POR HUMBERTO MÁRQUEZ / ILUSTRACIÓN JESSICA MENA

ÉPALE266-BOLEROSEste es otro de los boleros engañosos, de esos cuyas letras no dicen lo que todos piensan. Hasta el sol de hoy muchos cantaron esta canción como un homenaje a una mujer a la que se le quiere decir que es la única, a la que uno ha amado en su vida, pues ¡muéranse que no!… “Solamente una vez” fue compuesta por Agustín Lara a su amigo José Mojica cuando se metió a religioso franciscano. Todo ocurrió en México, ese país de nombres largos, de hecho el nombre completo del compositor era Ángel Agustín María Carlos Fausto Mariano Alfonso del Sagrado Corazón de Jesús Lara y Aguirre del Pino, y el actor y cantante tampoco se quedaba muy atrás, Crescenciano Abel Exaltación de la Cruz José Francisco de Jesús Mojica Montenegro y Chavarín.

Cuentan los cronistas que siendo un actor y cantante muy exitoso, la muerte de su madre le produjo a Mojica una fuerte depresión, y decidió cambiar su vida cómoda por la de un fraile franciscano, gracias a una aparición de Santa Teresita de Jesús. Todo esto generó el alejamiento progresivo de la pantalla grande y de los escenarios, y la liquidación de sus incontables pertenencias.

La historia la contó entrevistado por Pedro Vargas, actor y tenor también, acerca de la reacción de su amigo Agustín Lara al enterarse de su vocación. “Cuenta Mojica que, mientras se encontraba rodando el film Melodías de América, le confesó a su amigo Agustín que esa sería su última película porque quería ingresar a un convento franciscano. Agustín Lara, conmovido por la noticia, compuso la canción ‘Solamente una vez’ en donde habla de la vocación de Mojica (y que cantó en esa película). Muchos piensan que la letra habla del amor de una pareja, pero en realidad se trata de la entrega de Mojica a su vocación”.

De las versiones que son burda, destacan la del propio Mojica, Pedro Vargas, Benny Moré, Ignacio Piñeiro, Nat King Cole, Lucho Gatica, y hasta Plácido Domingo

Así que cuando les toque bailar este bolero en un ladrillito eviten recordar esta historia “matapasiones”, ¡y ni se les ocurra contársela a la muchacha!… so pena de cortarle la nota… jajajá.

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