ÉPALE257-ENTREVISTA

UN SABUESO VALIENTE QUE ES CAPAZ DE MUCHAS COSAS: DESDE ENTREGAR LA VIDA POR SU COMPROMISO CON LA NACIÓN HASTA COMPONER GAITAS  CON IDEAS REVOLUCIONARIAS

POR MALÚ RENGIFO • @MALURENGIFO ⁄ FOTOGRAFÍAS CAMILLE BRICEÑO

Esta no es una narración regia sobre un tipo rudísimo y malote, el paco más malote del mundo, no. Ese lunes de entrevista la persona que me hablaba era Robinson Navarro, 53 años, hombre de estatura baja y complexión fuerte, un tipo sólido parado sobre el suelo con una estabilidad notable: ese talante que tiene quien ejerce la autoridad a través del ejemplo. O simplemente un señor. Un señor bueno, casi como cualquier otro. Su presencia, su forma de hablarnos no se parecía los prototipos de policías que dan miedo, o que matraquean, ni parecía amenazar de ninguna manera. ¡Caraj!, ¿cómo se los explico fácil?: este hombre da la impresión de ser un buen tipo, de principios y ética, enamorado de su oficio y de su patria. Cuando cuenta que ha pasado 28 años de servicio dentro de los cuerpos policiales del Estado venezolano y que hace poco, ya siendo policía, estudió y se graduó en Derecho, porque considera que hay que formarse constantemente para poder ser mejor ciudadano, la teoría de la estabilidad notable comienza a cobrar fuerza.

Su impecable trayectoria y el trato amable con sus compañeros lo han hecho merecedor de enormes honores

Su impecable trayectoria lo ha hecho merecedor de enormes honores

Es muy difícil imaginarse una fiesta de policías, de puros policías. Quienes han ido a comer arepa en los alrededores de la esquina El Muerto creemos poder acercarnos un poquito a la idea, dada la alta cantidad de uniformados que satisfacen la panza y el corazón con las mejores arepas nocturnas de la ciudad, pero no: es mucho más organizado y tranquilo, lo sé porque el día pautado para hacer esta entrevista hubo en la sede de Policaracas, en la Cota 905, la fiesta de inicio de la Navidad. El comisario general del Sebin dio unas palabras sencillas e inspiradoras a los jóvenes parados en perfectísima formación frente a él, y dio carta abierta para que los presentes disfrutáramos de las actividades de la fiesta. Hubo comida, un grupo de danza infantil, una feria de ropa y artículos personales, ponquecitos… Solamente faltó escuchar una presentación del grupo de gaitas Sebin a la Gaita, fundado por él. ¡Porque es que el hombre es zuliano y el terruño le corre musicalmente por las venas!, tanto así que es responsable, junto a su grupo, de componer la bonita gaita “El morral de los sueños de Chávez”.

RECUERDO TANTOS EVENTOS… LOS SAQUEOS DEL 89 (…)EN ESE ENTONCES LA PARTE HUMANA DE LA POLICÍA NO SE TRABAJABA

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En uno de los momentos que pasamos disfrutando de la fiesta, otro oficial nos buscó conversa: “Tienen que decir cómo fue todo esto que vieron, que la gente sepa que los policías no somos gente rara, que compartimos, que tenemos vidas normales y de mucho sacrificio, que ustedes muchas veces no ven”, sentí que era sincero. Nuestro paco amigo sabe lo que dice, ¿cómo no sentir alegría de conversar agradable y frescamente con alguien de quien toda la vida te dijeron que había que tenerle miedo?

—HÁBLENOS DE SU FORMACIÓN, COMISARIO

—Soy comisario general del Sebin, fui formado en la Disip, en la antigua Disip, cuando la formación era diferente y quiero decir, especialmente, que estoy muy agradecido por muchas cosas. Fíjate, antes de que llegara al Gobierno el comandante Hugo Chávez a nosotros nos decían que había que tenerle miedo, que si él llegaba al poder nos iba a fusilar a todos, y finalmente eso nunca fue así, todo lo contrario. He vivido experiencias como el trabajar durante el desastre de Vargas, o todas las veces que estuve junto al alcalde Jorge Rodríguez dentro de las barriadas, ayudando a la gente, atendiendo, trasladando, rescatando a la gente que había sobrevivido a tantas lluvias, tantos desastres… ese tipo de trabajo es el que nos inculcó la parte humana. Ahorita la policía es otra gracias a eso. Recuerdo tantos eventos… los saqueos del 89, estuve ahí, estaba nuevecito. Esos eran miles y miles de muertos, nunca se va a saber cuántas personas murieron ahí. En ese entonces la parte humana de la policía no se trabajaba. ¡Ah, mira! —recuerda repentinamente—, te cuento algo: tengo dos récords en mi carrera: uno es que fui el jefe más largo de la unidad del comando motorizado, durante siete años. El otro es que frustré tres intentos de atraco a entidades bancarias en menos de un mes, en 2005.

En la institución se respira camaradería

En la institución se respira camaradería

—¡UPA! TAMBIÉN SUPE QUE FUE HERIDO RECIENTEMENTE…

—Sí, eso fue en el enfrentamiento que hubo con grupos violentos en la avenida San Martín. Habíamos acudido llamados por los vecinos de la zona, que estaban aterrorizados por las bombas incendiarias que lanzaban los grupos violentos contra los edificios. Llegamos y realizamos todo un procedimiento con el fin de solventar la situación, pero por la altura donde estaban los muchachos guarimberos, y por la agresividad con que ellos estaban disparando, tuve que mandar a replegar a mis fuerzas. Les di la orden a los muchachos y me fui hacia adelante para cubrirlos, hasta que todos estuviéramos replegados. En eso sentí como un golpe, un batazo muy fuerte en la pierna. He salido herido en tres oportunidades, trabajando. Una vez en un operativo del Sebin en Petare y otra vez cuando era jefe de la Unidad Antinarcóticos de la Disip, donde fui objeto de un atentado en el sector de Guarenas. Pero en esta ocasión fue otra cosa, y satisfactoriamente esos muchachos, esos funcionarios que me sacaron rápidamente de ahí son los responsables de que esté vivo”.

No es para menos: el tiro le afectó la arteria femoral, una herida de esas es considerada causa de muerte segura. Pero aquella vez la celeridad con que lo trasladaron sus compañeros de profesión y un golpe de suerte, que pareció un acto de justicia de la divinidad, jugaron en favor de Navarro: un médico especialista en venas iba de salida de su guardia cuando llegó el caso del oficial herido. El compromiso solo se honra con compromiso, y el médico se quedó para salvar al policía.

—¿DÓNDE ESTÁ SU LEALTAD COMO POLICÍA?

—Mira, el compromiso de uno es principalmente con la Patria, con la Constitución, con el deber. Estuve presente y vi situaciones de traición muy terribles durante los eventos del año 2002, 2003; vi como oficiales de confianza traicionaron al comandante Chávez y planearon dejar botada a una de sus hijas en Catia, por aquella época. No podría obedecer a un superior mío que quiera hacer algo que atente contra la Constitución, contra el pueblo o la Patria, ese debe ser uno de nuestros mayores principios.

Fue condecorado por el comandante Chávez en persona

Fue condecorado por el comandante Chávez en persona

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