos y 6 la de 95 octanos. Esto representó 1.328,57 % y 6.085,56 % de incremento, respectivamente, sobre el precio vigente desde 1996.

*Cambio de horario
El primero de mayo de 2016 los venezolanos debimos adelantar media hora a todos los relojes: el huso horario venezolano regresó al punto en que estaba hasta 2007, es decir, a -4 horas con respecto al meridiano de Greenwich.

*Día sin banco
El 2 de diciembre la plataforma de pagos electrónicos del país —77% propiedad de la empresa Consorcio Credicard, C.A.— se vio afectada durante varias horas. Los ciudadanos no pudimos realizar transacciones comerciales en puntos de venta ni transferencias bancarias.

*Nuevo cono
El 7 de diciembre de 2016 el Banco Central de Venezuela da a conocer los nuevos billetes que comenzarán a circular en el país. Toneladas de papel moneda del viejo cono se encuentran en Colombia y son revendidos a precios por encima de su denominación. El Presidente ordena el cese de la circulación de los billetes de 100, pero esa medida fue revertida.

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La dolorosa separación