ÉPALE269-MÚSICA

TIENE MÁS DE 30 AÑOS CON SU AGRUPACIÓN “MARTÍN MATA TAMBOR SHOW” Y ES FIGURA OBLIGADA EN LOS FESTIVALES FOLCLÓRICOS QUE SE PRESENTAN EN EL PAÍS

POR ÁNGEL MÉNDEZ • @SWING_LATINO ⁄ FOTOGRAFÍAS JESÚS CASTILLO

Le falta un año para cobrar la pensión, o sea que ya frisa los 60 y no tiene problemas en publicarlo:

‒Yo no estoy con comiquitas, hermano. Te resumo el asunto para que ahorres —iba a decir tinta, pero se acordó que estamos en tiempos digitales— palabras y preguntas. Mi nombre es Martín Mata, soy de la parroquia San Agustín y tengo 59 años. Nací el 28 de agosto de 1960, papá.

Martín no es precisamente un renombrado cantante de salsa. Lo suyo ha sido el folclore, el cumaco y el culo’e puya, pero es chicharrón obligado cuando interviene el Grupo Madera. Con La Descarga Criolla de Pibo Márquez se ha lanzado sus viajecitos.

‒¿En San Agustín el que no toca trompeta suena el bongó…?

‒Así es. Es tierra mágica. A mí el rollo musical me viene de la generación de Dolores Brito, Juan Chiquito, Usía Uribe… toda la familia Uribe. También hay que agregar a los Mata que se vinieron de San José de Río Chico.

‒Por esos lados se baila tambor…

‒Claro y el Velorio de Cruz de Mayo es obligado. Yo era el maraquerito donde mi gente se presentaba. Luego nos vinimos a Caracas; mis viejos se tardaron como dos días en aquellos tiempos para arribar a la capital y se afincaron en San Agustín.

Martín Mata es un show perenne

Martín Mata es un show perenne

Martín es todo un personaje. Suelta una metralla de palabras que amenaza con acribillar la entrevista. Vive su vida como artista las 24 horas del día. Pelo “pegao”, pero amarillo y al estilo rastafari. Algo que llaman dreadlocks. De repente se cansa y mañana ya usa otra cosa. Es un show perenne. Orgulloso comenta que es un privilegiado de la vida, porque tiene dos madres que han hecho de él lo que hoy es. Un negrito con mucho éxito que jamás ha tenido miedo de enfrentar la vida y quien además cuenta con el cariño de la parroquia donde se crió.

‒A mi madre la tengo en Pinto Salinas, porque tengo la suerte de tener dos madres: una que me trajo al mundo la biológica y otra que me crió. Dime si eso no es tener suerte. Me trajeron a San Agustín de Pinto Salinas cuando tenía un año. En este barrio me crié. Entonces puedes ver que tengo doble nacionalidad, jejejé… Soy de la parroquia El Recreo pero los papeles dicen que pertenezco a San Agustín y el ombligo también.

‒¿Siempre músico?

‒No. Yo era pelotero y más tarde entré en el mundo del baile. Aprendí lo suficiente de danza con mi hermano Carlos Enrique Orta y estuve un tiempo como bailarín de la Escuela de Danza Coreoarte; deambulé por otras academias como Piso Rojo y con la profesora Milagros. He bailado con todo el mundo… aprendiendo y enseñando lo poco que aprendí, pero siempre con ganas de triunfar.

‒Musicalmente hablando eres folclorista, pero te vemos soneando en una tarima.

‒El caso es que mis conocimientos del folclore datan de la Fundación Bigott, donde estudié. Allí se aprende de todo: tamunangue, fulía, culo’e puya. Me fajé con la percusión y perfeccioné esos conocimientos con el gran “Totoño” Blanco.

Nuestro personaje se quiebra cuando habla de su hijo. Al igual que él es bailarín ; estudió en Coreoarte y ha llegado bien lejos… “tanto que es tricampeón mundial de baile”.

CREO QUE LA GENTE SURGE EN SAN AGUSTÍN PORQUE SABEMOS LO QUE ES EL BARRIO Y TODO LO QUE TENEMOS QUE PASAR…

‒¿Y ese pelo amarillo?

‒Forma parte del show. “Martín Mata Tambor Show”, esa es mi agrupación. Mía de mí. Hace más de 30 años formé junto con Mandingo Rengifo una agrupación llamada “Tambor Caliente”. Felipe se tuvo que ir a Alemania y quedé con la agrupación, pero los músicos me dieron un golpe de estado y yo quedé como la guayabera, por fuera. Ahhh, fue allí donde me dije: “Voy a fundar una vaina con mi nombre, porque eso sí no me lo pueden soplar”, y así hice; ya tenemos más de 30 años presentándonos en distintos lugares y países.

‒¿Giras?

‒Sí, con el Grupo Madera, con La Descarga Criolla. Con “Mundito” he recorrido toda Caracas… En esta parte quiero agradecer el apoyo de mucha gente, entre ellos mi director musical, el famoso Paicosa; Orlando Martínez, con quien arranqué este sueño y, bueno, tengo muchos proyectos, pero el principal de ellos es jamás decaer. Creo que la gente surge en San Agustín porque sabemos lo que es el barrio y todo lo que tenemos que pasar… Por allí nos invitaron para un baile en Colombia y también estamos en cartelera para Europa.

Martín Mata, un personaje siempre en pose. Se acomoda unos lentes “tornasolados” y nos pregunta cuándo sale la entrevista. “Pronto”, le dijimos y respondió que estará pendiente para enviarnos una botella.

‒¿De güisqui?

‒Eso ya pasó de moda. La onda de hoy es “cocuy”.

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