Se busca un amor online

                              Por María Eugenia Acero Colomine@andesenfrungen                             Ilustración Solángel Roccocuchi

Ante la realidad de que nuestra vida social actual se vea ahora tan limitada, internet nuevamente ofrece una alternativa. Desde hace décadas han existido diferentes plataformas que favorecen el cuadre de una potencial pareja o aventura, como tubarranco.com, sexyono.com y otras. En esos espacios más de una y de uno lograron coronar un posible romance, hasta se han escuchado historias de matrimonios que se consumaron luego de un flechazo online.

Actualmente, la página que más se está utilizando para conocer posibles objetos de interés erótico o amoroso es Tinder. De entrada, la página misma ofrece sus servicios de esta manera: “Para citas, hacer amigos y conocer gente nueva”. Quien ingresa al espacio debe especificar cuáles son sus preferencias sexuales, para así empezar a recibir una serie de fotos de los especímenes que se postulan para ser encontrados.

Si te gusta alguno o alguna de las opciones que se te presentan, presionas el botón “Me gusta”. Si tienes la fortuna de ser correspondido aparecerá en la pantalla “Match, tú también le gustas a fulano (o fulana)”, y ese contacto pasa automáticamente a tu bandeja de correo para que te comuniques con esa persona.

En la misma bandeja de entrada suele aparecer una ventana donde te avisan que hay equis cantidad de personas pendientes contigo. Pero para saber quiénes son tus admiradores secretos debes desembolsar a partir de 16 dólares mensuales para hacer el uso del servicio completo de rastreo de enamorados.

La página, incluso, tiene una herramienta para que sistematices cuántos levantes llevas en tu haber y si hubo corazón o no. Si durante la interacción que tengas con tus nuevos conocidos la cosa no fluye bien, o ya no quieres seguir en contacto con esa persona, simplemente pulsas el botón “Deshacer match” y así desapareces de su vida virtual para siempre.

Lo interesante de esta alternativa es que al ser explícitamente un espacio para que adultos se encuentren, normalmente las propuestas suelen ser para contactos casuales, sin mayor trascendencia. Los usuarios que ingresan a esta red social, por lo general, deben colocar una descripción atractiva de sí mismos junto a una serie de fotos. Es común ver entre los usuarios ofertas sólo para sexo, para tríos o relaciones netamente carnales. Sin embargo, también hay quienes abiertamente plantean su deseo de construir una relación de pareja. Normalmente, quienes suelen acercarse a uno, por lo general, invitan a un café o a un compartir más o menos informal y relajado.

El riesgo de esta página estriba en la seguridad. Como no existen mecanismos para proteger a nadie, en realidad no se sabe con qué clase de persona uno está tratando. Avanzar de ser conocidos virtuales a la realidad 3D supone un riesgo. Quien se aventura por estas aguas deberá tomarse su tiempo para interactuar lo más posible con su admirador —o admiradora— a fin de tener, más o menos, idea de que se trata de una persona sin agendas ocultas.

“El problema es que ahorita es difícil conocer gente. Al menos por acá se abre una puerta para ampliar incluso el círculo de amistades”, comenta Luis Galíndez sobre este servicio. “Yo no he tenido mucha suerte: normalmente la dinámica no pasa del saludo inicial”, agrega Leonardo López. “Yo lo que veo es que en esa página lo que se consigue es sólo sexo casual y ya. No es un espacio para conocer de verdad a una posible pareja”, argumenta Noelia Paoli.

Esta alternativa cambia mucho la dinámica tradicional para que una pareja se forme, ya que los misterios de la seducción desaparecen. Como ventaja, no se pierde tiempo en averiguar si le interesas realmente a alguien y los encuentros pasan simplemente a concretar un deseo mutuo. Es posible que estas páginas representen la nueva forma en que nos relacionaremos en el futuro, en un tiempo en que los enamoramientos estilo bolero no sean más que un recuerdo lejano.

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