POR HUMBERTO MÁRQUEZ / ILUSTRACIÓN JESSICA MENA

ÉPALE271-BOLEROSEs el propio disco para, textualmente, cortarse las venas, y su letra es testigo de su acta de nacimiento como tango: Quisiera abrir lentamente mis venas / mi sangre toda verterla a tus pies / para poderte demostrar / que más no puedo amar / y entonces morir después. Como ya lo decía, más que bolero es un tango de Francisco Juan Lomuto (apodado Pancho Laguna) y el letrista José María Contursi Briano (apodado Catunga), aunque “bolereado” por Javier Solís, Felipe Pirela, Argentino Ledezma, Daniel Santos y hasta Héctor Lavoe. Las mujeres también se hicieron eco: Rocío Dúrcal, Isabel Pantoja, Libertad Lamarque. En Cuba la hizo famosa, en tiempo de bolero, Blanca Rosa Gil, apodada por entonces “la muñequita que canta y baila”, en los años 60.

La Dúrcal lo cantó en vida, e incluso después de su muerte. Del tema “Sombras nada más”, después del fallecimiento de la cantante, tomaron la pista vocal y la unieron con la de Javier Solís, más un conjunto de guitarras y coros, en un dúo post mortem incluido en el álbum Duetos (2009).

Entre tangos y mariachis fue el 25° álbum de estudio de la cantante española, lanzado el 15 de mayo de 2001 por BMG Ariola y realizado por el productor argentino Bebu Silvetti. “Por primera y única vez la cantante grabó los tangos más conocidos, agregándole arreglos del género ranchero y bolero. En este álbum la intérprete le hizo un homenaje a la actriz y cantante argentina Libertad Lamarque, recién fallecida en esa época, con la canción ‘Madreselva’, previamente grabada por Gardel. Con este trabajo la intérprete regresó a los escenarios españoles tras 13 años de ausencia, a pesar de que la gira internacional para promocionar este álbum fue interrumpida al serle diagnosticado a la cantante un cáncer en la matriz, sometiéndose a tratamientos médicos. En esa gira se iba a presentar en varios países junto con el cantante y actor mexicano Vicente Fernández”.

La letra es, textualmente, matadora. Y yo quedé como un duende temblando / sin el azul de tus ojos de mar / que se han cerrado para mí / sin ver que estoy aquí / perdido en mi soledad. ¡Guillo!

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