POR HUMBERTO MÁRQUEZ / ILUSTRACIÓN FORASTERO LPA

ÉPALE313-BOLEROSDe los boleros de despedida, este Somos, del compositor argentino Mario Clavell, es de los más desgarradores. Desde que arranca: Después que nos besamos / con el alma y con la vida / te fuiste por la noche / de aquella despedida. / Y yo sentí que al irte / mi pecho sollozaba / la confidencia triste / de nuestro amor así. ¡Ayayay! Pero la gata se sube a la batea cuando su título comienza a justificarse: Somos un sueño imposible / que busca la noche / para olvidarnos del mundo, / del tiempo y de todo. / Somos, en nuestra quimera, / doliente y querida, / dos hojas que el viento / juntó en el otoño.

Reseña Elfidio Alonso, de La opinión de Tenerife, un pasaje del propio Clavell, en su libro Mi amiga la canción: Bajo una lluvia otoñal, el 16 de mayo de 1946, en la plaza Belgrano de Buenos Aires, venía yo de superar el momento final de una historia sentimental que me había ilusionado profundamente. Fue después del beso final, y con un dolor que me taladraba el corazón. Había llegado a la calle Cabildo y me trepé en el colectivo 60, que me llevaría a mi casa. El último asiento del autobús estaba vacío y me senté para seguir anotando las palabras y las melodías de mi pena. Cuando llegué a mi destino había terminado de anotar las melodías y las palabras de Somos, canción nacida en el último asiento de un colectivo.

Y no podía ser de otra manera. Solo así, después de un estacazo de esos, en el propio corazón, podrían escribirse esos versos que derrumbarían los muros del desamor: Somos dos seres que, en uno, / amando se mueren / para guardar en secreto / lo mucho que quieren, / pero qué importa la vida / con esta separación. / Somos dos gotas de llanto / en una canción. / Nada más eso somos, / nada más.

Por si fuera poco, esa letra tan “verraca”, las versiones que coloqué anoche en la radio fueron “la pepa del queso”. Me partió el alma la de María Concepción Balboa Buika, conocida como Concha Buika: esa mulata de Palma de Mallorca que me hizo conocer mi último amor, a quien se la dedicaría, de pana. ¡Pero ya pa qué!, jejé. Concha la canta desde sus entrañas, acompañada por Chucho Valdés. Sin desmeritar las de Feliciano, Chavela Vargas, Aurita Urribarrí, Gisela Guédez, Leo Marini,  Lucho Gatica y Raphael.

Marcelo Stiletano reseñaba, en la muerte de Mario: Soy un amanuense, como solía decir Borges. Las musas, con las que tengo una buena relación, me soplan cosas al oído y yo me limito a repetir esos susurros, solía decir con su eterna sonrisa Mario Clavell.

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