¿Se abrieron las grandes alamedas?

Chile ha venido arrastrando, desde hace muchos años, el legado más oscuro de su historia contemporánea. Sin embargo, los esfuerzos de los movimientos populares han venido ganando terreno, al punto de que el pasado 25 de octubre el pueblo dio una lección histórica al decidir modificar la carta magna que se mantiene vigente desde los tiempos de Augusto Pinochet

Por María Eugenia Acero Colomine@andesenfrungen / Fotografías Archivo

Y el mensaje es que la patria

estrene su corazón.

Con su palabra más sabia,

la nueva constitución.

Quilapayún, “Nueva constitución”

Chile en Caracas

Masiva participación en el plebiscito en Chile

El domingo 25 nos llegamos al consulado de Chile para ver cómo estaban las cosas. En la entrada se encontraba una delegación del Partido Comunista Chileno (PCCh). “En Venezuela tenemos unos 1.000 votantes en total: 700 en Caracas y 300 en Puerto Ordaz. Normalmente para estos comicios la mitad ejerce el voto. En Puerto Ordaz también habilitamos una mesa para que la comunidad chilena allá se manifieste. En lo que va de mañana ya han venido unas 100 personas”, afirmó Daniel Retama, delegado del PCCh.

Preguntamos a dos mujeres que se acercaban a participar, estas fueron las respuestas: “Yo votaré por Rechazo y participación mixta. ¿Por qué? Porque considero que no es el momento, que no son los actores políticos idóneos y que este evento se está llevando con las vísceras, no con la razón. Esa nueva constitución va a terminar siendo de derecha si aprobamos el cambio ahora. Aún así, aunque me oponga, quiero ser parte del proceso y tener voz en la redacción de la carta magna”, señaló Daniza Fuentes, abogada. “Yo decidí apoyar al pueblo. Que el pueblo decida por su historia, voté por el Apruebo”, afirmó la señora Carmen González.

Pocas horas después se confirmó lo que ya se sospechaba desde mucho antes: una abrumadora mayoría arrasó con la opción del Apruebo. Con una participación de 50% de los electores, más de 78% se pronunció a favor de redactar una nueva constitución. Más de 7 millones de chilenos emitieron su voto.

Este evento histórico constituye un hito sin precedentes en la historia chilena, acostumbrada por mucho tiempo a sufrir de fuertes represiones bajo el manto de una aparente estabilidad política. Consultamos a dos especialistas en la materia, nos dieron su perspectiva sobre la importancia de este resultado.

En Caracas hubo bastante afluencia de votantes. Foto Jesús Castillo

Hasta ahora no se ha ganado nada

Jenny Miranda es una luchadora social chilena, residenciada en Venezuela desde los 18 años. Nos comparte su perspectiva: “En principio, esta constitución es ilegítima, así como las anteriores, ya que no fueron propuestas ni consultadas ni decididas ni votadas por el pueblo. Hasta ahora no se ha ganado nada. La lucha apenas empieza. En mayo de 2021 se comenzará a redactar desde la hoja en blanco y la idea, en realidad, debió ser que se eligieran constituyentistas popularmente. Ahora la lucha es porque no se manipule este logro político y se mantengan en el poder los mismos políticos de siempre”.

“Hay un mito respecto a Chile: dicen que somos la democracia más estable, un país conservador. Esa presunta estabilidad siempre fue a punta de represión. Chile vivió grandes masacres en los siglos XVIII y XIX. La clase política siempre fue una oligarquía. En el momento en que los mineros del Norte se rebelaban, les sacaban al Ejército. Para eso siempre sirvió el Ejército: para mantener sometidos a los movimientos sociales. Sí hubo conquistas en los últimos años, en los derechos sociales. Pero todos se lograron a punta de sangre”.

“La presunta estabilidad económica de Chile, siempre se creó sobre la base de la represión”.

Jenny Miranda

“Jaime Guzmán fue quien redactó esa constitución para la dictadura. Su origen es ilegítimo. Uno de sus principales logros ha sido el de coaccionar al ciudadano. Uno de los elementos que amarró a Pinochet al poder, incluso al salir de la presidencia, fue el hecho de que la constitución actual designa a los presidentes salientes como senadores vitalicios. Por otra parte, tanto la constitución como la clase política chilena hizo acuerdos para no tocar a ninguno de los representantes de la dictadura de Pinochet”.

“El mayor logro que hemos evidenciado hasta ahora ha sido el surgimiento de asambleas, cabildos donde ha habido discusiones en todo el país. Esto se está desarrollando muy rápido. A unos meses vamos a ver para dónde enfila esto. Si nos vamos a calar esta manipulación impuesta por este grupúsculo de políticos. No se podían tocar los acuerdos comerciales internacionales. Chile es un país que lo vende todo, hasta el agua. Quedaríamos con la misma estructura económica, y es la economía la que nos tiene así. Los contratos, los minerales, las pensiones, la pesca, todo está a manos de siete familias. La lucha de los pequeños artesanos ha sido anulada. El sector pesquero está hundiéndose. Todo el país se ha vendido. Lo único que no se ha vendido es el aire. 70 % de lo que se consume en Chile es importado. Es importante modificar eso”.

Más de 7 millones de electores aprobaron que se redacte una nueva constitución

No existe cambio constitucional sin movilización de la sociedad

Miguel León Prado es abogado y profesor en la Escuela de Economía de la UCV. En referencia al plebiscito, nos comparte: “Desde su creación, hasta 2020, se han hecho un total de 156 reformas a la constitución. Sin embargo, el Artículo 19 constituye el eje central de la carta magna chilena, que rige todo el tema referente a la propiedad, al derecho al trabajo, a la seguridad social, a la salud y el medio ambiente. Este artículo se ha mantenido en pie, dando preponderancia al poder del mercado sobre el pueblo. El Artículo 19 tiene 20 puntos que sustentan la base del sistema de salud y de la economía”.

“El contexto histórico del plebiscito abre cauces para una participación del ejercicio de la democracia directa, participativa y protagónica de los ciudadanos en el cambio y transformación del sistema institucional que rige a Chile hoy en día. Ahora, porque la coyuntura política se fue creando gradualmente y se aprovecha la movilización social para presionar una modificación de la estructura institucional de la nación en su integridad”.

“Lo que existe, es un muro establecido por las Leyes Orgánicas Constitucionales”.

Miguel León Prado

“Hasta ahora, fueron introduciendo modificaciones al texto a objeto de liberarlo de los enclaves autoritarios que la dictadura dejó y abrir espacios a los derechos sociales, gradualmente. Lo que existe es un muro establecido por las leyes orgánicas constitucionales, que requieren un cuórum calificado de 2/3, que muchas veces es una traba en el avance legislativo”.

“No hay implicaciones profundas en el triunfo del Apruebo. Sólo se llamó a un plebiscito a objeto de abrir un cauce del pueblo para ejercer la democracia directa y participativa y llamar el 11 de abril del año 2021 a una elección de convencionales constituyentes, que son 155 para debatir y modificar el texto constitucional. El siglo XXI exige otras formas de transformación institucional. No pueden perdurar las cartas constitucionales por tanto tiempo. Máximo deben ser 20 años, como límite. Deben ser objeto de cambios permanentes. Por ello, apostamos a constituciones flexibles. Muy simples y generales, muy claras y precisas en su redacción, a objeto de que cada una de sus cláusulas se cumplan”.

La actual carta magna chilena favorece las políticas neoliberales

Chile, ¿despertó?

La historia de Chile ha dado muestras de tener aún muy arraigados valores conservadores, que se niegan a desaparecer de la noche a la mañana. La democracia austral ha sido, generalmente, representativa desde los inicios de su historia y ha estado en manos de un pequeño grupo político. Sin embargo, la fuerte desigualdad que ha sufrido el pueblo chileno en estas últimas décadas, producto de un modelo netamente neoliberal, así como las fuertes represiones, han allanado el camino para que las bases, espontáneamente, se manifestaran en repudio al sistema tradicional.

El estallido social que inició en octubre de 2019 mantuvo encendida la mecha del país, al punto de lograr presionar a Piñera para que se celebraran estos comicios. Queda ver si el pueblo no se deja arrebatar este triunfo político y empieza a escribir una historia diferente, con sus propias manos.

Manifestaciones en las calles de Chile

ÉPALE 388