ÉPALE281-MIRADAS

EL MATRIMONIO IGUALITARIO EN VENEZUELA ESTÁ EN EL LIMBO, PESE A QUE UN PROYECTO DE LEY DESCANSA EN LAS GRIETAS DE LA ASAMBLEA NACIONAL DESDE 2014. SIN EMBARGO, UNA DECISIÓN DEL TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA A FAVOR DEL DOBLE APELLIDO MATERNO, FRUTO DEL AMOR ENTRE GINIVETH SOTO Y MIGDELIS MIRANDA, ABRIÓ UNA BRECHA JUDICIAL EN 2016, INDICANDO QUE FAMILIA ES FAMILIA, SIN IMPORTAR SU PREFERENCIA SEXUAL

POR MARLON ZAMBRANO @MARLONZAMBRANO / FOTOGRAFÍAS JESÚS CASTILLO

Giniveth Soto fue asesinada la madrugada del sábado 13 de diciembre de 2014 en La Candelaria mientras trabajaba como taxista. Según el Ministerio Público, le dispararon en la cabeza por evitar el robo de su vehículo. Era sobrina del ex diputado a la Asamblea Nacional (AN) Fernando Soto Rojas. Psicóloga y activista por los derechos humanos de la población sexodiversa, había alcanzado cierta notoriedad pública año y medio antes al contraer nupcias con la también sicóloga venezolana Migdelis Miranda en Argentina, a quien conoció trabajando en un centro para la atención de personas en situación de calle, y concebir un hijo junto a ella a través de técnicas de fertilización asistida.

“Al tener al bebé habíamos pensando registrarlo en Venezuela, pero lo íbamos a registrar con una sola madre, soltera. Yo le dije no, pero si tú estás casada; además, el óvulo es mío. Hay que ser justos y que el hijo tenga sus dos mamás”, declaró por entonces Migdelis a la cadena noticiosa CNN.

Hasta casi el final de su vida Gini luchó, a través de la Asociación Civil Venezuela Igualitaria, a favor del reconocimiento de las relaciones entre personas del mismo sexo y género, así como la legalidad e inclusión absoluta de las familias integradas por gays, lesbianas, bisexuales, transgéneros, transexuales e intersexuales (LGBTI). Así lo dejó asentado en un tuit, a las 10 de la noche del 9 de diciembre de 2014, a solo días de perder la vida: “La @EmbaVen_Arg no da respuesta a solicitud hecha por la @prensafalgbt sobre el reconocimiento de la doble maternidad de hijo de venezolanas”.

El carro por el que le dispararon apareció pocas horas después abandonado en Guarenas. Según el parte policial, publicado por la prensa de entonces, no fue despojada ni de su anillo de bodas de oro ni de su celular marca Samsung.

Su muerte, sin embargo, no fue lo más dramático de ese capítulo tan escabroso de la lucha por la igualdad en Venezuela: en medio del dolor, su viuda tuvo que aceptar que la familia de Giniveth decidiera cremar su cuerpo y llevarse las cenizas sin consultarle. Peor aún, se destapó una cruenta disputa legal bajo la amenaza de la familia de su amada de lograr la custodia de su hijo.

En septiembre de 2015 Migdelis salió huyendo con su hijo hacia Argentina, evitando una batalla legal que parecía perdida.

SE ABRIÓ EL CELOFÁN

“Cuando llegamos al Registro Civil, frente al Consejo Nacional Electoral (CNE), a hacer el trámite del registro del niño le querían quitar el apellido ‘Soto’ porque aquí no existe la figura de dos mamás, a pesar de que les trajimos la partida de nacimiento emitida por las autoridades argentinas. Hicimos reuniones con el CNE y ellos nos dijeron que no se podía hacer nada, por las leyes de Venezuela. Con esa negativa, agotadas las instancias, presentamos una demanda por el derecho de la identidad del niño que fue admitida inmediatamente por el Tribunal Superior de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, y de allí pasada al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), que a los nueve meses dio respuesta cuando sale la sentencia 1.187 de diciembre de 2016, donde no solo termina respaldando el derecho del niño a tener el apellido de sus dos mamás sino que la mayoría sentenciadora de la Sala Constitucional hizo una interpretación bastante amplia del artículo 75 de la Constitución, y reconoció que las familias constituidas por parejas del mismo sexo con hijos habidos por fertilización asistida, como es el caso del hijo de Giniveth y Migdelis, son familias iguales a todas las familias, con los mismos derechos”.

Lo explica, con todos sus acentos, Giovanni Piermattei, presidente de Venezuela Igualitaria, quien resalta un hecho incuestionable: “Existe una postura menos sesgada, moralista, pacata” desde los tribunales de justicia frente a la AN, por lo que es más fácil resolver el asunto de las uniones del mismo sexo por la vía judicial que legislativa, y resalta la actitud valiente de la magistrada Carmen Zuleta de Merchán, quien ha resultado una aliada del movimiento LGBTI.

En Venezuela no existe una ley federal que reconozca las uniones para las parejas homosexuales. La Constitución protege al matrimonio entre hombre y mujer, aunque no prohíbe, taxativamente, el matrimonio entre personas del mismo sexo. Sin embargo, la Ley Orgánica de Registro Civil, en su artículo 118, y el Código Civil, en su artículo 44, establecen, respectivamente, a las uniones estables de hecho y al matrimonio como uniones entre un hombre y una mujer.

Para Giovanni Piermattei, es más sencillo por la vía judicial que la legislativa

Para Giovanni Piermattei, es más sencillo por la vía judicial que la legislativa

LA TAREA

Para Chea Rodríguez, activista, educadora, artista y profesora de Estudios Jurídicos, el matrimonio igualitario es una prueba de fuego: “Las personas son iguales o no lo son, ¿hay mejores familias que otras? ¿Hay gente que es mejor que otra? ¿Hay gente que tiene derecho a discriminar a otra? ¿Hay gente que deba quedar desprotegida para que otra se beneficie? Eso es el matrimonio igualitario, creo que no es difícil de comprender que personas que pasan juntas toda la vida gay o lesbiana, transgénera con un hombre quieran casarse”. Al parecer, hay lobbies poderosos que se han erigido como muros indestructibles. Lo dice la vocería LGBTI que señala, claramente, a grupos vinculados con estamentos religiosos, como los evangélicos, que se han dedicado en diversas instancias gubernamentales a frustrar cualquier iniciativa que incline la balanza a favor de la diversidad.

También, afirman, es un tema político.

Piermattei recuerda que su agrupación surgió lanzando la bandera en favor del matrimonio civil igualitario en 2013, logrando amalgamar las voluntades de los movimientos chavistas y opositores y superar el interminable debate en torno a la figura del matrimonio como estructura burguesa, opresora de la mujer y relacionado con la Iglesia.

“¿POR QUÉ HABLAR DEL MATRIMONIO IGUALITARIO? ¿POR QUÉ HABLAR DEL MATRIMONIO SEXODISIDENTE? POR LA NECESIDAD DE LA IGUALDAD, DE QUE TODO EL MUNDO SEA VISTO IGUAL EN SUS OPCIONES FRENTE A LA LEY”

La Ruta por la Igualdad fue la campaña que recorrió el país promoviendo la idea de desarrollar el proyecto de Ley de Matrimonio Igualitario en Venezuela, y consolidando el movimiento a través de firmas para presentar la propuesta ante la AN por iniciativa popular, como lo establece la Constitución.

Cohesionadas 47 organizaciones de todo el país, y con el objetivo de elevar “la lucha por la reivindicación de la dignidad humana y el respeto a todas las formas de amar, ser y existir”, el 31 de enero de 2014 presentaron ante la AN el proyecto de Ley de Matrimonio Civil Igualitario, con el respaldo de 21.000 rúbricas.

Todavía esperan respuesta.

Chea Rodríguez habla de matrimonio igualitario y sexodisidente

Chea habla de matrimonio igualitario y sexodisidente

“¿Por qué hablar del matrimonio igualitario? ¿Por qué hablar del matrimonio sexodisidente? Por la necesidad de la igualdad, de que todo el mundo sea visto igual en sus opciones frente a la Ley. Yo no soy partidaria solo del matrimonio, soy partidaria de la familiación igualitaria. Hay matrimonios, uniones de hecho y concubinatos; además, hay adopciones, inseminación artificial, una serie de caminos que conducen a la familia, pero no podemos dudar de que el matrimonio es una de las figuras más universales e importantes, y la gente sexodiversa está excluida de esa figura porque hay un grupo que se la echa de referencia. Inclusive, se visten de rojo y se creen mejores que otros y andan excluyendo a las personas de esas libertades. El problema es que, por añadidura, eso significa ser excluido de todo”, explica Chea.

¿El matrimonio no es una institución ortodoxa?

El matrimonio ha sido una entelequia burguesa por excelencia, en el sentido de que las personas se casaban, sobre todo en las clases medias y altas, desde el Imperio Romano, por un asunto de consolidar bienes. Pero, de igual forma, es una figura que tiene una evolución histórico-jurídica que también hay que verla. La igualdad matrimonial por la que se está luchando hoy no es la católico-romana, es la que permite a las personas, por ejemplo, en el ámbito económico, protegerse y tener acceso a las seguridades sociales conjuntas. Si una se muere, que la otra pueda sucederle o pueda quedarse con la vivienda común y no venga una familia abusadora a sacarla. Se suele hablar mucho de lo económico, pero el matrimonio tiene otras características. Por ejemplo: si a una persona la meten presa, que su pareja pueda ir a verla en la cárcel; si una persona está en un lecho de enferma, que haya una pareja que pueda tomar una decisión. Cosas tan importantes, inclusive fuera de la pareja, como que yo me pueda oponer a que la pareja de un gay ocupe un cargo público cuando su pareja está ocupando un cargo conexo, para que no haya conflicto de intereses. Si una pareja de lesbianas tiene problemas de violencia doméstica, la afectada pueda acudir a denunciar. Además, el matrimonio, como es una figura universalmente reconocida, tiene implicaciones internacionales. Si una pareja española viene a Venezuela y se quiere divorciar, el juez de aquí lo hace utilizando la Ley española, porque las relaciones del derecho internacional público hacen que cada ciudadano sea perseguido por sus leyes.

EL TEMA SE ENCUENTRA EN UN LIMBO, PESE A QUE LA MAGISTRADA CARMEN ZULETA DE MERCHÁN CONMINÓ, EN 2014, A LA AN A QUE PROCEDIERA A LEGISLAR SOBRE LA MATERIA

 —

El devenir de la reciente historia política del país también ha confabulado en contra. La AN anterior, de mayoría chavista, recibió el documento pero no actuó, lo que motivó protestas, algunas de carácter violento. La AN votada en 2015, opositora, manifestó no hallar el expediente de la propuesta con sus respectivas firmas. El tema se encuentra en un limbo, pese a que la magistrada Carmen Zuleta de Merchán conminó, en 2014, a la AN a que procediera a legislar sobre la materia.

“Lo que sucede es que el presidente Maduro dice Chea, que es un hombre bastante viril y sin complejos, ha seguido insistiendo en que todos seamos iguales y que la sexodiversidad tenga los mismos derechos. Y como él sigue propiciando eso, individualidades reconocidas en el mundo de la sexodiversidad y algunos grupos organizados siguen insistiendo en este tema, en que hablamos de igualdad pero aún hay gente que falta en esa igualdad socialista y bolivariana, mientras en el mundo sigue habiendo estados-naciones aprobando ese tipo de figuras, cada vez más incipientes. Hace poco eran cinco, pero ahora resulta que son más de 30 naciones en el mundo. En América Latina: Argentina, Colombia, Brasil, México y por ahí vienen Chile y Perú”.

“Dentro del proceso socialista bolivariano hay varios grupos con matices ideológicos diferenciados que luchan por el poder, y tenemos grupos evangélicos radicales, grupos socialcristianos católico-romanos radicales, y grupos que hablan del mundo como si estuviéramos en la época de Stalin”. Esos grupos han tenido fuerte injerencia en los cargos públicos, lo que ha impedido, según Chea, que la gente sexodiversa pueda reivindicar sus legítimos intereses.

ÉPALE 281

Artículos Relacionados